Carlos Herrera entrevista a Santiago Abascal, en una imagen de archivo.

Carlos Herrera entrevista a Santiago Abascal, en una imagen de archivo.

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Carlos Herrera se acerca a Vox y se radicaliza contra Sánchez: la receta para reventar el próximo EGM

El comunicador de Cope gana oyentes ideológicamente más extremos en pleno trabajo de campo del medidor de la radio.

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“Esto ha sido una operación de marketing político vendida como un hito histórico, adornada con falsas, con teatrales, emociones llenas de cursilería y de zafiedad y si me apuran ustedes, de obscenidad. ¿Cómo hemos podido vivir oprimidos en esta democracia vergonzante teniendo a Francisco Franco en una tumba?”.

“Toda la teatralidad y toda la petulancia en este personaje de Pedro Sánchez es casi, casi profesional. Es como si Sánchez hubiese puesto colofón a una democracia imperfecta. Pero si hasta lo decía en una frase ayer: 'Nos costó mucho librarnos de la dictadura'. ¿Cómo que nos costó mucho librarnos de la dictadura?

Palabras que corresponden a un Carlos Herrera en estado puro, un Carlos Herrera que en plena semana de la exhumación de Franco, ha sido en el azote del Gobierno de Sánchez convirtiéndose en una de las voces más críticas contra la decisión del PSOE de retirar sus resto del Valle de los Caídos.

Un mensaje crítico con el Gobierno que probablemente esté solo a la altura de las declaraciones de Vox al respecto y de los miembros más conservadores de PP y Ciudadanos, confirmando que el Herrera de los últimos meses ha adoptado posturas aún más radicales que encajan en el discurso propio de la derecha más extrema.

Y es que el comunicador de Cope ha sido probablemente el más beligerante con Moncloa dedicando prácticamente todos sus editoriales con el Gobierno. En uno de ellos le ha calificado de “Doctor Fraude”, le ha instado a que acepte las entrevistas que le ha pedido Cope y ha enumerado “la ristra de mentiras con las que Sánchez ha engañado a los españoles”.

"Lo que iba a ser íntimo, lo que iba a ser sólo un trámite, ha sido un show y lo sorprendente es que haya gente que se sorprenda. Pero vamos a ver, pero ¿ustedes se pueden fiar de este tipo?,¿ustedes se creen algo de lo que les diga este tipo? Sí, sí, va a ser un trámite, va a ser íntimo...”, recordó Herrera.

“Pero si solo sabe mentir. Si mintió cuando llegó a la Moncloa, cuando montó la moción de censura. Convocaré elecciones inmediatamente. ¡Mentira! No gobernaré por decreto. ¡Mentira! No pactaré con secesionistas. ¡Mentira! Si todo lo que dice es mentira...”, concluyó en su homilía de Cope.

Niveles de crítica al sanchismo pocas veces alcanzados hasta por el propio Herrera. Quienes le siguen explican este aumento de las hostilidades por dos vías diferentes: la primera es meramente la visceralidad de Carlos Herrera que le lleva a encenderse con algunos temas y descargar toda sus críticas en los micrófonos en asuntos a los que es especialmente sensible. “Y la exhumación de Franco lo es”, dice quien le conoce.

La segunda explicación es mucho más estratégica y tiene que ver con el aumento de la audiencia de la emisora al tirón de la radicalización política. Históricamente Herrera sube sus datos cuando hay mayores críticas a la izquierda, cuando está más cerca de la derecha más radical y cuando hay cerca un periodo preelectoral.

El gran ejemplo lo tuvimos en abril de este año, con las elecciones del 28-A. El primer Estudio General de Medios de Herrera del año se conoció diez días antes de los comicios arrastrando toda la precampaña con un crecimiento espectacular de 466.000 oyentes hasta los 2.492.000 fieles. Una cifra que, además, le acercó a sólo 148.000 de Cadena Ser y Hoy por Hoy, la menor distancia en décadas.

La radicalización del mensaje político, la convocatoria de elecciones y la irrupción de Vox fueron determinantes para aglutinar a los oyentes más conservadores en torno al mensaje de Carlos Herrera y de Cope, el medio más identificado con su línea ideológica ante un espectro radiofónico más cercano a la izquierda y al centro que encarnan RNE, Cadena Ser y Onda Cero.

No obstante, tres meses después y ya sin elecciones y con un Herrera un poco menos politizado, el programa perdió 105.000 oyentes por los 232.000 que mejoró el Hoy por Hoy de Pepa Bueno, volviendo a alargar las distancias recortadas a comienzos de año.

Directivos de radio consultados por EL ESPAÑOL indican que las circunstancias de estas últimas son similares a las de abril, por lo que si sigue en esta deriva radical y conservadora podría esperarse un importante crecimiento en el EGM de finales de noviembre.

Una teoría que cobra aún más sentido si consideramos que la semana de la exhumación de Franco ha coincidido con el trabajo de campo del EGM, es decir, el periodo en el que los encuestadores del EGM recorren España preguntando por sus preferencias radiofónicas. Como la encuesta mide el recuerdo, es fácil que sus seguidores más fieles y los cercanos a la derecha hayan elegido a Herrera y en definitiva, elevado sus audiencias que conoceremos en un mes.

Efecto Vox

A favor de Herrera también juega el efecto Vox. El comunicador logró su mejor dato histórico en medio de la irrupción del partido de Santiago Abascal hace seis meses y las encuestas publicadas en los últimos días le atribuyen 29 escaños, cinco más que los que consiguió en abril. Una ola de optimismo que está contagiando a Herrera y a Cope, reforzada por dos posturas similares respecto del nuevo debate abierto por la figura de Franco.

Herrera ha sido el único comunicador que ha aglutinado a “las tres derechas”, tanto por su línea editorial y sus opiniones como por su plantilla de colaboradores y su seguimiento informativo que da mucha más cabida a políticos de estas formaciones. No es casualidad que Herrera sea uno de los pocos periodistas que han tenido al líder de Vox, Santiago Abascal, compareciendo ante sus micrófonos y acudiendo personalmente a sus estudios.

Tampoco es casualidad que el crecimiento mediático de este partido haya ido de la mano de la recuperación de las cifras de Carlos Herrera en los últimos seis meses. Hay coincidencia entre los analistas políticos de que el nacimiento mediático de Vox se produjo el 7 de octubre, cuando llenaron el Palacio de Vistalegre. Desde entonces, los medios han aprovechado su tirón para ganar audiencia y Herrera pasó de tener 1.960.000 oyentes en verano pasado hasta los 2.492.000 de abril.

Esto no quiere decir que Carlos Herrera sea de Vox ni que apoye sus postulados. De hecho, el comunicador de Cope en más de una oportunidad ha criticado al partido de Santiago Abascal, aunque es verdad que su emisora representa más que ninguna otra cadena las inquietudes de los seguidores de este partido. En esta línea se espera una “resurrección” de Herrera en diciembre también de la mano de unas críticas a Pedro Sánchez que van en aumento.