José Antonio Sánchez,  durante una comparecencia en la Comisión Mixta de Control Parlamentario de RTVE.

José Antonio Sánchez, durante una comparecencia en la Comisión Mixta de Control Parlamentario de RTVE. Ballesteros Agencia EFE

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El rompecabezas de la sucesión de José Antonio Sánchez aboca a RTVE al caos

José Antonio Sánchez recordó en su comparecencia parlamentaria del martes, que el próximo mes de junio expirará su mandato como presidente de la Corporación RTVE. “Por imperativo legal, sólo podré seguir ejerciendo mis funciones de Consejero, de acuerdo con lo previsto en la Ley de la radio y televisión de titularidad estatal”, indicó a los miembros de la comisión de control de RTVE.

Unas palabras que volvió a reiterar el miércoles durante la reunión del consejo de administración de RTVE. La fecha límite es el 22 de junio y a partir de ahí todo son interrogantes respecto del futuro de la presidencia de la televisión pública. El actual  presidente sustituyó en octubre de 2014 a Leopoldo González-Echenique por el tiempo restante del mandato de este último que comenzó en junio de 2012.

Unas dudas que se producen en medio de la parálisis parlamentaria para buscar el sustituto de Sánchez. El PP ha bloqueado el documento acordado por el resto de partido políticos para realizar un concurso exprés que elegirá al nuevo consejo de administración de la corporación pública. Y por si ésto fuera poco, la plantilla de RTVE mantiene desde hace cinco semanas una campaña pública exigiendo el desbloqueo parlamentario.

El precedente de Oliart

Acontecimientos que abocan a un caos y a un descabezamiento de la televisión pública si el Congreso no mueve ficha. Las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL indican que todo está abierto y que antes del 22 de junio, el Parlamento debería plantear la sucesión de Sánchez, una solución que en todos los casos pasaría por el nombramiento de un presidente sin funciones ejecutivas.

Estas mismas fuentes se remiten a la Ley de RTVE que ofrece pocas alternativas en caso de vacío de poder. La primera es que se inste al consejo de administración de RTVE a que nombre un presidente del consejo que actuaría como presidente en funciones. Esta elección incluso podría considerar a Sánchez en su condición de consejero, pero ya sin las funciones que tiene actualmente.

Al igual que Sánchez, cualquiera de sus compañeros de consejo podría ser nombrado presidente en funciones o presidente del consejo, por lo que según indican las fuentes consultadas, lo más lógico sería establecer una presidencia rotatoria como ya aconteció entre julio de 2011 y junio de 2012, tras la renuncia del entonces presidente Alberto Oliart.

Desbloqueo de RTVE

Tras la renuncia de este directivo se acordó poner en marcha un sistema rotatorio mensual en el que el turno se decidió por sorteo. El primer presidente fue el consejero propuesto por el PP Manuel Esteve. Un año de presidencias rotatorias en el que RTVE reinó el descontrol ya que se paralizaron decisiones trascendentales para renovar programas, emprender inversiones o gestionar la cadena.

Con todo, las fuentes consultadas consideran que esta presidencia rotatoria no es una buena noticia para RTVE y cifran sus esperanzas en que se desbloquee la renovación de la cúpula de la Corporación en el Congreso. El próximo martes está convocada una nueva reunión para analizar los cambios que los letrados han pedido al borrador de concurso acordado por todos los partidos y bloqueado por el PP.

Moción de censura

En el caso de que se llegue a un acuerdo -algo que pocos ven probable- debería activarse el reloj de los 59 días establecidos en este documento, para realizar la presentación de candidatos, análisis de las propuestas y posterior nombramiento de los elegidos. En el mejor de los casos y si consideramos que tenemos vacaciones en algunas semanas, los nuevos consejeros podrían estar aprobados en septiembre, por lo que la presidencia rotatoria solo duraría un par de meses.

Esto en el mejor de los casos, porque la realidad indica que la sustitución de Sánchez lleva entrampada ocho meses en el Congreso. Y ello sin contar con el destino de la moción de censura que podría terminar con el mandato de Mariano Rajoy este mismo viernes. Muchas interrogantes y pocas certezas.