Los jugadores del Real Madrid celebran un gol en Champions con el Bernabéu al fondo.

Los jugadores del Real Madrid celebran un gol en Champions con el Bernabéu al fondo. REUTERS

Medios DERECHOS DEPORTIVOS

Comienza la nueva guerra Mediapro-Movistar+ con la Liga y la Champions en juego

Javier Tebas ultima el nuevo pliego de los derechos de la Liga, mientras que la productora de Jaume Roures se prepara para negociar por Bein Sports.

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Se aproximan semanas de máxima tensión en la disputa por los principales derechos de televisión del fútbol en España. La Liga ultima el pliego de condiciones para la segunda subasta centralizada de los derechos de la primera y la segunda división española, al mismo tiempo que Mediapro cierra los flecos para sentarse a negociar con los operadores por el alquiler de su canal Bein Sports, que tiene en exclusiva la Champions League para las próximas tres temporadas.

En el primero de los casos, el equipo de Javier Tebas cierra flecos del documento definitivo que presentará ante la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) en los próximos días. Luego la CNMC tiene un mes para dar luz verde y hacer las apreciaciones que estime convenientes.

Por lo acontecido en procesos similares se estima que no debería realizar cambios sustanciales, por lo que el objetivo es lanzar formalmente el concurso entre marzo y abril de este año. En juego están los derechos de la Liga de las temporadas 2019-2020 a la 2021-2022.

Negociaciones por Bein Sports

En cuanto a las negociaciones por Bein Sports, EL ESPAÑOL ha podido confirmar que Mediapro quiere empezar a negociar con los operadores (Movistar, Vodafone y Orange) en las próximas semanas. La idea es hacerlo con antelación en unas conversaciones que se anticipan muy disputadas y largas.

La productora de Jaume Roures compró por casi 1.100 millones de euros los derechos en exclusiva de los próximas tres temporadas de la Champions League, pero a excepción de su OTT Bein Connect, no tiene otra plataforma donde emitir su canal.   

De esta manera, nos aproximamos a un escenario de máxima competencia entre Mediapro y Movistar, que son los dos únicos operadores que hasta el momento comparten La Liga y la Champions, y que extraoficialmente han manifestado su interés de mantener su hegemonía en el fútbol de pago. Serán meses de gran tensión y de duras negociaciones, que configurarán el mapa de los derechos deportivos de los próximos cuatro años.

Tebas quiere 2.300 millones por la Liga

Una lucha de la que Javier Tebas quiere sacar tajada. El presidente de La Liga  quiere conseguir 2.300 millones de euros anuales por sus derechos, de los que 1.300 millones se deberían recaudar solo en España. Esto supondría valorar el paquete por las tres temporadas en 6.900 millones de euros y acercarse al contrato de la Premier League inglesa del año 2015.

Fuentes de las operadoras consultadas por EL ESPAÑOL indican que el precio les parece excesivo y que sus ofertas estarán por debajo de estas cifras. En la anterior subasta -en diciembre de 2015- La Liga adjudicó a Movistar el partido más atractivo de la jornada por 750 millones de euros por tres años, y a Mediapro el resto de los ocho partidos del pago por 1.900 millones. 

Con todo, Movistar y Mediapro están siguiendo caminos distintos para enfrentar esta subasta. En el caso de la compañía de Jaume Roures, prefieren guardar silencio respecto de las condiciones planteadas por Tebas aunque no hay dudas de que se presentarán al concurso. La gestión de La Liga se ha convertido en una de sus principales líneas de negocio en el ámbito de los derechos deportivos.

Movistar: "No a cualquier precio"

Diferente es el caso de Movistar que públicamente ha dicho que no están dispuestos a pagar estos elevados costes. En una reciente comparecencia, el presidente de Movistar+, Sergio Oslé, indicó siguen interesados en emitir fútbol, pero siempre a un precio razonable. "Estamos interesados en dar la mejor oferta de contenidos a nuestros clientes con un precio adecuado para ellos y un coste adecuado para nosotros, veremos lo que pasa", indicó.

La clave en las negociaciones está nuevamente en el resultado de la subasta. Si gana Movistar+ podría disponer libremente de los derechos -aunque tendría que compartirlos con el resto de los operadores si estos lo solicitasen- y montar su propio equipo de emisión de partidos. Por el contrario, si pierde la Liga y siguen interesados en tener los partidos, se verían abocados a sentarse a negociar por una nueva cesión del canal Bein Sports Liga, con los elevados costes de alquiler que esto supondría.

Una situación similar a la que se vive con los derechos de la Champions League. Roures tiene la exclusiva y, por tanto, toca sentarse a negociar con los operadores para ceder Bein Sports. El planteamiento de Mediapro será similar al de la anterior venta a Movistar, Vodafone y Orange, y tiene que ver con un pago fijo por el alquiler del canal, calculado en base a su número de abonados.

La negociación por emitir Bein Sports

Esta fórmula aplicada en el actual ciclo -y por la que Movistar pagó 2.400 millones de euros a Mediapro por tener Liga y Champions- no ha sido rentable para los operadores, que presionados por la guerra de precios no han podido trasladar este coste a sus abonados. Un negocio que en privado califican como “ruinoso”, por lo que no están dispuestos a seguir “subvencionando el fútbol”.

El modelo que se propone desde Movistar, Vodafone y Orange, es uno en el que se compartan los costes y que consiste en un pago por abonado que los operadores consigan. De esta manera, el riesgo por la emisión del canal Bein Sports se comparte entre todos quienes lo emiten.

En el caso de Movistar, la operadora está configurando una oferta para poder vivir sin fútbol, con un ritmo de estrenos de doce series de producción propia al año y un inminente acuerdo con Netflix para emitir sus contenidos. Por el contrario, en la Liga indican que el único contenido realmente diferenciador de la oferta de televisión de pago es el fútbol

Guerra de desgaste

Con posiciones tan enfrentadas, las negociaciones que comenzarán en semanas se antojan largas y complejas. Lo que sí está claro es que desde Movistar+ quieren cerrar un eventual acuerdo antes de que comience la Champions en septiembre, para que no se produzcan negociaciones de última hora como en temporadas anteriores.

En enero de 2016 Telefónica firmó el contrato con Mediapro después de la primera fase de grupos de la Champions de la que no emitió ningún partido. Comienza la guerra de desgaste. En juego la emisión de todo el fútbol durante las tres próximas temporadas.