I Foro EL ESPAÑOL ODS. Agenda urbana: Smart Cities & Smart Mobility

I Foro EL ESPAÑOL ODS. Agenda urbana: Smart Cities & Smart Mobility José Aguilera Madrid

Empresas I Foro EL ESPAÑOL ODS: Agenda urbana, smart cities & smart mobilities

“El espacio público es limitado y habrá que cobrar a quien lo use”

Expertos coinciden en que las ciudades tendrán que abordar en los próximos años el reto de la movilidad sostenible.

La movilidad y el urbanismo serán dos de los pilares en los que se apoyarán las Administraciones Públicas para conseguir la sostenibilidad de las ciudades en los próximos años. Máxime en un momento en el que se calcula que el 80% de la población mundial vivirá en las grandes urbes. Así que no es de extrañar que, poco a poco, se avance hacia “un modelo de ciudad policéntrica”; es decir, que tenga muchos centros y no uno sólo. 

¿El objetivo de esa idea? Básicamente, poner en marcha urbes en las que los ciudadanos “tengan que moverse menos y que permita avanzar en la regeneración urbana”. Una idea planteada por el director del Grado en Gestión Urbana de la Universidad Camilo José Cela, Miguel Ángel Díaz Camacho, para quien “más que de ciudades debería hablarse de regiones”. 

Una regeneración urbana que para Esperanza Caro, directora general de Desarrollo Sostenible, Financiación y Acción exterior del Ayuntamiento de Sevilla, pasa por “recuperar el espacio público, los barrios” y que -poco a poco- “la actividad económica y cultural” vuelva a desarrollarse cerca de la ciudadanía y no sólo en el centro. En definitiva, “lograr que dejemos de ser peatones”, sentencia Camacho. 

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Reflexiones que pusieron de relieve en el I Foro EL ESPAÑOL ODS: Agenda urbana, smart cities & smart mobilities y organizado por EL ESPAÑOL junto con Acciona. En él también participó Andrés Boix, autor de Ciudad y Movilidad y profesor de la Universidad de Valencia, quien considera que “el espacio público es limitado y habrá que cobrar a quien lo use”, en referencia -por ejemplo- a las nuevas empresas de movilidad o, incluso, a los propios particulares que quieran circular o aparcar por la ciudad. 

Y es que este profesor cree que, en un corto espacio de tiempo, las prohibiciones de circular por las urbes van a ser cada vez más habituales. “El que quiere lujillos que se los pague, y hacerlo por una ciudad -y sobre todo por el centro- lo es” afirma. Así que desde el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid, su presidenta Lola Ortíz, reclama “un transporte público de calidad, confortable y que sirva de auténtico eje vertebrador”. 

Ese transporte público tendrá que convivir con los nuevos modelos de movilidad surgido en los últimos tiempos y que se basan en la compartición: los coches y las motos compartidas, los patinetes e, incluso, los viajes compartidos. Así que desde Acciona, su director de Desarrollo de Negocio, Orazio Corva, recuerda que, en contra de lo que muchos dicen, “este tipo de vehículos fomentan el uso del transporte público”, por lo que anima a potenciarlos. 

A su juicio, “los vehículos compartidos permiten optimizar su uso, algo que se incrementará todavía más cuando llegue el coche autónomo”, para el que todavía quedan algunos años para que llegue, aunque la tecnología ya está testada. Sin embargo, quedan por definir las leyes que los regularán y la adaptación de las calles y las carreteras. 

La ley

Para Corva, la movilidad de los próximos años será “compartida, eléctrica, conectada y sostenible”, y para ello la electrificación es fundamental, ya que favorece la reducción de los niveles de nitrógeno que se emiten a la atmósfera. 

Precisamente, la llegada de este tipo de vehículos de sharing provocaron un gran debate entre los asistentes. Boix recordaba que hasta ahora “el sector público era el que ordenaba todo, pero ahora hay empresas privadas que se adentran” sin esperar a que exista una regulación sobre ellas. Algo que pilla por sorpresa a muchas Administraciones que intentan poner sus normas sobre la marcha. 

Algunos de los expertos explicaban que eso tiene consecuencias porque en ocasiones no disponen de toda la información. Ponían como ejemplo la regulación de los patinetes en Madrid, que “obliga a una persona a tener que usar distintas marcas de patinetes según el barrio”, explicaba Corva. ¿El motivo? Que el Ayuntamiento quiso dar entrada a distintos operadores fragmentando de forma artificial el mercado. 

De ahí que tanto Corva como Ortíz reclamaran una cierta flexibilidad a la hora de hacer legislaciones. Pusieron como ejemplo el carsharing, en el que los distintos operadores se han ido autorregulando y, con cuatro grandes players, ya no ha vuelto a entrar ninguno más. Sin embargo, la representante del Ayuntamiento de Sevilla cree que es necesario que las Administraciones apuesten por “una fase de pilotaje” que permita modificar las normas durante los primeros momentos de vida. 

La gente pide muchas cosas

“Lo que no se puede es estar modificando la norma de forma constante”, sentenciaba Caro. En cualquier caso, el profesor de la Universidad de Valencia reclamaba preguntarse “hasta qué punto podemos prohibir vehículos que son legales o se puede prohibir la llegada de nuevas fórmulas de movilidad”.

Eso sí, en lo que casi todos coincidieron es que por mucha demanda de alguna fórmula de movilidad que haya un mínimo de regulación es necesario porque “la gente pide muchas cosas y no siempre son buenas”, remató Díaz. 

El foro contó con la colaboración de AEDIVE, AES, AER, AMDA, CLÚSTER DE AUTOGAS, AGREMIA, FUNDACIÓN DE FERROCARRILES ESPAÑOLES, PTCARRETERA, COLEGIO DE INGENIEROS DE CAMINOS, CANALES Y PUERTOS DE MADRID, PTEC, PLATAFORMA TECNOLÓGICA ESPAÑOLA DEL AGUA y VÍA LIBRE.