Raúl González, CEO de la región EMEA del Grupo Barceló.

Raúl González, CEO de la región EMEA del Grupo Barceló.

Empresas TURISMO

Barceló asienta las bases para reducir el impacto de las divisas en sus cuentas

A pesar del incremento previsto en hoteles, el objetivo del 50% sigue lejos ya que, hasta 2021, el peso de estos mercados apenas aumentará un 2%.

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El cambio de divisas tiene un fuerte impacto en las cuentas del grupo Barceló. En 2017, este ajuste provocó el único dato negativo de la empresa, desplomando el beneficio de su división hotelera en casi un 30%. En 2018, según manifestó el CEO del grupo para EMEA, Raúl González, el cambio de dólares a euros volvió a alterar los resultados de la empresa. 

Esta dependencia ha llevado al grupo a reorganizar su estrategia con el objetivo de mitigar el peso que este ajuste tiene en sus cuentas anuales. Ésta pasaba por aumentar su presencia en España y Portugal, de forma que estos dos países concentren la mitad de sus hoteles y habitaciones. Una estrategia para la cual ha empezado a asentar las bases. 

Durante este año, la empresa tiene previsto inaugurar ocho hoteles, de los que cuatro se ubican en estos mercados, y los otros cuatro restantes en distintas zonas del globo. Estos son los que ya se han abierto en las Islas Azores (Portugal), Fuengirola y Burgos, y el que se inaugurará próximamente en Barcelona.  

El problema es que, aun aumentando el ritmo de aperturas, el objetivo de la hotelera todavía está muy lejos de cumplirse. Actualmente, los hoteles de España y Portugal representan poco más del 25% de toda la red del grupo, ya que en nuestro país contaba con 61 establecimientos a cierre de 2018, y en el vecino con dos, según se desprende de la memoria anual.

Se trata de una cifra que todavía está lejos de llegar al objetivo del 50% y que tampoco se alcanzará antes de 2021 a pesar de que hasta ese año el grupo prevé aumentar su presencia en estos dos países en un 45%, con nueve hoteles en España y uno en Portugal. Una suma con la que, contando con los 22 hoteles que abrirá en este periodo de tiempo en distintos territorios, apenas eleva el peso de estas regiones hasta el 27%. 

Esto se debe a que, según explican fuentes del grupo Barceló, “intentar equilibrar esta situación no es fácil” y el retorno de esta conversión no se puede establecer a “medio plazo. Tiene que ser contemplado a largo plazo porque la ganancia en ingresos y beneficios está más inclinada hacia el área americana”. 

El peso de los mercados en las cuentas

El peso de América en las cuentas de Barceló “es muy grande”, afirman estas fuentes. Tanto es así que en 2018, este supuso 56,9% del beneficio de toda la actividad del grupo con 103,62 millones de euros, según se desprende de la memoria anual.   

A este le sigue el del mercado español y portugués con 77,88 millones de euros. Es decir, que los 73,8 millones de euros ganados en España y los 4,08 de Portugal suponen el 42,77% del beneficio del grupo.

De esta forma, el peso económico del mercado ibérico está más cerca del objetivo del 50% que el de la red de hoteles. Culminar la estrategia que se ha planteado la compañía le supondrá un esfuerzo muy grande y largo en el tiempo. Barceló se ha puesto pronto las pilas y ha comenzado a tejer esta red tan pronto como pudo. Ahora, solo tiene que seguir así porque las bases ya están asentadas.