Gonzalo Gortázar, CEO de Caixabank; Jordi Gual, presidente de la entidad y María Luisa  Martínez, directora de comunicación.

Gonzalo Gortázar, CEO de Caixabank; Jordi Gual, presidente de la entidad y María Luisa Martínez, directora de comunicación.

Empresas

Caixabank negociará con los sindicatos tras anunciar el cierre de 800 oficinas

Londres

Caixabank va a llevar a cabo un proceso de ajuste de oficinas de cara a los tres próximos años. Un período en el que se van a cerrar "de forma gradual" cerca de 830 agencias, lo que situará el número total de sucursales al final del período 2019-2021 en algo más de 3.640 en todo el país.

Un cierre que se hará "con un criterio no territorial" y que vendrá acompañado de un incremento del número de oficinas "Store" que es la apuesta de la empresa en este momento, según ha explicado el CEO del banco, Gonzalo Gortázar. 

"Se trata de oficinas más grandes, con más empleados, más profesionalizadas", ha dicho Gortázar que ha anunciado un período de negociaciones con los sindicatos para llevar a cabo un ajuste de personal. 

Por ahora se desconoce el número de personas que se verán afectadas, ya que "por ahora sabemos cómo queremos atender a nuestros clientes" y por eso habrá que ir haciendo el ajuste en función de las necesidades que se puedan ir teniendo, ha sentenciado. 

Eso sí, el CEO de Caixabank ha tendido la mano a los representantes sindicales y ha pedido "complicidad" para poder llevar a cabo el ajuste de personal, así como las condiciones que tendrán los empleados del servicio de Agrobank. 

Hipotecas

Caixabank trabaja con la hipótesis de que en los próximos tres años los procesos judiciales para reclamar cuestiones hipotecarias se van a mantener. Eso ha hecho que el consejo de administración trabaje de cara a los próximos tres años con distintos escenarios, que permitirían hacer frente a diferentes escenarios. 

Una situación que es fruto de los cambios regulatorios que se han visto en los últimos meses en nuestro país, con el decreto del Gobierno sobre el impuesto de actos jurídicos; así como por la próxima ley hipotecaria que se avecina. De ahí que todo lo que pueda acontecer "se haya mirado con lupa", en palabras del presidente de Caixabank, Jordi Gual. 

El crédito hipotecario supone el 40% del total del crédito de la entidad, por lo que supone "una contribución importante a la cuenta de resultados", por lo que el objetivo es seguir compitiendo en un mercado en el que se prevé un repunte de los tipos de interés que permitan una cierta repreciación, lo que conllevará unos mayores ingresos.

El crédito tardará en recuperarse

Gual confía en que en las próximas semanas la Ley Hipotecaria que prepara el Congreso salga adelante, y ofrezca la claridad suficiente para que tanto entidades financieras como consumidores puedan saber a qué atenerse a partir de ahora. 

Ahora bien, todavía se va a tardar en ver una recuperación del stock de crédito, ya que en términos absolutos sigue cayendo. La previsión es que "suba en el entorno del 1% o el 2% de media, porque no prevemos que haya grandes crecimientos en el sistema", según ha dicho el consejero delegado, Gonzalo Gortázar.

El nuevo plan estratégico de Caixabank fija las metas de cara al 2021. Un período en el que espera alcanzar una rentabilidad del 12%, frente al 10% que tiene en estos momentos. Para lograrlo confía en una mejora del entorno macroeconómico (gracias a un aumento de los tipos de interés), pero también en la transformación digital que está llevando a cabo. 

Ese objetivo de rentabilidad se podría ver truncado y mantenerse en el 10% en el caso de que el Banco Central Europeo no modificara su política en torno a los tipos de interés. 

Para alcanzar ese objetivo será esencial el incremento de los recursos de clientes gestionados, que pasarán de los 364.000 millones actuales a cerca de 410.000 millones de euros.

De ellos, el 43% tendrá que provenir del ahorro a largo plazo y de la venta de seguros. Se da así la vuelta a la composición de los recursos y se reduce la dependencia de los depósitos.