La multa a Google por Android es la más alta de la historia de la UE

La multa a Google por Android es la más alta de la historia de la UE Dado Ruvic/Reuters

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Bruselas impone a Google otra multa récord de 4.300 millones por el caso Android

El gigante de internet anuncia que recurrirá la sanción ante el Tribunal de Justicia de la UE.

Bruselas

Suma y sigue. La Comisión Europea ha impuesto este miércoles a Google otra multa récord de 4.340 millones de euros por abusos monopolísticos con su sistema operativo Android, con el que funcionan alrededor del 80% de móviles y tabletas de la UE. Desde 2011, el gigante de internet obliga a los fabricantes de teléfonos inteligentes a preinstalar sus propias aplicaciones, como el buscador Google Search o el navegador Chrome, con el fin de fortalecer su posición dominante y expulsar a sus rivales del mercado, según la investigación de Bruselas.

Google dispone ahora de un plazo máximo de 90 días para poner fin a estas prácticas abusivas y eliminar las restricciones que impone a los fabricantes y a los operadores de telecomunicaciones. Si no cumple, el Ejecutivo comunitario impondrá sanciones de hasta el 5% del volumen de negocios diario a nivel mundial de su matriz, Alphabet.

El gigante de internet ya ha anunciado que recurrirá la decisión ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE). "Android ha creado más opciones para todo el mundo y no menos. Un ecosistema dinámico, una innovación rápida y precios más bajos son los sellos distintivos de una competencia sólida", ha dicho el portavoz de Google, Al Verney.

Comisión Europea multa a Google por abuso de posición dominante con Android

La sanción contra Google por el caso Android es la más alta que ha impuesto la UE en toda su historia por abusos monopolísticos. El anterior récord lo ostentaba también Google, que hace un año ya fue multado por Bruselas con 2.420 millones por su servicio de comparación de precios Google Shopping. El castigo suma ya 6.760 millones de euros. Pero además la compañía fundada por Larry Page y Sergey Brin tiene pendiente un tercer expediente por su plataforma de gestión publicitaria AdSense. Y el Ejecutivo comunitario sopesa nuevas multas por incumplimientos.

"Google ha utilizado Android como un vehículo para consolidar la posición dominante de su motor de búsquedas. Estas prácticas han privado a sus rivales de la oportunidad de innovar y competir por sus propios méritos. Han privado a los consumidores europeos de los beneficios de una competencia eficaz en la importante esfera móvil. Esto es ilegal según las reglas de la UE", ha denunciado la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager.

En todo caso, la sanción sólo representa dos semanas de ingresos para la matriz de Google, Alphabet, y apenas hará mella en sus reservas de liquidez de 102.900 millones de dólares, según los cálculos de Reuters.

Guerra comercial entre la UE y EEUU

Pese a ello, la nueva multa a Google amenaza con inflamar todavía más la guerra comercial entre la UE y Estados Unidos. La Comisión había previsto originalmente hacerla pública la semana pasada, pero decidió aplazarla para que no coincidiera con la gira europea del presidente norteamericano, Donald Trump.

"Tu dama de los impuestos odia realmente a EEUU", le dijo Trump al presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, durante la reunión del G-7 en Canadá, en referencia a Vestager, que también ha actuado contra otras multinacionales norteamericanas como Apple o Facebook.

Vestager ha querido replicar directamente a las acusaciones del exmagnate inmobiliario. "He hecho mi propia verificación sobre la primera parte de esa frase: soy mujer y trabajo con impuestos, así que es correcta al 100%. Pero la segunda parte no es correcta porque me gusta mucho EEUU", ha bromeado la comisaria. Pero también ha querido dejar claro que su decisión no tiene que ver con sus sentimientos, ni con el "contexto político". 

El propio Juncker tiene previsto viajar a Estados Unidos el próximo 25 de julio y será recibido por Trump en la Casa Blanca. El propósito de la visita es "mejorar el comercio transatlántico y forjar una asociación económica más estrecha", según ha dicho el Ejecutivo comunitario.

Los motivos de la multa

La Comisión ha concluido que Google fuerza a los fabricantes de móviles que quieren preinstalar en sus aparatos Google Play Store, la tienda de apps de Google, a cargar también Google Search y a convertirlo en el buscador predeterminado, así como el navegador Chrome. Pese a que Android es un sistema operativo de código abierto, Google hace todo lo posible para impedir que los fabricantes desarrollen y comercialicen versiones modificadas (conocidas como Fork Android).

Finalmente, Google ha concedido incentivos financieros importantes a algunos de los mayores fabricantes de teléfonos inteligentes y tabletas, así como a operadores de redes móviles, con la condición de que preinstalen en sus aparatos Google Search de forma exclusiva.

Bruselas sostiene que la preinstalación crea un sesgo a favor del status quo. Los usuarios que encuentran aplicaciones de búsqueda y navegación preinstaladas en sus dispositivos probablemente continuarán utilizando esas aplicaciones y no descargan otras rivales. Según sus datos, en los dispositivos Android con Google Search y Chrome preinstalados, más del 95% de las búsquedas se hacen con Google Search. En los de Windows Mobile, donde no están preinstalados, menos del 25% de todas las búsquedas se realizaron a través de Google Search.

La decisión de la Comisión concluye que estos abusos forman parte de una estrategia global de Google para consolidar su posición dominante en la búsqueda general en internet en un momento en el que la importancia del internet móvil estaba creciendo de manera significativa.

Las prácticas de Google han perjudicado la competencia y han obstaculizado la innovación en el ámbito móvil en general, más allá de las búsquedas en internet, al evitar la competencia efectiva de otros navegadores móviles con el navegador Google Chrome preinstalado. Por último, Google obstruyó el desarrollo de bifurcaciones de Android, que podrían haber proporcionado una plataforma para que prosperaran también otros desarrolladores de aplicaciones, sostiene Bruselas.