Imagen de una planta termosolar de Abengoa.

Imagen de una planta termosolar de Abengoa.

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Las termosolares se ofrecen como vía para ‘acabar’ con el carbón y la nuclear para 2030

Protermosolar, patronal del sector, pide reimpulsar esta tecnología y contar con ella como respaldo para lograr una transición energética verdadera.

Al sistema eléctrico español no le hace falta ni el carbón ni las nucleares para garantizar el suministro o abaratar el precio de la luz. Mantener este “mito”, como lo definen desde Protermosolar, impedirá que España logre sus objetivos medioambientales de cara a 2030 y que realice una transición energética verdadera.

La apuesta de la patronal del sector termosolar es clara: el sistema eléctrico español en 2030 no tendrá carbón ni nuclear en su mix de generación, se sostendrá con un 85,6% de energía generada de fuentes renovables, habrá reducido un 82% los vertidos y un 60% las emisiones -respecto a los 4.600 GW y 12.562 kton de CO2, respectivamente, que recoge el informe del Comité de Expertos para la Ley de Transición Energética y Cambio Climático-, con un coste inferior a 5 céntimos de euro por kilovatio hora (kWh).

¿Cómo? Repartiendo la potencia solar a instalar entre la tecnología fotovoltaica y la termosolar y “despachando la energía que generan las nuevas centrales termosolares con almacenamiento a partir de la puesta de sol”, explica el presidente de Protermosolar, Luis Crespo.

Los datos pertenecen al informe Transición del Sector Eléctrico: Horizonte 2030 elaborado por Protermosolar tomando como referencia el estudio que durante más de un semestre realizó el grupo de ‘sabios’ en la Transición Energética impulsado por el anterior ministro de Energía, Álvaro Nadal. Sin restar valor a este esfuerzo, Crespo subraya que este informe, y otros que se han publicado en el último año, aborda la situación desde “una perspectiva macro que deja muchos flecos”.

“A la hora de descarbonizar (el sistema eléctrico), los ‘expertos’ se dejaron la termosolar”, reivindica el presidente de la patronal. “Probablemente, porque los modelos que utilizaron no fueron capaces de ver su potencial”, agrega.

A renglón seguido, Crespo subraya la necesidad, hacia delante, de que los responsables de planificar la política energética entiendan “las diferencias entre las energías renovables para conseguir satisfacer la demanda de forma segura, barata y sin emisiones, cosa que los mercados, comparando exclusivamente los costes de generación, no realizan”.

Un mix sin carbón ni nuclear para 2030

Desde la patronal, que aúna a 50 firmas del sector como Abengoa, Acciona o Sener, lo tienen claro: el futuro es de las renovables y, dadas las condiciones de España, es hora de sacar más partido al sol y de una tecnología en la que España es líder a nivel mundial.

Tomando como referencia los escenarios propuestos por los ‘sabios’ de la Transición Energética y realizando una proyección a partir de los datos reales de cómo se ha comportado la generación, hora a hora, en años pasados, han configurado “como con piezas de Lego” un mix de generación que se ve capaz de abastecer la demanda y asegurar el suministro energético apagando el contaminante carbón y las nucleares. Además, de paso restan peso al parque actual de ciclos combinados, lo aseguraría bajos precios para la generación.

El escenario que proyecta Protermosolar satisface “la misma demanda a 2030 que marca el Consejo de Expertos y con la misma potencia renovable 106 gigavatios (GW)”, afirma Crespo. Para el lobby termosolar, la generación eléctrica se apoyaría en 33 GW de eólica; 25 GW de fotovoltaica; 20 GW de termosolar y 5 GW de otras renovables. Además, permite reducir el parque de ciclos combinados a 16 MW.

Con esta potencia instalada, el peso de la generación se distribuiría entre eólica (26% del total); solar termoeléctrica (23%); solar fotovoltaica (16%); hidráulica y bombeo (12%); cogeneración (11%); y biomasa (9%). El 3% se cubriría con ciclos combinados, reduciendo el peso de esta tecnología desde el 11% que proyecta el comité de expertos para 2030.

El escenario proyectado para 2030 que realizó el Comité de Expertos mantenía la nuclear y el parque de casi 25 GW de ciclos combinados y cumplía los objetivos de la Unión Europea -la penetración de las renovables se quedaba por debajo del 30%-; con el mix propuesto por Promotermosolar se supera el 34%, defienden desde la patronal.

Reimpulso de la termosolar

Actualmente, la potencia termosolar instalada asciende a 2,3 GW. Para ampliarlo hasta los 20 GW que ven necesarios piden ya al Gobierno que las subastas que se realicen durante los próximos años para añadir capacidad ‘verde’ sean “específicas por tecnología, solicitando lo que se necesite a medida que se planifique la retirada del parque actual”, rechazando así el formato de subasta tecnológicamente neutro.

Para este “relanzamiento” de las termosolares en España, Protermosolar propone una primera subasta de 1.000 MW y una segunda, de otros 100 MW, “para demostrar el concepto de hibridación con turbinas de gas de ciclo abierto”, una vía para sacar más partido a los ciclos combinados.

El informe añade dos recomendaciones más para materializar el escenario que propone: por un lado, dar estabilidad retributiva a las instalaciones existentes, “ya que no se puede construir el futuro sobre las cenizas del sector”; por otro, ven necesario “planificar con perfiles de despacho diferenciados” para cada tecnología, algo que permitirá aprovechar todo el potencial que ofrecen las renovables, utilizando con inteligencia su complementariedad estacional y horaria.

“La energía eólica encaja muy bien, llena todos los huecos (horarios) de la demanda, pero es necesario instalar mucha más potencial. La fotovoltaica sólo funciona de día. La termosolar, hasta ahora, se utiliza también cuando hay sol”, explica Crespo. “Hasta ahora no se ha planteado que funcione como respaldo”

Por otra parte, añade el presidente de la patronal, el reimpulso de estas instalaciones tendría un efecto muy positivo sobre la economía y el empleo. Según los datos de Protermosolar, la inversión en termosolares contribuiría a un incremento del PIB de 62.000 millones. Respecto al empleo, en fase de construcción, se llegan a crear unos 88.500 puestos de trabajo al año y, durante la operación, el empleo directo queda en casi 1.780 puestos, frente al reducido empleo que generan otro tipo de instalaciones como las fotovoltaicas, expone Crespo, algo que serviría para revitalizar regiones de España que no disponen de un tejido industrial potente.

Como última ventaja de esta apuesta por las termosolares, Crespo apunta a la reducción de la dependencia energética, algo que repercutiría positivamente en la balanza comercial y en la reducción de pagos por emisión de CO2.

Encaje con la política del nuevo Gobierno

La presentación del informe coincide con un importante punto de inflexión en la política energética del país. El nuevo Gobierno formado por Pedro Sánchez ha confiado en Teresa Ribera para liderar el Ministerio de Transición Ecológica.

Si el nombre de la cartera ya daba pistas de la dirección que tomarán las políticas del Ejecutivo socialista, los primeros días de Ribera han confirmado al sector que la apuesta por las renovables es firme y que se buscará la vía para echar el cierre al carbón y a las nucleares porque son tecnologías que “no tienen futuro”, indicó Ribera.

Crespo ha recordado que el anterior Gobierno se agarraba al carbón y las nucleares con el argumento de mantener los precios de la electricidad contenidos y para dar seguridad al suministro.

El empeño del anterior ministro por mantener estas tecnologías en el mix fue uno de sus conflictos con las eléctricas, sobre todo con Iberdrola desde que anunció su intención de cerrar sus dos últimas plantas de carbón en España. Según el presidente de Protermosolar, el argumento de Nadal era una verdad a medias porque, si bien al eliminar el carbón y la nuclear del mix el precio del mercado eléctrico (pool) subía, no tiene por qué hacerlo si se sustituye con tecnologías que abaraten el precio como la termosolar.

Crespo afirma que aún no han mantenido contactos con la cartera de Ribera, pero que conoce bien al nuevo secretario de Energía, José Domínguez Abascal, y que confía en que su propuesta sea tomada en consideración. El informe, remata Crespo, “está en consonancia” con la dirección que quiere seguir la nueva ministra.