Un establecimiento de El Corte Inglés, en una imagen de archivo.

Un establecimiento de El Corte Inglés, en una imagen de archivo. EFE

Empresas DESPIDOS

El Corte Inglés despide a una empleada por decirle a una niña quién es Papá Noel

La sentencia señala un conjunto de actitudes que impiden a la trabajadora continuar en el desarrollo correcto de sus funciones.

Despedida por, entre otras cosas, revelar a una niña de siete años la identidad de Papá Noel. Una trabajadora de El Corte Inglés en Santa Cruz de Tenerife, que contaba con una antigüedad de más de 10 años en la empresa, recibió su carta de despido después de "tres meses con conjunto de actitudes que impiden a la trabajadora continuar en el desarrollo correcto de sus funciones", dice la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias de Santa Cruz de Tenerife.

Los hechos que relata el fallo se remontan en su mayoría a diciembre de 2015. Fue entonces cuando la dependienta, que estaba descontenta por su cambio a la sección de joyería, se dirigió a la niña y le dijo que se llevara a su padre a la perfumería para que su madre pudiese comprar un reloj como regalo de Navidad para él. La pequeña se lo contó al padre, desconcertada porque su madre eligiera o comprara un regalo en lugar de hacerlo Papá Noel. Debido a este episodio, el responsable de la empleada tuvo que pedir disculpas.

No obstante, esta no es la única causa por la que la empresa tomó la decisión de despedir a la dependienta, después de una suspensión de empleo y sueldo durante 16 días. En este sentido, también durante la campaña de Navidad, la trabajadora le recriminó a un cliente entrar a comprar el día 24, alegando que "no es algo nuestro, que lo nuestro son los Reyes".

"Actitudes contrarias a las de un profesional vendedor"

Asimismo, la compañía alegó habituales "ausencias injustificadas" de la dependienta dentro de su área, sin la autorización pertinente de su responsable inmediato y dejando desatendida su área de trabajo, motivo por el cual se le llamó la atención en múltiples ocasiones sin éxito. Así, y tras repetidas faltas de este tipo, la carta de despido disciplinario las específica y señala contrarias a las de un profesional vendedor.

"La empresa actúa conforme a derecho, suspende de empleo y sueldo a la actora, pero no consigue que cese en su actitud", relata el texto, que reseña que entonces "quiebra definitivamente la confianza de la empresa en la trabajadora, cuando después de ser sancionada, no decae en su voluntad rebelde de menosprecio a sus superiores y compañeros y a las ordenes recibidas".

"La pérdida de confianza es tal que la empresa no puede tener ninguna en que la actora cumpla correctamente sus cometidos, siguiendo las instrucciones de servicios y sin faltar al respeto a sus compañeros o clientes", concluye.