Isco en el último partido de España contra Italia en el Santiago Bernabéu.

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Empresas DERECHOS DE TELEVISIÓN

Mundial de Rusia: la FIFA negocia por separado con las televisiones españolas

La ley de “interés general” no obliga a los operadores a retransmitir en abierto los partidos de la Selección Española.

¿Es posible que España se quede sin ver Rusia 2018? La Selección Española aseguró su participación en el Mundial tras ganar sus dos últimos partidos a Italia y a Liechtenstein hace dos semanas. No obstante, a falta de nueve meses para el comienzo del campeonato de fútbol más importante, España sigue sin tener televisión que emita los encuentros de La Roja.

El pasado 2 de mayo, la FIFA cerró la subasta de los derechos de televisión de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 y la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019. En el caso de España las ofertas estuvieron por debajo de lo esperado, por lo que la licitación quedó desierta hasta nuevo aviso. Mediaset y Atresmedia se presentaron a este concurso, pero sin propuestas competitivas.

Diferentes factores bloquearon esta negociación. En primer lugar, la subasta coincidió con la puja por los derechos de la Champions League, un caramelo apetecible que hizo que las televisiones centraran todos sus esfuerzos en la máxima competición de clubes. Finalmente triunfó Mediapro, pero durante dos meses los equipos de derechos deportivos de Atresmedia, Mediaset, TVE y Movistar solo se dedicaron a esta subasta.

El segundo elemento que jugó en contra de la puja por el Mundial de Rusia fue la incierta clasificación de España y una eventual repesca que podría haber evitado su participación definitiva en el campeonato.

Se reanudan las negociaciones

Cuatro meses después las conversaciones se han retomado, después de que se haya despejado la clasificación de España. Según ha podido confirmar EL ESPAÑOL, la FIFA comenzará a mantener reuniones por separado con las televisiones interesadas con el objetivo de obtener el mejor precio. Ya no habrá una nueva subasta sino reuniones privadas, en un procedimiento habitual en este tipo de pujas cuando no hay un interesado claro.

Atresmedia y Mediaset parten con ventaja ya que presentaron ofertas formales en mayo, aunque no se descarta la irrupción de algún otro operador. Al respecto, desde Mediapro, dueño de los derechos de la La Liga Santander y la Champions League, han dicho en público que no están interesados y Movistar no ha movido ficha. En TVE no cierran la puerta a estos derechos aunque no confirman si están negociando.

La clave de la adjudicación estará en el precio final de los derechos televisivos del torneo. Las cadenas consultadas coinciden en que este tipo de torneos son imposibles de rentabilizar económicamente, incluso con la estimación más optimista de ingresos publicitarios. De esta manera, una inversión de este tipo debe incluir un plan de ajustes en otras partidas.

El tiempo también juega en contra de la FIFA y a favor de los canales. La experiencia indica que el coste de un torneo de estas características va bajando su precio a medida que se acerca la fecha de celebración. En la Eurocopa 2016, Mediaset consiguió quedarse con los partidos en abierto a solo semanas de la realización del torneo y luego de una dura negociación con la UEFA. Finalmente Paolo Vasile logró quedarse con el campeonato a un coste sensiblemente inferior al precio inicial.

¿Partidos de interés general?

¿Podría España vivir un Mundial sin ver a la Selección por televisión? Probablemente no, pero legalmente nadie puede obligar a las cadenas españolas a comprar el Mundial de Rusia, ni a emitirlo en abierto. La Ley Audiovisual de 2010 incluye a los partidos de la selección española en Mundiales y Eurocopas solo como una propuesta para elaborar el catálogo de interés general: “Los acontecimientos de interés general para la sociedad que pueden incluirse en el citado catálogo habrán de escogerse del siguiente elenco”, indica el cuerpo legal.

Un documento que debe dictar el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales que nunca ha sido creado. Puestos en contacto con la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC), organismo que ha asumido las atribuciones de este consejo, nos confirman que efectivamente no se ha actualizado el catálogo y que por tanto los únicos eventos que es obligatorio incluir son a los que se refiere la Disposición Transitoria Sexta de esta Ley.

“Hasta tanto no se apruebe por el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales el catálogo de acontecimientos de interés general para la sociedad, se emitirá en directo y abierto, y para todo el territorio del Estado, un encuentro de fútbol por cada jornada de la Liga de primera división, así como las semifinales y la final de la Copa del Rey de fútbol, siempre que haya algún canal de televisión en abierto interesado en emitirlo”.

El Ministerio de la Presidencia es el único organismo que podría incluir eventos de interés general en esta disposición transitoria, pero solo puede hacerlo en situaciones puntuales, ya que una actualización completa del catálogo (o su creación) debería necesariamente pasar por la CNMC.

De esta manera, si las televisiones privadas no compran voluntariamente el Mundial y TVE tampoco se los queda, Moncloa debería actualizar el catálogo o incluir de manera exprés estos partidos en la disposición transitoria. Eso si considera que la participación de la Selección Española en un Mundial es de interés general.

Mediaset se quedó con con el Mundial 2010

En 2010 Mediaset se quedó in extremis con los partidos más importantes del Mundial de Sudáfrica. Dos años antes del torneo, Sogecable daba un golpe sobre la mesa quedándose con el paquete completo por 90 millones de euros. Después de anunciar que darían una parte importante de los partidos en Cuatro, en marzo de 2010 cedieron ocho partidos a Mediaset por un coste no revelado, pero que fuentes cercanas cifraron en unos 40 millones.

Con una Selección Española en su mejor momento, Mediaset -ya con Cuatro en su perímetro- se adelantó al resto de canales y fichó a La Roja un año antes de la celebración del campeonato de Brasil 2014, asegurándose un encuentro diario en prime time y todos los partidos de España. El problema es que la Selección quedó eliminada en primera ronda y perjudicó la planificación comercial de la cadena.

Mediaset tuvo un coste de 35 millones por la realización del torneo, derechos incluidos, y unos ingresos por publicidad de unos veinte millones de euros. La diferencia con 2010 -cuando lograron el equilibrio- fue el estado del mercado publicitario: 2.400 millones contra 1.800 millones de 2014. La operadora se escudó indicando que ajustó costes en otras partidas y que, por tanto, logró rentabilizar indirectamente los derechos.