Cajeros automáticos en una sucursal del Royal Bank of Scotland

Cajeros automáticos en una sucursal del Royal Bank of Scotland Toby Melville/Reuters

Empresas Ayudas a la banca

Bruselas investiga el plan B de RBS tras fracasar la venta de 300 oficinas a Santander

Vestager dice que sólo aceptará la solución alternativa si garantiza la competencia en el mercado de créditos a pymes.

Bruselas

Noticias relacionadas

A la Comisión Europea no le acaba de convencer la solución alternativa que le ha presentado el Royal Bank of Scotland para contrarrestar las distorsiones de competencia provocadas por las ayudas públicas por valor de 45.500 millones de libras (53.100 millones de euros) que recibió durante la crisis financiera.

A cambio del rescate, RBS se había comprometido a vender, antes del final de 2017, las 300 sucursales de su filial de crédito a pymes Williams & Glyn. Pero el último interesado en comprarlas, Santander UK, acabó retirando el año pasado su oferta por diferencias sobre el precio y por el impacto del brexit.

Dado que ya no tiene más pretendientes para deshacerse de su filial, RBS ha presentado un plan B a Bruselas que consiste en poner a disposición de sus rivales un fondo de 750 millones de libras (875 millones de euros). Este dinero, administrado por un órgano independiente, estará disponible para que los bancos competidores puedan financiar un aumento de capacidad en servicios a pymes y proyectos de tecnologías financieras innovadoras (FinTech).

Ayudas públicas masivas

Bruselas dice que el impacto de esta solución alternativa es difícil de cuantificar. Por eso, ha decidido abrir este martes una investigación en profundidad para dar a todas las partes interesadas, incluyendo a Reino Unido, la posibilidad de formular observaciones.

"Sólo podremos aceptar esta propuesta si tiene el mismo efecto positivo sobre la competencia que habría tenido la cesión de Williams & Glyn. Esto es importante para garantizar una competencia justa", ha dicho la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager. "RBS es el banco más importante en el mercado británico de servicios para pymes y se ha beneficiado de ayudas públicas masivas durante la crisis financiera", ha subrayado Vestager.

La apertura de la investigación no prejuzga su resultado final. Todos los interesados disponen ahora de un plazo de un mes para hacer llegar sus observaciones a Bruselas. Una vez las haya examinado, Vestager debe decidir si autoriza o no el plan B de RBS.