El 'tatuaje' hecho a bolígrafo de Borja Iglesias.

El 'tatuaje' hecho a bolígrafo de Borja Iglesias. Captura de pantalla

Mundial de fútbol 2026

De la reivindicación de Ferrán al tatuaje de Borja Iglesias de De la Fuente: las reacciones de la España campeona

Tras la victoria de la Selección se pudo ver a varios jugadores emocionados y dejando momentos inolvidables.

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España consiguió levantar la Copa del Mundo tras un partido muy duro contra una Argentina que quería revalidar el título conseguido en Catar.

Las celebraciones fueron una auténtica locura, lo esperado cuando te conviertes en campeón del mundo, y más cuando solo se había conseguido una vez.

El gran protagonista fue Ferran Torres, gracias al gol en la prórroga que recordó al de Iniesta en el Mundial de 2010. Además, esa acción le permitió llevarse el premio al MVP del encuentro.

El futbolista del FC Barcelona no había marcado en todo el torneo. De hecho, le anularon un gol en la goleada frente a Arabia Saudí. Pero el destino le tenía reservado un papel protagonista y él mismo lo reconoció: "Estaba escrito, estaba hecho para que ganásemos".

Y a nivel mental, Ferran no estaba en su mejor momento: "He sentido una liberación muy grande, he sido una persona muy criticada a lo largo del Mundial. Dios le da las cosas a quien más se lo merece".

Ferran Torres celebrando el gol de la victoria.

Ferran Torres celebrando el gol de la victoria. Reuters

Sus palabras reflejan el peso que había cargado durante todo el campeonato. Las críticas por su rendimiento no le impidieron seguir trabajando hasta convertirse en el héroe de la gran final.

La realidad es que en el momento del disparo, no estaba solo, estábamos todos los españoles y él lo notó: "Creo que al final el gol es de 47 millones de personas, no mío".

Con esa frase quiso compartir el protagonismo con toda la afición, consciente de que el tanto desató una explosión de alegría en cada rincón del país.

La mirada de un padre

Otro de los momentos que ha dejado la celebración es la mirada de Aymeric Laporte a Pau Cubarsí cuando este estaba recogiendo el premio al mejor jugador joven del Mundial.

Las cámaras captaron el gesto del central, que observaba con una sonrisa al defensa del Barcelona mientras recibía uno de los reconocimientos más importantes del torneo.

Y es que es un claro ejemplo de lo que es esta Selección española. Un grupo que combina juventud con madurez y que ha sabido construir una identidad muy definida.

Quizás esa sea la clave del éxito: el gran equipo que se ha formado y la manera en la que Luis de la Fuente ha encajado todas las piezas para ejecutar su plan a la perfección.

El resultado no podía ser mejor. España ha conquistado el Mundial mostrando un fútbol sólido, competitivo y capaz de adaptarse a cualquier escenario durante el campeonato.

Pese a que no podían ser más diferentes, Laporte y Cubarsí han formado una pareja defensiva de enorme nivel. Lo mismo ocurre en ataque con perfiles tan distintos como Lamine Yamal y Mikel Oyarzabal.

Esa mezcla de experiencia y descaro ha permitido a la selección encontrar soluciones en cada partido y superar momentos de máxima dificultad hasta levantar el trofeo.

Las promesas de los campeones

Varios jugadores hicieron promesas ante los medios de comunicación en caso de proclamarse campeones. Uno de ellos fue Borja Iglesias, que prometió tatuarse a Luis de la Fuente.

Adelantándose a hacerlo con un profesional, mientras hablaba con DAZN mostró un dibujo del seleccionador realizado con un bolígrafo sobre su brazo, provocando las risas de sus compañeros.

Es una promesa compartida con Marc Cucurella y Álex Baena. El lateral fue el primero en plantear la idea y terminó convirtiéndose en el impulsor de la iniciativa dentro del vestuario.

Ahora solo queda comprobar si los tres cumplen su palabra y convierten esa ocurrencia en un recuerdo permanente de una noche histórica para el fútbol español.

También hubo otras promesas llamativas. Ferran anunció que se rapará el pelo después de conquistar el Mundial, mientras que Lamine Yamal aseguró que se dejará crecer la barba durante tres semanas.

Más allá de las bromas, todas esas promesas reflejan el extraordinario ambiente que ha reinado durante toda la concentración y la unión que ha caracterizado al grupo.

Las imágenes de la celebración, las declaraciones de los futbolistas y los gestos entre compañeros terminaron de confirmar que esta selección no solo conquistó un Mundial. También logró conectar con toda una generación de aficionados.