Montaje de las semifinales del Mundial.

Montaje de las semifinales del Mundial. Diseño: EE

Mundial de fútbol 2026

Francia - España e Inglaterra - Argentina: a la FIFA le salen por primera vez las semifinales perfectas de un Mundial

Cuatro selecciones campeonas del mundo y dos billetes a la final en juego. Un hecho que únicamente se había producido en otras dos ediciones.

Más información: Lamine 'Ego' Yamal, el MVP de España sin marcar ni asistir que sigue esperando su mejor partido en el Mundial

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Es la primera vez desde que existe el ranking FIFA que las cuatro mejores selecciones del mundo llegan juntas a las semifinales de un Mundial. Francia, España, Inglaterra y Argentina no son solo las cuatro grandes favoritas: son, literalmente, el Top 4 de una clasificación que mide el rendimiento internacional desde 2003.

Francia y España, dos potencias europeas que ya se han enfrentado en la Eurocopa de 2024 y en la Nations League de 2025, se volverán a ver las caras en lo que es ya un clásico; mientras que Argentina e Inglaterra juegan un partido que va más allá de lo deportivo.

Durante décadas, el ranking FIFA ha sido usado como termómetro del fútbol mundial: una lista que intenta ordenar objetivamente quién está mejor y quién no. Pero nunca, en ningún torneo, había coincidido que las cuatro mejores selecciones del ranking llegaran al mismo momento a semifinales.

En Rusia 2018, Francia y Bélgica estaban en el top, pero Alemania y Brasil cayeron pronto; en Catar 2022, Argentina y Francia llegaron, pero España y Inglaterra se quedaron por el camino.

Este Mundial es un punto de inflexión para la propia narrativa del ranking. Es la primera vez que la teoría del ranking FIFA se cumple. Cuatro equipos que, antes del torneo, ocupaban los cuatro primeros puestos ahora se juegan entre sí el pase a la final.

La solidez de España

Los de Luis de la Fuente han llegado a semifinales mostrando una solidez defensiva impresionante: solo un gol encajado en todo el torneo. Pero también ha mostrado sus carencias, y es que la posesión ya no es tan fluida como en la Eurocopa que levantaron hace dos años en Alemania.

Lamine sigue siendo el gran motor ofensivo, aunque no está siendo tan determinante como se esperaba. Al extremo, que llegó entre algodones a la cita mundialista, le está faltando acierto en los últimos metros. Aun así, es el jugador más desequilibrante.

Lamine Yamal y Oyarzabal celebran uno de los goles de España ante Arabia Saudí.

Lamine Yamal y Oyarzabal celebran uno de los goles de España ante Arabia Saudí. Reuters

La victoria frente a Bélgica fue un reflejo de esa realidad: España no tuvo tanta claridad en ataque, pero fue capaz de mantener la estructura y conseguir el gol decisivo en los últimos minutos, con Mikel Merino marcando la diferencia como ya hiciera ante Portugal.

España ha demostrado que puede sufrir, pero también sabe cuándo acelerar y cuándo apretar. El reto ahora es saber si el equipo puede superar a una Francia que, además, ya la ha vencido en los últimos dos enfrentamientos (Eurocopa y Nations League).

El arsenal ofensivo de Francia

Francia ha encontrado en este Mundial una versión más alegre y ofensiva de su fútbol. Ya no es el bloque frío, ahora hay creatividad, hay goles y hay jugadores que se permiten el riesgo.

Doué, Dembelé, Olise y Mbappé son la gran amenaza del conjunto galo, sobre todo Kylian, cuyas actuaciones transmiten cierta sensación de nerviosismo en los rivales.

Mbappé, en la celebración de su gol.

Mbappé, en la celebración de su gol. REUTERS

Deschamps, en el que va a ser su último Mundial dirigiendo a Francia, ha conseguido que el equipopueda jugar tanto de forma compacta como en transiciones rápidas cuando el partido se abre.

Su desempeño hasta el momento es el mejor ejemplo de que el objetivo es volver a salir campeones, como ocurrió en 2018 y se quedaron a las puertas en Catar. Los galos son el equipo que ha demostrado mayor equilibrio entre profundidad de banquillo, solidez defensiva y capacidad de decisión en los momentos clave.

Duelo de estilos: posesión contra transición

España y Francia se enfrentan en una semifinal que, más que por el resultado, es por la confrontación de estilos. España quiere controlar el partido, llevar el balón y esperar el momento de la decisión; Francia, en cambio, busca aprovechar las transiciones rápidas, los errores del rival y la velocidad de sus atacantes.

La clave será la capacidad de España para mantener la estructura defensiva sin perder el ritmo ofensivo, y la capacidad de Francia para no ser demasiado rápido en sus decisiones y dejar huecos en defensa.

España y Francia ya se han enfrentado en semifinales de la Eurocopa 2024 y la Nations League de 2025. La victoria siempre cayó para 'La Roja'. Esto no solo da una cierta ventaja psicológica a España, sino que también crea una presión adicional sobre Francia.

Argentina: casta de campeón

Argentina llega a semifinales con la misma sensación de "ya estamos aquí" que en Catar: un equipo que sabe que tiene el derecho y la obligación de ser campeón. Scaloni ha vuelto a construir un bloque que, aunque no es el más espectacular en el juego, es eficaz en los momentos decisivos.

'La Albiceleste' ha demostrado que, cuando el partido se pone duro, sabe cómo imponer su ritmo y cómo aprovechar los errores del rival.

Frente a Cabo Verde, Egipto y Suiza se comprobó que la vigente campeona no juega con la comodidad de siempre, pero sabe cómo ganar partidos difíciles.

Ahora, el reto es volver a superar a Inglaterra. El duelo entre Argentina e Inglaterra no es solo una semifinal: es la continuación de una historia que ya tiene varias capas de tensión y de memoria.

Inglaterra quiere romper la sequía

Inglaterra ha llegado a semifinales con una mezcla de juventud y experiencia que ya comenzó a mostrar en el último Mundial y que reafirmó en la Eurocopa, pero con más madurez.

Harry Kane, como capitán, sigue siendo el referente en el ataque, pero al gran estado de forma del 'killer' se ha sumado la irrupción de un Jude Bellingham estelar.

A pesar de que el juego no llega a ser del todo convincente y que las aguas andan revueltas en la relación jugadores (Bellingham) - entrenador (Tuchel), están a dos partidos de romper una sequía que se mantiene desde 1966.

Kane celebra con Bellingham el gol marcado ante México.

Kane celebra con Bellingham el gol marcado ante México. Reuters

Argentina e Inglaterra se vieron las caras por última vez en un Mundial el 7 de junio de 2002, en la Copa del Mundo de Corea y Japón, donde 'The Three Lions' ganó 1-0 en fase de grupos.

El miércoles las miradas estarán puestas en el duelo que van a protagonizar Messi y Kane. Sin olvidar a Bellingham, eso sí.

Argentina llega a semifinales con un bloque que ha demostrado ser extremadamente eficaz en los momentos decisivos, pero también con una plantilla que ha mostrado que necesita más creatividad en el juego.

Inglaterra, en cambio, tiene un equipo que, aunque no es el más espectacular en el juego, sabe cómo ganar partidos difíciles y cómo aprovechar los errores del rival.

Estas semifinales reúnen a cuatro selecciones campeonas del mundo: Francia, España, Inglaterra y Argentina. Se trata de un hecho que únicamente se había producido en otras dos ediciones del Mundial.

El primer precedente se remonta a México 1970, cuando Brasil se enfrentó a Uruguay e Italia hizo lo propio ante Alemania en las semifinales. El segundo tuvo lugar en Italia 1990, con los anfitriones midiéndose a Argentina y Alemania cruzándose con Inglaterra en la antesala de la final.