Los jugadores argentinos celebran la victoria ante Suiza.

Los jugadores argentinos celebran la victoria ante Suiza. Reuters

Mundial de fútbol 2026

La supervivencia de Argentina en terrenos pantanosos: tres 'match-ball' salvados y a dos partidos de la cuarta estrella

La vigente campeona se ha plantado en semifinales sin transmitir buenas sensaciones, pero manteniendo su ADN de luchar hasta el último minuto.

Más información: Julián Álvarez sale al rescate de Argentina en la prórroga ante Suiza para sellar el billete a las semifinales del Mundial

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A dos partidos está Argentina de sumar su cuarta estrella en la camiseta. Fieles a su filosofía, se han plantado en semifinales haciéndose notar. Porque las victorias ante Cabo Verde y Egipto no deberían haber sido noticia en un escenario normal, pero eso no va con 'La Albiceleste'.

La vigente campeona del Mundial ha estado contra las cuerdas, al límite de protagonizar en varias ocasiones el batacazo del torneo. No obstante, siempre ha conseguido salir indemne. La fase de grupo la superaron sin mayores complicaciones, un paseo. Pero en los partidos a vida o muerte llegaron los problemas.

Argentina se ha plantado en semis -donde se verá las caras contra Inglaterra el próximo miércoles- después de salvar tres 'match-ball' (Cabo Verde, Egipto y Suiza) y haber pasado también por dos prórrogas (frente al pequeño combinado africano y ante la selección helvética).

La capacidad de resiliencia que han demostrado tener los hombres de Lionel Scaloni es indiscutible y eso les hace aún más peligrosos. A nivel de juego, 'La Albiceleste' ha ido de más a menos; han sacado adelante los partidos con más corazón que cabeza, sin fútbol; pero ahí están. A dos partidos de volver a hacer historia.

Si Argentina levanta el Mundial el próxima 19 de julio, se convertirá en la primera selección en la historia en ganar cuatro torneos grandes de forma consecutiva. Estos serían la Copa América 2021, el Mundial 2022, la Copa América 2024 y, de lograrlo, el Mundial 2026.

El reto es mayúsculo, pero están a 180 minutos -o 240 visto lo visto- de conseguirlo. La vigente campeona no solo es la única superviviente en unas semifinales opacada por europeos (España, Francia e Inglaterra), no está siendo la única que está dando la cara por Conmebol, si no que también es la que más minutos va a tener a cuestas.

Un susto tras otro

La hoja de ruta se empezó a torcer a las primeras de cambio, en dieciseisavos de final. Argentina se citaba posiblemente con Cabo Verde, la que era la cenicienta. La victoria parecía estar asegurada. Sin embargo, el camino hasta lograr el triunfo estuvo lleno de piedras.

A pesar de contar con la mejor versión de Messi en una Copa del Mundo, la selección sudamericana necesitó de la prórroga para eliminar a Cabo Verde, un país compuesto por pequeñas islas que apenas superan los 500.000 habitantes.

Un partido frenético en el que se rozó el drama nacional. Dos veces se pusieron por delante en el marcador y siempre se encontraron con la respuesta de los caboverdianos. Hasta el gol de Lisandro Martínez en el minuto 2 del tiempo extra también fue contrarrestado.

No obstante, si algo tiene este equipo es casta de campeón. Los jugadores no se vinieron abajo. La presión no les pudo y a la tercera fue la vencida. El gol en propia puerta de Diney Borges fue definitivo para sellar la clasificación a los octavos de final.

A fin de cuentas, lo importante era el resultado y este reflejaba la victoria de Argentina. En la siguiente ronda fue Egipto quien volvió a meterles el miedo en el cuerpo, aunque aquí el susto fue aún mayor.

Hasta el minuto 83 de partido, los de Scaloni estuvieron eliminados del Mundial. Parecía el fin. Nada le salía a un equipo que veía cómo ni Messi tenía el día tras fallar un penalti en la primera parte.

Yasser Ibrahim abrió el marcador en el primer cuarto de hora de partido. Aún faltaba mucho. Había tiempo para remontar. Pero cuando Mostafa Ziko, en el minuto 67, establecía el 0-2, obrar la remontada sería algo relacionado con lo divino, un milagro.

Sin embargo, no existen cuando Messi está en tu equipo. 'La Pulga' asistió al Cuti Romero en el 79 y cuatro minutos después marcó el gol del empate. Del 0-2 al 2-2 en cuestión de cuatro minutos; y en sellar la remontada definitiva se tardó en total 13 minutos.

Las lágrimas inundaron los rostros no solo de los propios jugadores, sino también del cuerpo técnico. Segunda bola de partido salvada. Al límite.

Julián Álvarez celebra su gol contra Suiza.

Julián Álvarez celebra su gol contra Suiza. REUTERS

La última llegó en la madrugada de este domingo ante Suiza. De nuevo, un juego que dista mucho de lo que se le presupone a una selección candidata a ganar el Mundial, pero que acaba sacando adelante sus partidos.

Julián Álvarez, en el minuto 112, salió al rescate de un equipo que jugaba con superioridad numérica desde el minuto 72 tras la expulsión de Embolo. Con el 2-1 y con un jugador más sobre el terreno de juego, Lautaro Martínez sentenció el partido en el 121.

Un partido tras otro ha estado 'La Albiceleste' contra las cuerdas. Pero el miércoles se han citado con Inglaterra para definir quién acompañará a España o Francia en la final del Mundial. De la debacle al éxtasis en cuestión de minutos. Es fútbol. Es Argentina.