La senadora paraguaya Celeste Amarilla y el futbolista Kylian Mbappé.
La senadora paraguaya que insultó a Mbappé amenaza ahora con encarcelarle: "Aquí metimos preso a Ronaldinho"
Mientras, la Fiscalía de París ha abierto una investigación por delito de odio y el Real Madrid condena públicamente sus mensajes.
Más información: La política paraguaya que vejó a Mbappé se victimiza y habla de "violencia de género" tras ser llamada "mujer despreciable"
La senadora paraguaya Celeste Amarilla, que hace unos días desató un escándalo internacional por sus ataques racistas a Kylian Mbappé, ha ido un paso más allá y ahora advierte al delantero del Real Madrid de que podría acabar entre rejas.
"No te metas con los paraguayos, que aquí ya metimos preso a Ronaldinho por corruptito. No me subestimes, Mbappé", dijo este martes durante una conferencia de prensa tras las últimas reacciones en el caso.
Sus palabras se suman a una escalada de acusaciones y respuestas en redes sociales y se producen mientras la Fiscalía de París mantiene abierta una investigación por delito de odio a raíz de sus mensajes, y el Real Madrid ha publicado un comunicado para condenar los insultos contra su jugador.
El conflicto se originó tras el Francia-Paraguay del Mundial, cuando Amarilla reaccionó en redes sociales contra Mbappé después de que este marcara de penalti el gol que eliminó a la 'Albirroja'.
La senadora publicó un mensaje en el que lo llamaba "camerunés colonizado" y lo describía como un "nuevo rico prepotente y feo", entre otras expresiones que ridiculizaban su origen, su educación y su aspecto físico, lo que desató un amplio rechazo dentro y fuera de Paraguay.
La polémica creció cuando se conocieron otras frases en las que sugería que el francés carecía de formación y lo comparaba de forma deshumanizante, lo que llevó a organizaciones y medios a calificar sus palabras de abiertamente racistas.
La respuesta de Mbappé llegó poco después, con un mensaje en el que tachaba a Amarilla de "mujer despreciable e indigna de su cargo" y recalcaba que sus comentarios no representaban al pueblo paraguayo.
Mbappé, durante el partido contra Paraguay en el Mundial.
A partir de ahí, el enfrentamiento dejó de ser un cruce de mensajes aislado y se transformó en un asunto con derivadas diplomáticas y judiciales, dada la relevancia pública de ambos protagonistas.
La Federación Francesa de Fútbol presentó una denuncia y activó a la unidad especializada en delitos de odio en internet, que trasladó el caso a la Fiscalía.
Investigación en Francia
La Fiscalía de París abrió un procedimiento por insulto público agravado e incitación al odio o a la violencia, al considerar que los ataques de la senadora podrían estar motivados por el origen y la raza del futbolista.
La legislación francesa contempla penas de hasta un año de prisión y multas significativas para este tipo de delitos, lo que añade un componente penal al caso más allá de la disputa mediática.
Mientras tanto, el gobierno paraguayo, a través de su Ministerio de Exteriores, se apresuró a desmarcarse de las palabras de Amarilla y a subrayar que no reflejan la posición oficial del país.
Senadora paraguaya pide que Mbappé se retracte
En paralelo, la propia senadora publicó una carta en la que asegura haberse arrepentido de las expresiones que utilizó y afirma que escribió el mensaje "en caliente", aunque insiste en que Mbappé también debe rectificar.
En sus últimas intervenciones, Amarilla sostiene que el delantero incurrió en "violencia de género" al insultarla y amenaza con acciones legales si no se retracta, invocando su condición de representante electa para justificar una supuesta gravedad mayor de los comentarios del francés.
Es en ese contexto cuando lanza la frase sobre Ronaldinho y su etapa en una cárcel paraguaya, utilizada como advertencia de lo que, según ella, podría pasarle a Mbappé si se enfrenta a la justicia de su país.
El Madrid toma posición
La tormenta política y mediática llevó también al Real Madrid a intervenir de forma pública. El club emitió un comunicado en el que expresa su "más rotundo rechazo" a las manifestaciones racistas y xenófobas dirigidas por Amarilla a Mbappé, y subraya que ese tipo de discursos "no tienen cabida en la sociedad".
En el mismo texto, la entidad blanca muestra su respaldo total al delantero, al que define como un referente para millones de personas, especialmente jóvenes, y reivindica el fútbol como un espacio de igualdad y convivencia.
El caso, así, trasciende el ámbito estrictamente deportivo y se sitúa en el centro del debate sobre racismo, responsabilidad política y límites del discurso en pleno escaparate mundialista.