Los jugadores de la selección de Túnez, durante el Mundial.

Los jugadores de la selección de Túnez, durante el Mundial. Re

Mundial de fútbol 2026

Escándalo en el Mundial: ocho jugadores de Túnez envueltos en un posible dopaje tras dar positivo en clembuterol

La FIFA, por el momento, se ha limitado a dejar el caso en manos de la AMA y no ha emitido comentarios sobre el expediente abierto.

Más información: La factura del Mundial la pagan los entrenadores: ocho ya han abandonado sus cargos entre renuncias y destituciones

Publicada
Actualizada

La selección de Túnez, ya eliminada en la fase de grupos tras sumar tres derrotas, ha quedado en el centro del primer gran terremoto extradeportivo del Mundial de fútbol.

Al menos ocho de sus jugadores dieron positivo por clembuterol en controles antidopaje realizados durante la competición, lo que ha abierto una investigación que podría marcar un precedente en la relación entre dopaje y contaminación alimentaria en los grandes eventos.

La noticia saltó a partir de informaciones del diario británico The Times, que apuntan a un patrón claro: los ocho positivos corresponden a futbolistas que compartieron dieta durante la concentración tunecina en territorio mexicano, una de las sedes del Mundial.

En sus muestras de orina se detectaron trazas de clembuterol, una sustancia prohibida por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) que se utiliza ilegalmente en algunos países para engordar el ganado y que, en el deporte, está considerada un agente anabolizante y broncodilatador.

Los resultados no llegaron mientras Túnez seguía en competición, sino después de su regreso a casa, cuando los análisis de los controles sorpresa comenzaron a arrojar valores anómalos.

Oficialmente, no se han hecho públicos los nombres de los jugadores afectados, pero sus clubes y ligas habrían sido ya informados del hallazgo para hacer seguimiento y coordinar eventuales medidas preventivas.

La FIFA, por el momento, se ha limitado a dejar el caso en manos de la AMA y no ha emitido comentarios de fondo sobre el expediente abierto.

El tunecino Hannibal Mejbri habla con el árbitro durante un partido del Mundial.

El tunecino Hannibal Mejbri habla con el árbitro durante un partido del Mundial. Reuters

La clave del caso está en los niveles detectados. Los informes filtrados apuntan a cantidades muy bajas de clembuterol, por debajo del umbral que normalmente se asocia con un uso deliberado para mejorar el rendimiento.

Eso ha llevado rápidamente a la hipótesis de la contaminación alimentaria: una exposición involuntaria a través de carne contaminada consumida durante la estancia de Túnez en México, país donde ya se han registrado episodios similares en el pasado con deportistas de otras disciplinas.

La diferencia no es menor: si se confirma la tesis de la contaminación, los jugadores podrían evitar sanciones deportivas severas y, como mucho, quedar bajo advertencia o seguimiento reforzado.

Túnez, sumida en el caos

Mientras tanto, el impacto reputacional es inmediato. Túnez había vivido un Mundial convulso, con goleadas encajadas, cambio de seleccionador en plena fase de grupos y críticas públicas de jugadores a su federación.

La aparición de este escándalo de dopaje, aunque por ahora no se pueda hablar de un caso intencional, agrava la sensación de caos y coloca a la federación bajo una lupa todavía más exigente, tanto en la gestión de la preparación del torneo como en los protocolos de alimentación y control interno.

Túnez, que llegó a Estados Unidos, México y Canadá con la ilusión de mejorar su historial mundialista, se marcha con un expediente abierto que, más allá del marcador, amenaza con convertirse en el verdadero resumen de su paso por el torneo.