Vinicius rompe a llorar durante una entrevista

Vinicius rompe a llorar durante una entrevista

Mundial de fútbol 2026

Vinicius se abre en pleno Mundial: rompe a llorar al recibir un mensaje de su abuela durante una entrevista

El delantero del Real Madrid se emocionó, pero también volvió a reivindicar su lucha contra el racismo en los campos de fútbol.

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En pleno Mundial y en uno de sus momentos de mayor brillo con la selección brasileña, el futbolista Vinicius Jr. dejó una imagen que trasciende el juego y las estadísticas.

Lejos del césped, en el programa de televisión Domingão com Huck, el delantero del Real Madrid se quebró al escuchar un mensaje de su abuela Nilza, la mujer que marcó su infancia y a la que, según él mismo ha contado, sigue agarrado en cada paso de su carrera.

En un entorno distendido, pensado para celebrar el Mundial, el brasileño dejó a un lado el personaje de estrella y mostró al nieto que aún se emociona al mirar atrás.

La escena se desencadena cuando el programa proyecta unas palabras de Nilza. Vinicius, que ya había admitido que su vida gira en torno a ella, intenta mantener la compostura, pero termina con lágrimas visibles ante las cámaras.

En ese momento repasa quién estuvo realmente a su lado desde niño: "Es una persona muy especial porque mi padre siempre vivió lejos, así que crecí con mi madre, mis hermanos y mi abuela".

A partir de ahí, el relato se vuelve íntimo. El delantero recuerda la casa pequeña, las noches compartidas y la sensación de que todo lo que es hoy se empezó a construir en ese espacio reducido. Lo resume con otra confesión que lo deja prácticamente sin palabras:

"La casa era pequeña y dormí con ella muchísimas noches. Me quedo sin palabras. Marcó mi vida. Sé que llegará el momento en que las personas se marchen, por eso aprovecho cada instante con ella", dice.

El brasileño conecta esa raíz familiar con el esfuerzo colectivo que hubo detrás de su carrera. "Ellos hicieron todo lo posible para que pudiera cumplir mi sueño. Verla feliz no tiene precio", asegura, aludiendo tanto a su abuela como al resto del núcleo que lo acompañó desde São Gonçalo hasta la élite.

Selección hambrienta

En paralelo, Vinicius aprovecha la entrevista para proyectar el presente de la selección. Habla de una generación que carga con el peso de la sexta estrella y de un vestuario en el que la experiencia y la juventud conviven bajo el liderazgo de Carlo Ancelotti.

El técnico, al que señala como clave en el cambio de clima, aparece como la figura que da libertad y tranquilidad para que los veteranos sostengan al grupo mientras empujan talentos como Endrick o Rayan. En medio de esa mezcla, el propio Vinicius se reconoce como referencia a sus 25 años, lejos ya del rol de promesa.

La conversación también abre espacio para su otra gran batalla: el combate contra el racismo. En un momento de la entrevista, el brasileño afirma que "estas conquistas fuera del campo son mucho más importantes que las que consigo dentro. Porque así ayudo a mucha más gente".

El mensaje se vuelve aún más contundente cuando menciona a su hermano menor: "Tengo un hermano de siete años y deseo que nunca tenga que vivir el racismo. Quiero hacer grandes cosas dentro del campo, pero también seguir inspirando a los jóvenes negros que no tienen la voz que yo tengo".

En menos de una hora de televisión, Vinicius consigue lo que a menudo no permiten las ruedas de prensa: unir la historia del niño que dormía en una casa pequeña con su abuela, el líder de una selección que sueña con el título y el activista que sabe que su influencia puede cambiar vidas más allá del marcador.

Su llanto en pleno Mundial no es solo un gesto de emoción; es un recordatorio de que detrás del futbolista existe alguien que no quiere olvidar de dónde viene ni para quién juega.