La selección de Cabo Verde celebra la clasificación a los dieciseisavos de final.

La selección de Cabo Verde celebra la clasificación a los dieciseisavos de final. Reuters

Mundial de fútbol 2026

Cabo Verde se consagra como la revelación del Mundial: el duelo ante Argentina, el premio a una histórica clasificación

La selección africana terminó segunda de grupo, por delante de Uruguay. No ganó ningún partido. Tampoco le hizo falta.

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Si ya estar en el Mundial era un hito histórico, clasificarse a los dieciseisavos de final en un grupo con España y Uruguay solo puede responder a un milagro. El sueño de Cabo Verde continúa.

No han ganado ningún partido de los tres que han disputado: empate a cero frente a España, empate a dos contra Uruguay y tablas en el marcador ante Arabia Saudí. Haber marcado dos goles y haber encajado solo dos le han servido al país más pequeño para alcanzar las eliminatorias de la Copa del Mundo.

La historia refleja que empatar los tres partidos de la fase de grupos no garantiza pasar a la siguiente ronda. Sin embargo, Cabo Verde lo ha conseguido. Del mismo modo que lo hizo Gales en 1958, Irlanda y los Países Bajos en 1990, y Chile en 1998.

De hecho, por el contrario, Nueva Zelanda quedó eliminada del Mundial de Sudáfrica tras empatar sus tres partidos.

Con tres puntos en el casillero, el combinado que 'descubrió' Vozinha con su recital de paradas ante España ha conseguido citarse con Argentina, la vigente campeona, en dieciseisavos.

"Todo el mundo tiene derecho a soñar y nada es imposible", decía Bubista en la previa del encuentro ante Arabia Saudí. No se equivocaba el seleccionador caboverdiano, responsable de una hazaña inolvidable en la historia de este deporte.

Los jugadores de Cabo Verde celebran la clasificación a los dieciseisavos de final.

Los jugadores de Cabo Verde celebran la clasificación a los dieciseisavos de final.

Este país, conformado por un archipiélago de diez islas, de poco más de 500.000 habitantes es ya la revelación del Mundial. Nadie daba un duro por ellos. Junto con Arabia, parecía ser la cenicienta del Grupo H. Sin embargo, han superado todos los pronósticos.

"Ni lo sabía, somos un ejemplo y hemos demostrado que países pequeños también pueden hacerlo, pueden lograr objetivos enormes siempre que estén concentrados y determinados. Hemos demostrado que nada es imposible", destacó con orgullo Bubista.

Independientemente del resultado ante Argentina, su actuación en su primera Copa del Mundo ya es digna de encomio. Es de las pocas selecciones que están invictas y Cabo Verde es hoy una fiesta.

Una catarsis colectiva

El empate sin goles frente a Arabia Saudí llegó unos instantes antes del final del otro encuentro del grupo. Con su partido ya concluido, los futbolistas caboverdianos se agruparon alrededor de un móvil para seguir los últimos minutos del Uruguay-España.

Cuando el árbitro señaló el final, confirmando la histórica clasificación de Cabo Verde y la eliminación de Uruguay, estalló una catarsis colectiva.

Ambas selecciones afrontaban el encuentro con opciones reales de sellar su clasificación para la siguiente ronda si lograban la victoria en el NRG Stadium de Houston.

Sin embargo, para Cabo Verde, alcanzar los dieciseisavos de final era un escenario prácticamente inimaginable antes del inicio del Mundial. Los empates ante España (0-0) y Uruguay (2-2), no obstante, habían alimentado la ilusión de un país entero.

Quizá el peso de esa oportunidad y los nervios propios de un escenario de semejante magnitud pasaron factura a los de Bubista en el arranque del partido.

Los 'Tiburones Azules' entraron fríos al encuentro y Arabia Saudí, más acostumbrada a este tipo de citas, asumió el control desde el inicio. Sin embargo, el dominio saudí no se tradujo en ocasiones claras. Pese a llevar la iniciativa, nunca consiguió poner realmente a prueba a Vozinha.

Con el paso de los minutos, Cabo Verde fue asentándose sobre el césped y el guion cambió a partir del ecuador de la primera mitad.

Los africanos comenzaron a tener mayor protagonismo con el balón y a equilibrar el encuentro, aunque, al igual que su rival, tampoco lograron generar peligro real sobre la portería contraria.

Un partido sin trampa

La segunda mitad arrancó con el mismo guion con el que había concluido la primera. Cabo Verde se mostró mucho más asentada sobre el césped, asumió la iniciativa y llevó el peso del encuentro, aunque seguía sin encontrar la profundidad necesaria para inquietar la portería saudí.

De hecho, la ocasión más clara del partido no llegó hasta el minuto 74. Un rápido contragolpe de los Tiburones Azules dejó a un atacante caboverdiano mano a mano con Al-Owais, pero el guardameta saudí se hizo gigante para sostener las opciones de su selección, a la que un solo gol le bastaba para sellar el pase a la siguiente ronda.

Precisamente esa falta de reacción fue una de las notas más llamativas del tramo final. Arabia Saudí no encontraba la manera de enlazar jugadas ni de pisar el área defendida por Vozinha, y todo hacía indicar que terminaría apostando por un fútbol más directo en busca del tanto de la clasificación.

Sin embargo, el equipo de Georgios Donis nunca llegó a someter a Cabo Verde con un asedio constante ni con un aluvión de centros al área. Los africanos defendieron con solvencia los últimos minutos y apenas pasaron apuros para certificar un empate histórico.

Vozinha agradece el apoyo a los aficionados caboverdianos.

Vozinha agradece el apoyo a los aficionados caboverdianos. Reuters

El pitido final confirmó la clasificación de Cabo Verde para los dieciseisavos de final del Mundial, un logro sin precedentes para un país que se convierte además en la nación más pequeña en alcanzar la fase eliminatoria de una Copa del Mundo.

Una hazaña que sitúa al archipiélago en el foco del fútbol mundial y que parecía impensable antes del inicio del torneo. Su recompensa será un duelo de máximo nivel ante la Argentina de Leo Messi en los dieciseisavos de final.