Lamine Yamal celebra su gol ante Arabia Saudí con España.

Lamine Yamal celebra su gol ante Arabia Saudí con España. EFE

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El efecto Lamine Yamal dispara a la Selección de De la Fuente: una transformación en 6 días para ser la España de siempre

El combinado nacional mostró una cara muy diferente en la que mucho tuvieron que ver tanto el jugador del Barça como Mikel Oyarzabal.

Más información: Lamine Yamal y Oyarzabal lideran la goleada de España ante Arabia Saudí para olvidar el pinchazo del debut

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España vuelve a ser España. Muchas alarmas saltaron después del decepcionante debut ante Cabo Verde, pero tras la goleada ante Arabia Saudí las aguas se han calmado y todo ha regresado a su sitio.

Luis de la Fuente confesó que a sus jugadores les habían llegado las críticas del primer partido y que aquello les había picado en el orgullo. Pero la reacción de la segunda jornada fue mucho más allá de un estado anímico.

El entrenador riojano tocó teclas e introdujo cuatro cambios en el once inicial. El equipo tuvo una predisposición diferente desde el inicio. Y sobre todo, Yamal, Lamine Yamal. La estrella de la Selección recuperó la titularidad, abrió la lata goleadora y contagió al equipo de su actitud siempre ofensiva e insistente.

Mucho tuvo que ver también Oyarzabal en esta revolución a pequeña escala en un breve lapso de tiempo de seis días. Si contra Cabo Verde estuvo media hora sin oler el balón, contra Arabia Saudí volvió a enseñar su mejor cara.

De la depresión post debut al subidón después de la goleada. España volverá a encarar el partido contra Uruguay para jugarse el liderato del grupo con toda la confianza del mundo.

Lamine, de inicio

Luis de la Fuente movió el árbol. La situación lo merecía. No quería señalar a nadie, pero ya avisó que algunos cambios eran necesarios para volver a recuperar el brillo contra Arabia Saudí.

Una de estas novedades lo acaparó todo. Lamine Yamal había advertido de que todavía no estaba para jugar los 90 minutos, pero el cuerpo técnico consideró que era mejor apostar por él de inicio. Había que espantar cualquier duda.

Lamine demostró por qué el mundo tiene unas expectativas tan altas en él, por qué se le ha vendido como una de las grandes figuras de esta Copa del Mundo.

El mapa de pases de Lamine Yamal contra Arabia.

El mapa de pases de Lamine Yamal contra Arabia.

Contagió a todo el equipo de su dinamismo. Lamine encaró constantemente desde la banda derecha, se asoció con sus compañeros de ataque y fue un incordio constante para una defensa totalmente superada.

Su gol a los 10 minutos fue tan sólo el reflejo del trabajo bien hecho, el fruto visible, pero Lamine aportó mucho más que eso. Apareció en el segundo palo para rematar el centro de Oyarzabal, que prácticamente jugó de memoria. Entre los buenos se entendieron y lo hicieron todo mucho más fácil.

El gol de Lamine Yamal.

El gol de Lamine Yamal.

Un gol, cinco lanzamientos, dos de ellos a puerta. Vértigo, desborde, insistencia. Incluso implicación para morder y robar arriba. Todo lo que no hubo el primer partido lo encarnó Lamine.

Oyarzabal se encuentra

Quien agradeció la presencia de Lamine en el ataque fue Mikel Oyarzabal. Yamal acumuló la atención de los defensores saudíes y eso hizo que el de la Real Sociedad pudiera jugar con más libertad.

Si contra Cabo Verde batió un récord negativo y estuvo media hora sin 'rascar bola', ante Arabia Saudí fue todo lo contrario.

Oyarzabal volvió a hacer gala de sus mejores cualidades. Se mostró de nuevo como ese jugador inquieto, que se mueve como nadie entre líneas y que atesora una calidad exquisita.

También como el goleador incombustible y fiable de España. Nunca será un '9' puro, pero desde luego es mucho más efectivo que otros que presumen ser delanteros natos.

Dos goles y una asistencia en apenas 24 minutos. Un recital a la altura de muy pocos, una de las mayores exhibiciones de los últimos tiempos en los Mundiales.

El doblete le deja ya con 27 goles en la lista de anotadores de la Selección. Eso significa que contra Arabia superó los 26 de Butragueño e igualó los 27 de Fernando Morientes.

Los efectos colaterales

Las otras novedades en el once inicial tuvieron un efecto inmediato sobre el rendimiento del equipo. El cambio de Porro por Llorente fue natural y aquí se notó menos diferencia, pero las entradas de Olmo y de Baena por Gavi y Fabián dotaron al equipo de un dinamismo insultantemente mayor.

También porque hicieron que Pedri jugara en una posición más natural, y cuando Pedri está bien, España, o cualquier equipo que maneje, funciona. El canario es una pieza vital en el engranaje y contra Arabia se sintió a gusto.

Una gran noticia fue ver el desempeño de Álex Baena. Después de una temporada más bien discreta en el Atlético de Madrid, con España experimentó un lavado de cara.

Baena se lanza a por un balón.

Baena se lanza a por un balón. REUTERS

El atacante fue uno de los jugadores más destacados del partido. Desde la izquierda generó peligro a raudales, se entendió perfectamente con sus compañeros y además realizó varios disparos lejanos que sirvieron para mantener en alerta a la defensa saudí.

Dani Olmo también se manejó con confianza. El del Barça partía teóricamente desde la derecha, pero se movió constantemente por los carriles interiores para generar superioridades.

Se marchó con una asistencia en el segundo gol de Oyarzabal, y presentó su candidatura a ser un hombre con minutos en este Mundial. De la Fuente tiene mucha confianza en él, y este tipo de actuaciones no hacen sino refrendar esta opinión.

España volvió a funcionar. Los últimos amistosos de preparación y sobre todo el debut ante Cabo Verde habían ido abriendo lugar a las dudas, pero las cosas están de nuevo en su sitio justo antes del partido definitivo del grupo ante Uruguay.