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Mundial de fútbol 2026

El protocolo de FIFA que causa revuelo en los entrenadores: "El himno es un momento emotivo y esto arruina la experiencia"

Thomas Tuchel y Julian Nagelsmann lideran las quejas de los seleccionadores ante una invasión de cámaras que les impide conectar con sus jugadores antes del partido.

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El Mundial 2026 está dejando grandes momentos de fútbol sobre el césped, pero también está siendo el escenario de una peculiar e inesperada polémica en los banquillos.

Más allá de las decisiones arbitrales, del uso de la tecnología o del rendimiento de las grandes estrellas, hay un factor extradeportivo que está sacando de quicio a los seleccionadores nacionales: el nuevo protocolo de la FIFA para la cobertura gráfica durante los himnos nacionales.

Esta medida, lejos de ser un mero detalle organizativo, ha provocado un malestar profundo entre los técnicos más destacados del panorama internacional.

La normativa implementada por el máximo organismo del fútbol mundial para este torneo obliga a los fotógrafos acreditados a situarse justo enfrente de los banquillos durante la solemne ceremonia de los himnos.

El objetivo de la organización es, sin duda, captar de cerca las reacciones y los primeros planos de los entrenadores en uno de los instantes más televisivos de cada encuentro.

Sin embargo, el resultado práctico es que los cuerpos técnicos se ven súbitamente separados de sus onces titulares por un auténtico muro humano y tecnológico de cámaras, focos y teleobjetivos que interrumpe por completo el contacto visual.

El primero en alzar la voz contra esta incomodísima situación fue el seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel. Tras el debut del combinado británico en la Copa del Mundo, el técnico no ocultó su inmensa frustración ante los medios de comunicación.

Para él, la experiencia de escuchar el himno conectando con sus jugadores es casi sagrada. "Era un momento muy especial. Estaba frente a una pared de cincuenta fotógrafos justo delante de mí. No pude ver a ninguno de mis jugadores y eso me estropeó un poco la experiencia", lamentó lanzando una clara petición a la FIFA para que replanteara su medida.

Lo que en un primer momento parecía una queja aislada del banquillo inglés, no tardó en convertirse en un clamor compartido. Julian Nagelsmann, su homólogo en la selección de Alemania, se unió a las protestas poco después de la victoria germana frente a Costa de Marfil.

Nagelsmann suscribió las quejas del seleccionador de Inglaterra, recordando que el himno nacional es vital anímicamente y representa una de las últimas oportunidades para establecer conexión con el grupo antes de que ruede el balón.

Nagelsmann, durante el himno de Alemania.

Nagelsmann, durante el himno de Alemania. REUTERS

El entrenador alemán, fiel a su estilo directo, fue un paso más allá y dejó una de las frases más llamativas del torneo al describir lo agobiante del protocolo.

Aunque admitió estar acostumbrado a tener fotógrafos cerca en competiciones de alto nivel como la Champions League o la Bundesliga, aseguró que la invasión del espacio personal en este Mundial traspasa todos los límites lógicos: "Tengo la impresión de que los enormes objetivos incluso fotografían los pelos de mi nariz a un centímetro de distancia", sentenció.