Los jugadores de Irán celebran una parada de Beiranvand en el partido.

Los jugadores de Irán celebran una parada de Beiranvand en el partido. Reuters

Mundial de fútbol 2026 BÉLGICA 0-0 IRÁN

Bélgica se mete en problemas tras estrellarse contra un muro frente a Irán y aún no conoce la victoria en el Mundial

Los 'Diablos Rojos' se toparon una y otra vez con Beiranvand, que echó el cerrojo a su portería y protagonizó la parada del torneo.

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No entraba en los planes de Bélgica sumar únicamente dos puntos de seis posibles en el Mundial teniendo como rivales a Egipto e Irán. La clasificación a los dieciseisavos de final se complica y las sensaciones no son positivas [Narración y estadísticas del partido: Bélgica 0-0 Irán].

Cuando los mejores son los porteros, eso ya dice mucho de la situación que atraviesan ambas selecciones. Los 'Diablos Rojos' merecieron más del resultado que se llevaron de Los Ángeles, pero Beiranvand fue un muro infranqueable.

El portero iraní protagonizó la parada del Mundial al sacar una mano descomunal a Maxim De Cuyper en la segunda parte. La pinchó De Bruyne, que puso un pase atrás al lateral y con el portero 'vencido' en el suelo remató a puerta para abrir el marcador. Sin embargo, Beiranvand hizo una barbaridad de parada.

Courtois, lamentablemente para los intereses del combinado belga, también fue protagonista. El portero del Real Madrid fue la pesadilla de Taremi, quien solo le pudo batir en el 24.

Falta desde la frontal que sacó Hajsafi, dando un pase raso al lado de la barrera y con un iraní haciendo una ligera pantalla para que el '9' controlara y ejecutara a la media vuelta. Sin embargo, estaba ligeramente adelantado Taremi cuando sacó la falta Hajsafi y al final el tanto no subió al marcador.

El partido se complicó aún más tras la expulsión por roja directa de Ngoy. El central, en su intento de cederle el balón a Courtois, cometió un error clarísimo. La dejó corta y terminó derribando al Taremi cuando ya se marchaba solo ante el meta belga.

Fue la condena para un combinado belga que estaba atravesando sus mejores minutos en el partido y la sensación que se transmitía desde el SoFi Stadium de Los Ángeles era que el 1-0 era cuestión de tiempo.

Sin el premio del gol

En las figuras de Tielemans y De Bruyne generando en tres cuartos y Trossard entrando con mucho peligro por la izquierda los 'Diablos Rojos' metieron el miedo en el cuerpo entre los jugadores iraníes.

La primera ocasión clara llegó en el minuto 8 de partido tras una gran jugada del jugador del Arsenal por el perfil izquierdo, rompiendo a Hardani antes de poner el pase atrás. Dentro del área grande llegó De Bruyne pero su disparo lo taponó un central iraní.

El rechace le cayó a De Cuyper cerca de la pequeña pero su disparo se encontró de nuevo con el muro persa.

Trossard disputa un balón.

Trossard disputa un balón. REUTERS

Replicó al instante Kan'aani al encontrarse un balón suelto dentro del área y enganchar una volea espectacular que no se coló en el fondo de la portería por obra y gracia de Courtois.

Nada más arrancar la segunda mitad, Bélgica reclamó la expulsión de Jahanbakhsh, recién ingresado al terreno de juego, por una entrada muy similar a la protagonizada días atrás por Messi frente a Argelia, cuando impactó con los tacos en el gemelo de un adversario.

Trossard, el perjudicado, se quedó tendido sobre el césped entre gestos de dolor y mostró al colegiado la media rasgada. Sin embargo, la resolución fue idéntica: ni tarjeta amarilla ni intervención del VAR.

Al menos, el torneo está ofreciendo una aplicación coherente de los criterios arbitrales y un respaldo constante a las decisiones tomadas sobre el campo. A simple vista, tampoco parece tan complicado.

Un muro iraní

Si Courtois sostuvo a Bélgica durante el primer acto, Beiranvand se encargó de hacerlo en el segundo con una actuación memorable coronada por una parada extraordinaria.

De Bruyne dejó el gol en bandeja a De Cuyper dentro del área pequeña, con el guardameta ya superado, pero el iraní protagonizó un ejercicio de fe y reflejos al alcance de muy pocos: tendido sobre el césped, estiró el brazo para desviar un remate que parecía destinado a la red.

Una intervención decisiva que terminó por apagar a Bélgica. Especialmente a Ngoy, que se durmió en una cesión hacia Courtois, dejó el balón muerto y acabó viendo la tarjeta roja al impedir que Taremi encarara solo al portero.

Con superioridad numérica, Irán encontró a una Bélgica atenazada por el miedo y refugiada cerca de su área. Sin embargo, los iraníes tampoco fueron capaces de dar un paso al frente para buscar la victoria.

Courtois y Beiranvand resolvieron sin excesivos apuros las escasas ocasiones de la última media hora y el desenlace transmitió la sensación de que ambos equipos aceptaron el empate como un mal menor.

Un resultado que les permite llegar a la última jornada dependiendo únicamente de sí mismos.