Lukaku celebra el gol del empate ante Egipto. Reuters
Lukaku sale al rescate de una Bélgica que sigue en horas bajas y no logra llevarse la victoria ante Egipto
El delantero provocó, en la segunda parte, el empate de los 'Diablos Rojos' con el gol en propia de Mohamed Hany tras el gol inicial de Ashour.
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El primer puesto del Grupo G estaba en juego en Seattle... y así seguirá siendo hasta que no termine la fase de grupos. Bélgica y Egipto iniciaron su andadura en el Mundial con un empate que, a tenor de lo visto en el terreno de juego, no deja indiferente a nadie [Narración y estadísticas: Bélgica 1-1 Egipto].
Los 'Diablos Rojos' demostraron que la transición de aquella selección que brilló en Rusia -acabó tercera- se le está haciendo demasiado larga. Ni la llegada al banquillo de Rudi García ha provocado el efecto esperado.
Bélgica cuajó una primera parte muy ramplona, pero mejoró en la segunda mitad. Egipto, por su parte, hizo un partido muy completo, pero un despeje desafortunado de Mohamed Hany invalidó el golazo que en la primera mitad había marcado Emam Ashour.
⏰ ¡LA PRIMERA JUGADA DE LUKAKU EN EL PARTIDO!
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Bélgica hace el cambio y Lukaku provoca el gol a los pocos segundos 😮#DAZNMundial #FIFAWorldCup pic.twitter.com/wMyYAjbGiO
El colectivo eclipsó a las estrellas. Con Lukuku empezando el encuentro en el banquillo, De Bruyne y Salah fueron los líderes del equipo belga y el conjunto faraónico respectivamente. El primero estuvo a punto de marcar un golazo de falta en la segunda parte, pero la madera evitó el 1-1; el egipcio asistió al extremo izquierdo para que batiera a Courtois.
Así se empezó a romper un poco el partido. Porque hasta el minuto 19, por mucho que Bélgica intentara dominar, se veía que Egipto había entrado mejor al partido. Los de Hossam Hassan se adelantaron con un derechazo de Ashour desde la frontal del área al que no pudo llegar Courtois.
La imagen de Bélgica siguió siendo muy pobre. Únicamente Doku intentó algo distinto, aunque el juego se hacía aún más cuesta arriba con las lagunas defensivas que protagonizaron Meunier y Castagne.
¿¿¿QUÉ HAS HECHO, EMAM ASHOUR???
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😵 Todo empieza con un pase de Salah y termina con una celebración épica#DAZNMundial #FIFAWorldCup pic.twitter.com/dPrnBB9DoF
No hubo mucho más en una primera parte en la que los europeos se encontraron impotentes, sin poder superar una defensa de Egipto muy bien plantada atrás; mientras que los africanos vieron cómo con poco, estaban por delante en el marcador y sin sufrir excesivamente.
Si Bélgica, que apenas contó con un remate fuera de Kevin de Bruyne en todo el primer tiempo, aguantó con una diferencia mínima en contra en el marcador fue por el mérito de Courtois sobrepasada la media hora.
El tiro cruzado de Zico apuntaba al gol, la estirada del portero lo evitó. Su mano derecha palmeó lo justo la pelota. Córner.
Courtois medita en este Mundial si continúa o no en la selección belga. Lo necesita su equipo. No quedó duda en la puesta en escena del conjunto de Rudi García en este Mundial, sostenido por él, en la misma medida que se diluían las expectativas tan altas, reducidas sobre el terreno, de Jeremy Doku, al que le faltó el último pase, le sobró el último regate y se quedó en nada. Por la derecha y por la izquierda, bien cubierto.
La reacción de los 'Diablos Rojos'
La volea con la derecha con la que terminó el primer tiempo puso más en evidencia la primera parte del extremo del Manchester City. Siempre atrevido, encaró siempre, se fue alguna vez, pero la jugada terminó en nada.
Tampoco Trossard alcanzó los estándares que sí tiene en el Arsenal. Y De Bruyne, el jugador que comandó la transición, no tuvo socios.
La mejor ocasión fue suya, con un lanzamiento de falta directo, por encima de la barrera rival, que golpeó el poste. La mejor y la única oportunidad de verdad hasta entonces de Bélgica, que sufrió el cabezazo de Salah repelido por Courtois, el remate posterior de Ashour a saque de banda, el contragolpe siguiente de Marmoush mal culminado.
Fotouh intenta retener el balón presionado por Meunier.
Por entonces, Rudi García ya había reubicado a Doku de delantero. Lo único, sin embargo, que admitía esperanza de gol era el talento de De Bruyne, el más insistente, el mejor, también el único ‘Diablo Rojo’ con claridad de ideas, precisión y ritmo. Youri Tielemans probó con una buena volea. De Bruyne, después, remató demasiado flojo.
La reacción de Bélgica ya era evidente. Cuanto más logró jugar en campo contrario, más dudó Egipto, que se encomendó al contragolpe para la sentencia. La necesitaba.
El apetito de Lukaku
Jugaba ya al filo, mientras Lukaku se ponía la camiseta. Era el siguiente cambio. Más potencia para el ataque del conjunto belga, que necesitaba más para creer en el empate.
La solución fue él, su máximo goleador de la historia. Lukaku forzó el 1-1 en propia puerta a los 14 segundos tan solo de haber ingresado al terreno de juego, justo antes de la pausa de hidratación.
Ni siquiera tocó el balón, pero ya contribuyó a un empate que parecía inabarcable hasta instantes antes. Pudo ganar con un cabezazo de Mechele, cuando Hamza Abdelkarim, juvenil del Barcelona, ya estaba sobre el campo. Sustituyó a Salah.
Ficha técnica del partido:
1 – Bélgica: Courtois; Meunier, Ngoy, Mechele, Castagne (Raskin, m. 56); Tielemans, Onana (De Cuyper, m. 56); Trossard, De Bruyne (Vanaken, m. 86), Doku (Fernández-Pardo, m. 86); De Keteleare (Lukaku, m. 66).
1 – Egipto: Shobeir; Hany, Ibrahim, Fathy (Adel, m. 89), Fatouh (Hafez, m. 89); Attia, Lashin; Zico (Zizo, m. 76), Salah (Abdelkarim, m. 76), Ashour; Marmoush.
Goles: 0-1, m. 19: Ashour. 1-1, m. 66: Hany, en propia puerta.
Árbitro: Ramon Abatti (Brasil). Amonestó con tarjeta amarilla al belga Castagne (m. 14) y a los egipcios Attia (m. 13) y Fatouh (m. 34).
Incidencias: partido correspondiente a la primera jornada del grupo G, disputado en el estadio Lumen de Seattle ante unos 60.000 espectadores.