Suecia marca uno. Y otro. Y otro más. Tres goles. Y, claro, México temblaba con ese resultado (0-3): un tanto de Alemania la mandaba para casa con seis puntos. Pero, de repente, Corea le da la vida. Anota primero Kim y después Son para eliminar a los germanos (0-2). Y, entonces, el equipo de Osorio explota de júbilo. Se clasifica para octavos.



Entonces, en Rusia, los mexicanos empiezan a adoptar a todos los coreanos. De hecho, se van hasta la embajada y gritan: “¡Coreanos, hermanos, ya sois mexicanos!”. Los llevan a hombros, los abrazan, les enseñan español, les invitan a cerveza, lo que sea. Su victoria contra Alemania les da el pase y han querido celebrarlo con sus compañeros coreanos.

México DF celebra el pase a octavos de su selección



Y, realmente, México se lo merecía: ganó a Alemania el primer día y sumaba seis puntos en este Mundial al acabar la fase de grupos. Si tenemos en cuenta que España se ha metido en octavos como primera con cinco puntos y que Argentina lo ha hecho con cuatro, los mexicanos merecen estar en la siguiente fase.



Al contrario que Alemania, que acabó colista y cayó por primera vez en toda su historia en una fase de grupos. Y eso que llevaba cuatro citas llegando como mínimo a semifinales, y eso que venía de ser campeona del mundo, y eso que tenía mejor selección que el resto…

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