La tercera Europa League del Atlético de Madrid ha supuesto muchas cosas para el conjunto rojiblanco. Ha supuesto el salvavidas de la temporada. Ha supuesto encumbrar (un poco más) a Diego Pablo Simeone. Ha supuesto la confirmación del estrellato de Antoine Griezmann. Y, sobre todo, ha suspuesto la elevación a los cielos colchoneros de Fernando Torres, el ya mito del Atlético que en frente a la estatua de Neptuno y en plena celebración por el título europeo rompió a llorar como cuando con 11 años acudió a aquella misma plaza a celebrar el doblete del 96.

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"Para todos los niños que tengan sueños: nada es imposible, y si eres atlético, menos", afirmó un emocionado Fernando Torres, que tuvo que interrumpir varias veces su discurso por la emoción, después de haber subido a poner la bufanda rojiblanca al dios Neptuno junto a los capitanes Gabi, Godín y Koke.

"Hace 22 años yo estaba allí, era un niño con 11 años y venía a ver al Atleti del 1996 que consiguió el 'Doblete' (de Liga y Copa) y soñaba con algún día poder estar aquí", confesó el delantero rojiblanco, que dejará el club al final de la presente temporada, y el domingo disputará su último partido de rojiblanco. "Ha pasado mucho tiempo y durante toda mi carrera he ganado muchas cosas, pero sin duda esta es la mejor, sin duda", manifestó Torres antes de cerrar su discurso entre lágrimas con una frase que le define como mito rojiblanco: "Gracias por tanto y perdón por tampoco".

"Este título va para Fernando"

Por supuesto, toda la celebración giró en torno a Torres y, de hecho, Gabi, el primer capitán del Atlético, quien levantó la copa de la Europa League junto a él, dijo con el micrófono en la mano que "este título va dedicado a Fernando, que es el Atlético de Madrid". Además, Gabi dijo que es "un privilegiado" por estar celebrando otro título y aseguró que el grupo de futbolistas del Atlético está consiguiendo "algo inhumano" en los últimos años.

"Pase lo que pase entraremos en la historia del club por ser un gran grupo", añadió el capitán rojiblanco, en el cierre de una fiesta que ha llevado por las calles de Madrid a la primera plantilla rojiblanca, la del equipo femenino campeón de la Liga y la del Atlético Juvenil A ganador de liga y Copa de Campeones.