La Superliga albanesa de fútbol se ha hundido en el caos tras la decisión de la asociación de sus árbitros de boicotear los próximos partidos en protesta por la agresión contra el colegiado que pitó el partido disputado entre FK Kamza y FK Laçi el pasado fin de semana.

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"Conmocionados por la extrema violencia utilizada contra el árbitro Eldorian Hamiti en Kamza, hemos tomado la decisión de boicotear los partidos de fútbol a nivel nacional", declaró la Unión de los Árbitros del Fútbol Albanés en un comunicado.

"Hemos decidido no poner en juego nuestras vidas", añadieron los árbitros, que "se sienten inseguros" en los estadios. Los árbitros relacionan la violencia con el fracaso de la ley que encarga a los propios clubes garantizar la seguridad de los estadios en vez de reconocer este derecho a la Policía, como ocurría antes.

"Regresaremos al arbitraje cuando nos sintamos seguros, cuando vuelva la Policía a los estadios y se condene a los autores de la violencia", destacó la Unión. La Federación Albanesa de Fútbol -FSHF - expulsó el miércoles del campeonato de la Superliga al equipo FK Kamza, después de que sus dirigentes, incluido el presidente, e hinchas agredieran al árbitro del partido contra KF Laçi.

Un problema con la violencia

Hamiti pitó un penalti al final de la prórroga a favor del Laçi que le permitió empatar a uno, lo que provocó la ira del presidente e hinchas del Kamza, que entraron al césped y asestaron puñetazos y patadas al árbitro en la cabeza y el cuerpo.

El alcalde de la ciudad de Kamza, Xhelal Mziu -principal patrocinador del equipo-, consideró la expulsión como "la más escandalosa de los últimos 30 años de democracia" y acusó a la FSHF de "determinar quién ganará el campeonato, quién participará en las copas de Europa y quién descenderá de categoría".

Según Mziu, la Federación debería castigar al árbitro atacado, por prorrogar el partido y pitar el penalti "de forma injustificada". Kamza, en el que juegan entre otros el argentino Néstor Martinena, el italiano Claudio Bonanni, el brasileño Bruno Arrabal y el japonés Masato Fukui, se situaba antes de su expulsión en la última posición de la Superliga albanesa con 17 puntos.

En Albania son frecuentes tanto la violencia en el campo como las acusaciones de amaños de partidos. En 2018 la UEFA excluyó al KF Skënderbeu, uno de los equipos más importantes del país, de cualquier competición internacional durante un período de diez años, por haber manipulado el resultado de más de 50 partidos entre amistosos, liga local y competiciones europeas.

[Más información: Los árbitros de Grecia, en huelga para protestar contra la violencia que sufren]