Matthew Brennan celebra su victoria en la segunda etapa de La Vuelta.

Matthew Brennan celebra su victoria en la segunda etapa de La Vuelta. EFE

La Vuelta

Matthew Brennan se doctora en La Vuelta con su primera victoria en una grande y Pogacar mantiene el liderato

El conjunto Visma lo intentó primero con Wout van Aert y remató posteriormente con el sprinter británico.

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No tiene un referente claro para la clasificación general, pero el equipo Visma ha llegado a La Vuelta con un equipo asombroso para cazar un amplio abanico de etapas. No ha tardado el conjunto neerlandés en empezar su colección porque Matthew Brennan alzó los brazos en el sprint de Manosque, en la segunda etapa.

Con tan sólo 21 años el ciclista británico consiguió su primera victoria en una grande. Así de precoz es ya también el ciclismo. Otrora estaría casi en categorías inferiores con esa edad, ahora los ciclistas se dedican a ganar y ser los mejores muy pronto.

Con poderío definió el velocista una llegada dura y complicada en la que Van Aert y Tadej Pogacar levantaron al personal del sofá. Vibraciones de Montmartre o de la París-Roubaix con los dos pegándose codo a codo, aunque finalmente el triunfo fue para el otro Visma.

La primera fuga

El primer día en línea trajo la primera escapada de La Vuelta. Koen Bowman, el aspirante a líder Ethan Hayter, y los españoles Sinuhé Fernández y Diego Uriarte formaron un cuarteto en cabeza que nació prácticamente muerto en cuanto a aspiraciones.

Fue así porque el pelotón, comandado especialmente por Visma avisando de sus intenciones, nunca les dejó tener una renta ni siquiera inquietante para poder soñar con la victoria. Hayter buscaba las bonificaciones intermedias y los otros tres los primeros puntos de la montaña para poder vestirse con los lunares azules, una pelea de la que salió victorioso Bowman.

Era la etapa más larga de La Vuelta. 214 kilómetros para empezar a poner las piernas duras, especialmente en un día de todo menos tranquilo porque el perfil se las traía con más de 3.000 metros de desnivel acumulado.

El día comenzó con sobresalto para Movistar Team por la caída de Cian Uijtdebroeks, su baza para la clasificación general junto a Enric Mas. Salvó el día el belga, que ya tuvo que abandonar en el Tour de Francia, aunque por momentos con sensaciones alarmantes. No está ante su mejor temporada.

Quien vivió todavía una experiencia peor fue Sergio Chumil. El guatemalteco de Burgos Burpellet BH se fue al suelo y tuvo que abandonar. Una rabia increíble para un ciclista que centra sus ilusiones y su preparación en una carrera que tiene que dejar el segundo día.

Van Aert, Pogacar y Brennan

La fuga fue evidentemente cazada por el pelotón y entonces comenzó el nerviosismo de los kilómetros finales. Se preparaba el sprint, pero el final se las traía. Picaban además mucho para arriba los últimos kilómetros, así que estaba claro que sólo iban a aguantar los más fuertes.

Van Aert trató de sorprender desde lejos. Visma, con dos bazas para los sprints y especialmente para días como este, trató de sorprender desde lejos. El ataque fue bueno y duro, y Pogacar saltó a su rueda. Primera clase Mundial en La Vuelta, dientes largos.

Brennan alza los brazos en el podio de La Vuelta.

Brennan alza los brazos en el podio de La Vuelta. EFE

Fueron sin embargo cazados de nuevo por el pelotón. Entonces Visma accionó su segunda palanca, la de Matthew Brennan, que tiene toda la pinta de que se va a llevar más de una victoria en esta edición.

El británico arrancó desde lejos pero con mucha potencia y su ritmo fue imposible de seguir para Mads Pedersen, otro aspirante hoy. Brennan sacó unos metros preciosos para disfrutar de su triunfo, y Pogacar quiso de nuevo meterse en la pelea. Fue tercero por detrás de un sensacional Pau Miquel.

Más ventaja para Pogacar en la clasificación general, que empieza a pensar en que podría ser el líder de La Vuelta de principio a fin.