Pese a encontrarse relativamente lejos del centro de la capital, el nuevo estadio del Atlético de Madrid se ha convertido en la fiesta de este viernes de un julio que llega a su fin. El grupo de rock alternativo hacía retumbar el Wanda Metropolitano con un directo repleto de luces LED y efectos.

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Miles de personas se han acercado en transporte público hasta la zona noreste de la capital, donde otros tantos cientos disfrutaban del tiempo, y sin entrada, en los alrededores. La música se escuchaba a varios kilómetros a la redonda. Y es que, si por algo destaca el grupo de Matt Bellamy, Dominic Howard y Christopher Wolstenholme es por la escenografía tan cuidada y espectacular a la que tienen acostumbrado a sus fans.

Esta vez no ha sido distinto. El ocaso ha coincidido con la salida al escenario del trío musical. "¡Buenas noches Madrid!", gritaba Bellamy. La apertura del concierto la ha dinamitado Algorithm, acompañado de una estética ochentena en todo momento —no es de extrañar que el creador de la portada de su disco Simulation Theory sea el mismo que diseña los pósters de Stranger Things— y de representaciones robóticas en un entorno apocalíptico.

Asimismo, las pantallas que ocupaban gran parte del escenario mostraban una función de realidad virtual. Sin embargo, lo virtual no ha reemplazado el contacto humano de los artistas con el público. De ahí que Bellamy hubiera optado por alentar a la gente a cantar con él. También se atrevió a bajar del escenario y perderse entre una muchedumbre histérica.

Muse, capaz de congregar en el Wanda Metropolitano a más de 50.000 personas, llevó al éxtasis a más de uno con sus temas más clásicos: Starlight Madness. Para cerrar, y por si faltaba un toque final que coronara a Muse en la capital de España, desplegaron un enorme alienígena con el brazo derecho al alza. Dominic, por otra parte, decidía vestirse con una camiseta del Atlético de Madrid en honor al estadio madrileño.

Stockholm Syndrome y Knights of Cydonia concluían un febril epílogo con el que garantizaban una noche para el recuerdo con un concierto que no se repetirá en España hasta un retorno que todavía no tiene fecha.