Cuando en 1886 unos excavadores hallaron un increíble mosaico en la antigua ciudad romana de Itálica, no sabían que esa misma pieza iba a perderse por una segunda vez. Evidentemente, no había desaparecido. Seguía allá donde se dejó, al alcance de todos pero a la vista de nadie. Ahora, gracias a la mudanza del Museo Arqueológico de Sevilla, se ha relocalizado esta pieza que representa el mito del rapto de Europa.

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En este mosaico extraviado entre las joyas almacenadas en el Museo, se refleja el episodio en el que Zeus, transformado en toro blanco, rapta a la princesa Europa para llevársela a la isla de Creta. En uno de los fragmentos del redescubierto mosaico, se aprecian a la perfección ambas figuras: por un lado Europa, a lomos del animal y con el brazo derecho extendido, y por otro el toro. "Las dos esquinas conservadas están decoradas con máscaras de los océanos flanqueados por dos delfines", cuentan a EL ESPAÑOL fuentes de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y añaden que estas decoraciones llaman la atención "por su buena factura y excelente grado de conservación".

Tal y como indica un comunicado de la Junta de Andalucía, esta joya romana no se exponía desde los años cuarenta y un informe elaborado por los técnicos a disposición del Museo Arqueológico indica que en uno de los traslados del mosaico, este quedó completamente en el olvido. "Las teselas por m² son unas 400, las cuales conservan una hermosa policromía, de distintos materiales que van desde el mármol, a teselas cerámicas o de pasta vítrea", señala dicho texto. En cuanto a la fecha, los técnicos documentan que la obra pudo haber sido fabricada a principios del siglo III.

El almacén en el que se encuentra el redescubierto mosaico del rapto de Europa. María José López Europa Press

Este mosaico perteneciente a la primera ciudad romana fundada en Hispania no es el único tesoro arqueológico que han vuelto a localizar los conservadores y trabajadores del Museo Arqueológico de Sevilla. También han informado de dos sarcófagos de plomo que cobijaron en su momento a dos niños. Los expertos los datan entre los siglos III al IV d.C. y fueron encontrados en la necrópolis de La Vegueta. Del diseño de estos dos monumentos destaca su hermosa decoración exterior.

La consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Patricia del Pozo, ha visitado personalmente el almacén en el que se han depositado estas piezas emblemáticas, donde también se encuentra el suelo de adobe del santuario de El Carambolo con restos de la policromía original, el cual tampoco se exponía al público.

"Ahora, el próximo desafío es el estudio, traslado y conservación de las grandes estatuas y mosaicos para lo que contamos con el rigor del equipo del Museo y del Instituto del Patrimonio Cultural de España que ya se ocupó de esta misma tarea cuando se rehabilitó el Museo Arqueológico Nacional", ha afirmado del Pozo.

Mudanza del Museo

Todas estas "novedades" arqueológicas se deben al proceso de mudanza que está sufriendo el centro tras su cierre el año pasado de cara a la rehabilitación integral del edificio. Tal y como expresa la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, "la labor de registro, etiquetado y embalaje de sus fondos se encuentra en su fase final", tras completarse un total de 11.000 contenedores que dan cabida al 70% de la colección expuesta en salas y conservada en los almacenes.

Proceso de almacenaje del Museo Arqueológico de Sevilla. María José López Europa Press

De esta manera, a lo largo de estos meses los objetos del Museo se han ido trasladando al Centro Logístico del Patrimonio Cultural de Andalucía, ubicado en San José de la Rinconada (Sevilla). En concreto, ya se han transportado 269 contenedores, 17 palés y 35 grandes contenedores, apenas el 2% de todo lo que ya hay embalado, según informa la Junta de Andalucía en su comunicado.

Este proceso culminará en el año 2021 y el edificio quedará completamente vacío para que el Ministerio de Cultura y Deporte inicie las obras pertinentes. Por su parte, la reapertura del Museo Arqueológico de Sevilla se espera para el año 2025, donde se expondrán todos los objetos en un centro cultural renovado.