La polémica parece haber llegado a su fin. El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza se ha declarado este miércoles "muy satisfecho" por la última sentencia de un juez federal en Estados Unidos, que decidió ayer que es el legítimo propietario de un cuadro del pintor francés Camille Pissarro robado por los nazis.

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“Estamos muy satisfechos de que, una vez más, se haya producido un fallo favorable a la Fundación, después de un juicio en el que se ha reconocido el trabajo realizado (...) en la investigación histórica de todo el proceso de adquisición del cuadro por parte del barón Thyssen-Bornemisza y, posteriormente, por el Estado español", ha dicho Evelio Acevedo, director gerente del centro.

La familia de los Cassier, propietaria original de la obra Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia hasta 1939, tuvo que deshacerse de ella para huir de la Alemania nazi. Lo vendió por un precio ridículo, lo justo para conseguir un visado que le permitiera escapar de una Alemania gobernada por Hitler. Se ha llevado el caso ante la Justicia estadounidense tras hallar el cuadro hace años en el Museo Thyssen. 

Tras pasar por diversas manos tras la Segunda Guerra Mundial, el Pissarro fue adquirido en 1976 por el barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza y en 1993 por el Gobierno español como parte de la compra de su colección privada. 

El fallo del magistrado John F. Walker, con tribunal en California, considera que el barón no actuó "de buena fe" cuando se hizo con el cuadro al no verificar qué sucedió con él durante la contienda mundial (pese a los indicios de que pudo estar en Berlín), pero concluye que tanto el Gobierno español como la fundación pública Thyssen-Bornemisza, que gestiona el museo, sí lo hicieron cuando adquirió toda la colección años después. El juez concluye que bajo la legislación española, al no considerar al Thyssen como "encubridor" de una compra de mala fe, este posee legítimamente el cuadro.

El pintor Camille Pissarro.

"El juez ha tenido en consideración todo ello, así como el hecho de que la familia Cassirer hubiera sido ya compensada por el gobierno alemán en 1956", destaca el comunicado enviado a los medios tras el fallo, el último de una larga cadena de idas y venidas por la justicia norteamericana a vueltas con el caso.

De hecho, el juez John F. Walker ya se pronunció en 2015 que las leyes españolas se "aplicaban en este caso" y que no exigían la devolución de la obra, pero la corte de apelaciones devolvió posteriormente el caso a los tribunales.

No obstante, el escueto comunicado del Museo Thyssen-Bornemisza no se refiere en ningún momento al comentario del fallo judicial, que dice que bajo los Principios de Washington sobre arte confiscado suscritos por España en 1988 y la Declaración de Terezín suscrita en 2009, existe el deber "moral" de devolver el cuadro a los Cassier

El juez reconoce que "el tribunal no tiene otra alternativa que aplicar la legislación española y no puede forzar a España o a la fundación a cumplir con sus compromisos morales".