En un lugar remoto, como era entonces Almería en los años 50 y 60 del pasado siglo, surgió Afal, una asociación y una revista de fotografía que traspasó fronteras y que mostró fuera de España una realidad que no era la que la Dictadura quería dar. Gracias a la donación del Archivo Afal (Agrupación Fotográfica Almeriense) realizada por Carlos Pérez Siquier al Museo Reina Sofía, estas imágenes se podrán contemplar de forma permanente en una sala del museo, en la que se ha inaugurado la muestra "Humanismo y subjetividad en la fotografía española de los años 50 y 60. El caso Afal".

Parte importante del Archivo Afal es el relacionado con la revista del mismo nombre que en enero de 1956 lanzó el primer número y que estuvo en la calle durante siete años. Su línea entroncaba con la fotografía documental y humanista, con una preocupación por la imagen como instrumento de cultura y comunicación. Incluida en el festival PhotoEspaña y comisariada por el departamento de Colecciones del Museo Reina Sofía junto a Laura Terré Alonso, la muestra reúne más de 70 fotografías y abundante material documental que retrata la transformación de la fotografía española durante aquella época.

Los mejores de su época

Una época que va a continuar siendo investigada y de la que se comprarán nuevas piezas gracias a la donación de 300.000 euros que ha realizado el coleccionista Adolfo Autric. El archivo Afal reunido por Pérez Siquier durante 60 años de actividad fotográfica y curatorial se compone de material fotográfico de autores que llegaron a ser los mejores de su generación, así como de libros, cartas, portadas de revistas, maquetas y diversos documentos, entre otros objetos. Pionero de la vanguardia fotográfica en España, Pérez Siquier fue uno de los fundadores de Afal y de su revista, que difundió la fotografía española fuera de nuestras fronteras y mostró en España la que se realizaba en el extranjero.

El archivo Afal reunido por Pérez Siquier durante 60 años de actividad fotográfica y curatorial se compone de material fotográfico de autores que llegaron a ser los mejores de su generación

Entre los autores que la frecuentaron se encuentran algunos de los que después llegaron a ser los mejores fotógrafos de esa generación, como Leonardo Cantero, Joan Colom, Oriol Maspons, Xavier Miserachs, Alberto Schommer, Ramón Masats, Gabriel Cualladó, Gonzalo Juanes y Ricard Terré, entre otros. Otros autores representados en la muestra son Francesc Català-Roca, Gerardo Vielba, Virxilio Vieitez, Juan Dolcet, Fernando Gordillo, Ricardo Sanz Lobato y Sigfrido de Guzmán.



Para Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía, La revista Afal significó "un momento de inflexión en la fotografía española. Los que participan en ella eran un poco de todo, reporteros, humanistas, comisarios, escribían y hacían revistas, reflejando una situación más plural, y Carlos fue fundamental en todo lo que ocurrió en esos momentos".

La censura moral

Carlos Pérez Siquier lamentó que no estuviera presente José María Artero, quien fue elegido presidente de Afal en 1955 mientras él fue nombrado secretario, para quien hoy hubiera sido un día espléndido", y consideró que el legado que ha llegado alReina Sofía "es fundamental dentro de la historia de la fotografía española".



En aquella época "había dos tipos de censura, una la política y otra de tipo moral, de buenas costumbres. Algunos mostrábamos que había una España doliente y no querían que exportáramos estas imágenes". El fotógrafo recordó una exposición que hicieron en París, "que casi le cuesta el puesto al embajador". En ella él expuso imágenes de la serie fotográfica que hizo en el humilde barrio almeriense de La Chanca, documento humanista que fue un referente como signo de autenticidad en la España de la posguerra. En los años 50, los fotógrafos españoles que tenían algún tipo de inquietud cultural y social solo tenían a su alcance para expresarse las asociaciones fotográficas. "Nuestro interés era documentar la vida humanista y real. Tener una postura intelectual".

Algunos mostrábamos que había una España doliente y no querían que exportáramos estas imágenes

Gracias a Afal, "la fotografía española fue conocida en el mundo y, además, trajimos aquí la fotografía de fuera. Entraban todas las formas que tuvieran un rigor intelectual", señaló Pérez-Siquier y recordó que, cuando empezaron, no tuvieron "una acogida agradable". Les criticaban "por fotografiar las miserias y la vida cotidiana, más cerca de los italianos". Para la comisaria, este grupo de gente muy joven "logró hacer un proyecto que todavía hoy vive, un milagro que pudo llevarse a cabo en Almería".