Se ha dado un paso más en el misterio que rodea al supuesto cuadro de Caravaggio. Una delegación compuesta por expertos del Museo del Prado, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y de la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid han inspeccionado por primera vez la supuesta obra de Caravaggio que se encuentra en Madrid. A la cita también acudió Jorge Coll, anticuario y representante de los dueños del cuadro.

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El Ecce Homo, que era atribuido originalmente a la escuela de Ribera, iba a subastarse el pasado abril en la Casa Ansorena de Madrid con un precio de salida de 1.500 euros. 

Un caravaggio en Coslada

El cuadro en cuestión se encontraba en un almacén a las afueras de Madrid, en la localidad de Coslada, donde la familia Pérez de Castro tiene una empresa especializada en la custodia de obras de arte. 

La visita, que se realizó este martes y ha sido confirmada a Efe por fuentes de la Consejería de Cultura del Gobierno madrileño, forma parte de los pasos a seguir para su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) iniciada por la Comunidad de Madrid a instancias del Ministerio de Cultura para proteger la obra.

Los informes de esta primera visita se abordarán en una reunión del Consejo Regional de Patrimonio Histórico, que celebra hoy una de sus reuniones habitualesEn el orden del día está incluido el proceso de declaración de BIC del cuadro, pero también otros expedientes. En la reunión se decidirán los pasos a seguir para analizar el cuadro.

La autoría

Los primeros datos que se obtuvieron sobre la obra en cuestión fueron que el político, coleccionista y redactor de "la Pepa", antepasado de los actuales propietarios, la familia Pérez de Castro, se hizo con el lienzo atribuido al maestro italiano en un truque con la Academia de San Fernando. 

La declaración de BIC de la obra no tiene nada que ver con el proceso de atribución de la obra, que será lento, según todos los expertos consultados por Efe, aunque cada vez parece más claro que la obra se trata de un auténtico caravaggio.

Poco después de su retirada de subasta, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando dio a conocer que había intercambiado una obra del pintor italiano a un antepasado de la familia de los actuales dueños.

El cuadro, un Ecce Homo, aparece en el inventario del político Evaristo Pérez de Castro, académico que tenía una gran colección de arte integrada por cuadros de Goya, Alonso Cano y otros maestros.

Obras durmientes

Este tipo de obras que permanecen ocultas durante siglos se conocen como durmientes. Hace unos años, en 2014, otra obra de Caravaggio fue encontrada en un ático en Toulouse, se trataba de Judith y Holofernes del maestro italiano.

La obra alcanzó en una compra privada un precio entre 100 y 150 millones de dólares y fue adquirida por un coleccionista estadounidense, J. Tomilson Hill, ligado al Metropolitan Museum.

El durmiente español de Caravaggio no alcanzará una cifra tan elevada, ya que el Ministerio de Cultura ha prohibido su exportación y solo podrá ser adquirido por un coleccionista español o por el Estado, que tendrá derecho de tanteo sobre la posible operación.