El director de la Academia Mexicana de la Lengua, Gonzalo Celorio, dijo hoy que no cree que España tenga que pedir perdón por la conquista de América hace 500 años, como solicitó por carta al rey Felipe VI el presidente de su país, Andrés Manuel López Obrador.

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Celorio, que presidió este jueves la primera sesión plenaria de la segunda jornada del VIII Congreso Internacional de la Lengua, respondió así a preguntas de un grupo de periodistas en relación a esta polémica que estuvo presente ayer en la jornada inaugural, después de que el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, criticara a López Obrador por su carta.

En opinión de Celorio, España no tiene que pedir perdón por la conquista "en primer lugar porque eso pasó hace 500 años; en segundo lugar porque no eran los Borbones sino los Austrias", los que reinaban entonces. Y en tercer lugar, "porque ha habido un proceso de conquista espiritual tan fuerte que nosotros los mexicanos somos, de alguna manera, responsables de esa marginación que sufren los indios", agregó el académico mexicano.

Con la independencia política, recordó, "empezamos a magnificar a los indios muertos; hicimos los grandes museos de las grandes culturas prehispánicas, a quienes les otorgamos un valor de clasicismo e identidad nacional. Pero al mismo tiempo seguimos despreciando a los indígenas vivos, los seguimos marginando y los seguimos humillando".

Celorio coincidió así con Mario Varga Llosa, que aseguró ayer que el presidente mexicano "se equivocó de destinatarios y debió enviarse la carta a él mismo y responder a la pregunta de por qué México, que hace cinco siglos se incorporó al mundo occidental gracias a España tiene todavía tantos miles de indios marginados, pobres, ignorantes, explotados".

No obstante, el director de la Academia Mexicana matizó que la denuncia de Vargas Llosa fue demasiado "contundente" ya que es un asunto de mucho más calado y más complejo. Como también es más complejo, sostuvo, que resumirlo en que se pida perdón porque, de alguna manera los antepasados de los mexicanos fueron los conquistadores y los que viven en México tienen más que ver con esa conquista que los que se quedaron en España.

"Somos culturalmente españoles por alguna conquista espiritual y tenemos una sangre indígena muy importante que nos define identitariamente. Es un problema que no hemos acabado resolver. Necesitamos un pasaporte identitario para enfrentarnos al mundo", recalcó el mexicano. Porque México, explicó, es un país en el que paradójicamente la conquista no le hicieron los españoles, sino los indígenas. Y la independencia paradójicamente la hicieron, no los indígenas, sino los españoles. Pero "somos herederos de esa conquista espiritual y en ese sentido somos parte de la hispanidad, aunque tengamos un sustrato prehispánico realmente muy importante".