Lorena G. Maldonado Javier Zurro

La cultura es la gran vía de aprendizaje del amor romántico. Nos hace sangrar los oídos desde las radiofórmulas, nos frustra en el cine, nos invita a la autocompasión desde los poemas. Lo llevamos tan impreso, tan en vena, que un día nos sorprendemos alineando cereales o fresas en el desayuno para formar una carita feliz -o peor, un corazón-, más tarde nos convertimos en profesionales de la renuncia -y la exigencia- por amor y por último acabamos navegando en la celopatía, en la dependencia. Una maravilla.

Por eso, desde la sección de Cultura de EL ESPAÑOL, pensamos dedicar el día de San Valentín a analizar desde una perspectiva crítica -y especialmente, humorística, impermeable a los dramones emocionales- a desmontar algunas de las películas clásicas del romantiqueo: Pretty Woman, Crepúsculo, 50 sombras de Grey y El diario de Noa. También traemos recomendaciones: 500 días juntos y La boda de mi mejor amigo.