Lorena G. Maldonado Javier Zurro

Aquí el speech glorioso de Bob Pop en Late Motiv que tanto revuelo ha causado estos días: "Está muy bien luchar contra la homofobia desde cualquier sitio, pero a lo mejor el problema está en que estamos eligiendo mal nuestros símbolos, nuestros referentes, los signos, nuestros representantes. Estamos recurriendo a una muchacha millennial dentro de un talent show para luchar contra la homofobia; estamos usando a Mecano como un referente de la integridad de la obra artística; estamos eligiendo regular. Que a lo mejor esto explica por qué tenemos los líderes que tenemos. Yo creo que es un síntoma claramente".

Y continúa: "Elegimos bien las causas, pero elegimos mal los representantes. Incluso elegimos mal a los enemigos. Estamos defendiendo la libertad de expresión a través de un rapero botarate; estamos defendiendo el feminismo a través de concursantes de Gran Hermano; la lucha contra la homofobia a través de cantantes de karaoke; estamos defendiendo la identidad creativa con letras de Mecano; el debate intelectual, con tuiteros; o la libertad democrática, con Falange. Y a lo mejor el problema es que hay demasiados influencer y muy pocos referentes". Ese es nuestro debate de hoy: ¿debemos ser más cuidadosos a la hora de depositar nuestra admiración? ¿Estamos haciendo héroe a cualquiera? ¿O, por el contrario, estamos demonizando al millenial y a la clase obrera? ¿Nos cuesta aceptar buenos mensajes dependiendo de dónde vengan?