Después de la entrevista por videollamada de la semana pasada con Woody Allen (84 años), El Hormiguero parece haberle cogido el gusto a los invitados internacionales. Este lunes le tocó el turno a Carla Bruni (52). El motivo, el lanzamiento de su nuevo disco de estudio este viernes 9 de octubre.

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Siguiendo los mismos pasos que con el director de cine, la entrevista con Bruni fue a través de videollamada. Y ese asunto, el de no poder estar en el plató sirvió a Pablo Motos (55) para comenzar la entrevista: “Qué pena que no puedas estar aquí, tuve un gran recuerdo de tu última visita”, lamentó. “Lo siento mucho no estar allí, pero te invito a mi estudio”, respondió la italiana desde un lugar donde se veían unas guitarras de fondo. Debido a su ausencia física, Motos rogó que después cerrara la entrevista con una pequeña actuación en directo.

Pablo Motos y Carla Bruni en 'El Hormiguero'.

Pero antes de comprobar si la turinesa cumplía ese deseo, el presentador de El Hormiguero preguntó por la situación que está viviendo París, otra de las ciudades con restricciones a causa de la pandemia: “Estamos en estado de alerta máxima y tenemos que cerrar los bares, limitar las reuniones al máximo… Yo sigo siendo optimista, creo que pronto van a encontrar un remedio a esta enfermedad y todos podremos volver a trabajar”, expuso la exmodelo.

Volviendo a su faceta artística, Carla Bruni reveló que había dado su nombre al nuevo disco porque “en realidad es un álbum que tengo muy cercano, como todos, yo escribo las letras y no había encontrado un título”. En todas sus respuestas no perdió la sonrisa, lo que llevó a Pablo Motos a preguntar por cómo es un día feliz para ella: “Cuando hay sol y estoy con mi familia. A veces hay cosas en la vida que nos aíslan de las personas que amamos”, lamentó.

Siguiendo con su faceta personal, la cantante transalpina contó que su plato preferido son los espagueti y que a la persona famosa a la que invitaría para acompañarla a la mesa sería Nelson Mandela

El expresidente, en la intimidad

Una vez roto el hielo, Pablo Motos quiso indagar en algunos aspectos de la vida íntima de la invitada y su marido, Nicolas Sarkozy (65). “Compones de noche porque la casa está en silencio, ¿a qué hora se acuesta el señor Sarkozy?”. En su primer intento, el presentador solo halló una evasiva: “Empiezo a trabajar entre las diez y las 12 de la noche, pero me gusta el misterio y el silencio de la noche, hay algo secreto, mágico. Es entonces cuando puedo concentrarme en mi estudio, los niños están dormidos y ya puedo dedicarme a componer con tranquilidad”, explicó la italiana.

Antes de volver a intentarlo, Motos invitó a Carla Bruni a recordar su infancia. “Mi primera canción trataba sobre la separación trágica de una zapatilla y otra, su vida no tenía sentido. Siempre es la misma historia, incluso para las zapatillas”, comentó entre risas.

Pablo Motos y Carla Bruni este lunes por la noche en 'El Hormiguero'. Atresmedia

Uno de los secretos personales de la cantante italiana es que se ha psicoanalizado durante 14 años, lo que llevó a Pablo Motos a preguntar qué quería conocer de sí misma.  “No está hecho solo para conocerse a sí mismo, sino para no estropearse la vida. Hay temperamentos depresivos, no es mi caso, pero sí soy ansiosa. Estos temperamentos se sosiegan con el psicoanálisis.  Nunca antes jamás la especie humana tuvo una consideración así de su alma. Reconforta mucho”, profundizó.

A raíz de esta aseveración, Pablo Motos pidió a Bruni que trasladara su consejo sobre qué hacer en momentos de ansiedad. Ni yoga, ni meditación, la respuesta de la transalpina fue mucho más terrenal: “Beber una cerveza funciona más que el psicoanálisis”.

Llegado ese momento, el presentador de El Hormiguero volvió a la carga: “Durante tu vida has sido top-model, cantante o Primera Dama, ¿en cuál has tenido que fingir más?”.  Bruni salió del atolladero con elegancia: “No diría que cuando tiene una imagen pública tiene que fingir, pero sí un poco. No se siente uno como es, fingimos una especie de personaje que nos ayuda”. Con ese pequeño resquicio, Motos se envalentonó y preguntó sobre si su marido le consultaba asuntos políticos cuando era presidente: “Menos mal que no. Hay decisiones, como la situación de la economía, en las que sería un desastre, habría una quiebra. Soy incapaz de hacer otra cosa que no sea música. Mi marido me protegía mucho”, recordó.

Lo que sí parece casi descartado es que tanto Bruni como Sarkozy vuelvan a vivir en ese contexto. Así al menos lo dejó caer la artista: “No me decepcionó la política en absoluto, pero no necesito volver a vivir esa experiencia. Fue muy intenso, un momento excepcional de mi vida, pero creo que ni yo ni mi marido lo repetiremos. Me maravillaron esos años pasados y me enriquecieron mucho. Fue sumamente rico e interesante, pero no lo añoro”, se sinceró.

En total, Bruni lleva 12 años de relación con Sarkozy. Pablo Motos quiso saber si la invitada tenía una pócima mágica para el amor: “No tengo una receta, soy muy mala asesora para todo. Diría que es un milagro, el azar, algo solo funciona en todo momento si sabemos que puede fracasar en algún momento”, respondió. El presentador cogió el testigo y recordó que la semana pasada Woody Allen dio una contestación similar.

Acabada la entrevista, quedaba por conocer si Bruni iba a tocar en directo. La artista aceptó la propuesta, pero lejos de cantar alguna de sus canciones nuevas, la italiana se animó con un clásico en español de Jeanette (68).


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