Tengo que confesar que Ion Aramendi (43 años) no me decía nada cuando estaba en Sálvame. Es decir, un chaval súper profesional y todo eso, eh, pero que nada más, sin más: un reportero más. Sin embargo, cuando ese 2016 tomó la decisión, valiente, de irse del programa líder de Mediaset para presentar un espacio en la televisión autonómica del País Vasco, ETB2 -ahí es nada-, su vida dio un vuelco de 180 grados.

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Hubo piedras, dificultades, miedos, inseguridades, pero él siguió y batalló y no se rindió. Justo cuando los demás, todos, quieren arrellanarse bajo el paraguas tranquilizador de un programa exitoso, generalista y líder de masas, de esos espacios que muchos entienden que son el culmen del éxito y el provecho y la realización, Ion se fue. Quiso probar suerte en otras lides. El cuerpo le pedía otra marcha. En concreto, ¡Qué me estás contando!, un magacín vespertino que compite en franja horaria con el todopoderoso Sálvame.

Se fue, y no de cualquier manera: enfrentándose al tótem. El programa aborda de una forma fresca y ligera los asuntos más importantes de la actualidad rosa, la sociedad y la política, con tertulias y secciones en las que Ion aporta su toque personal con el humor que ya demostró en Telecinco. ¡Un programa hecho a su medida! El espacio creció y creció y un día TVE también llamó a la puerta de Ion. Todo un reto, sin duda: lo querían como presentador de un espacio de entretenimiento llamado El cazador. Me cuentan que se lo tuvo que pensar, pero que aquella zozobra duró poco. Mira que el ente público puede ser un caramelo envenenado, pero él ya venía curtido

Le hablaron de cómo sería aquello: estaría en las tardes, también, qué cosas, plantándole cara a Sálvame. Siempre Sálvame, ese sino. Él sabía que TVE andaba como anda ahora: tocada, muy tocada en audiencia. Pero El cazador lo enamoró, el formato. Justo después de Servir y proteger y de Acacias 38, iría él. En una tarde donde no cabía el entretenimiento. Esos por delante, y por detrás España directo y Aquí la tierra. Mira que el entretenimiento, si no eres Sálvame, es jodido, complicado, que se lo digan a Antena 3 que se las está viendo y deseando con Ahora caigo, que sí, no para de caer en audiencia. 

Y llegó el día del estreno, y otro, y otro. E Ion ha conseguido su sitio en las tardes de TVE. La audiencia lo quiere, lo respalda. Ahí están las audiencias: 8,2 (708.000 espectadores), 7,8 (685.000), 8 (683.000), 8,7 (758.000). Estas son solo unas cuantas muestras, hay más. Tal y como está la media de share en el ente público, el éxito es innegable. No ha sido nada fácil, por supuesto que no, y más viniendo de un chico que no tenía ni padrino ni un bagaje detrás. Para que me entiendan, no era ni un Arturo Valls (45) ni un Jesús Vázquez (55). Y, con los respetos debidos a estos profesionales, ha demostrado que los supera y que no le hace falta ser ellos. 

Me cuenta una persona que trabaja cerca de Ion que es un tipo encantador, simpático, que ayuda siempre a los demás y que trabaja como un jabato. De esa gente que no tiene enemigos, al menos públicos. Y mira que en una conversación privada es muy fácil rajar y relajarse, ni con esas. Todo son maravillas para Aramendi. Me quedo, para cerrar, con unas bonitas palabras que Paz Padilla (50) dijo de su marido en Sábado Deluxe: cuando todo el mundo dice que eres buena persona, es que lo eres. Suerte, compañero. Ojalá que TVE no te deje escapar. 

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