Ruphert junto a María José Lorenzo.

Ruphert junto a María José Lorenzo.

Famosos ENTREVISTA

Habla la biógrafa de Ruphert: "Su final estuvo marcado por la traición de Osvaldo, su pareja de 30 años. Él sufrió muchísimo"

Acaban de publicarse las memorias del peluquero de las famosas, Ruphert, te necesito. EL ESPAÑOL charla con su autora sobre sus luces y sombras.

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En febrero de 2025 falleció, en Valencia, a los 87 años, Ruphert, bautizado como el peluquero de las famosas. Pereció de muerte natural, aunque ahora, gracias a su libro -póstumo- de memorias, Ruphert, te necesito, se sabe que anidaba en él una pátina de tristeza.

Ruphert fue un hombre que, más allá de su virtuosismo con las tijeras, fue muy generoso en su parcela más personal. Dio mucho y amó otro tanto.

También sufrió lo indecible por las muertes de sus seres queridos y también por la traición derivada del amor, como cuenta la obra, bajo la editorial Narrador Consciente.

Así lo cuenta María José Lorenzo, la autora de sus memorias, la mujer con la que el peluquero se sinceró; a solas, y también con una grabadora cuando empezó a tomar forma la obra de su vida. Ruphert se sintió traicionado por Osvaldo, su pareja durante 30 años.

Muere Ruphert, el peluquero de las famosas.

Muere Ruphert, el peluquero de las famosas. Gtres

Ese dolor marcó su último tramo de vida. En otro orden de cosas, cuenta la autora del libro que el peluquero fue un hombre hecho a sí mismo, que levantó un imperio de la nada. Que se cayó -se arruinó varias veces-, y supo volver a ponerse en pie. Aquí, su increíble historia.

¿Cómo surge la idea de escribir Ruphert, te necesito?

Surge por las conversaciones que manteníamos. Sobre todo, después de que él tuvo un infarto, como que se relajó mucho y era como que quería compartir. Hablábamos siempre mucho sobre nosotros.

Y yo le dije: 'Ruphert, es que tienes tantas cosas bonitas y una historia tan apasionante que habría que hacerla en forma de memorias'.

Y ahí empezamos a grabar. Yo escribía, y cuando le leía él me decía: 'Bueno, es que te metes en mi alma. Y escribes lo que yo siento'.

Me decía: 'Yo nunca lo podría explicar así, pero realmente lo que siento es esto'. Y ahí surgió la idea. Y fuimos escribiendo y grabando. Él tuvo tiempo de leer un borrador de 200 y pico folios antes de morir.

Él estaría encantado de verlo publicado.

Sí. Estaría contento, sí. O sea, este es un libro, se podría decir, autobiográfico, su vida. Un repaso por su vida. A mí me utilizó para escribirlo, simplemente.

La portada del libro.

La portada del libro.

¿Ruphert fue un hombre feliz?

Ruphert fue un hombre muy feliz, tuvo momentos de muchísima felicidad y tuvo momentos de muchísima tristeza, más que desgracia. Se arruinó en muchas ocasiones o en varias ocasiones.

Remontó porque era un trabajador nato. Sin ser una persona muy preparada, porque él reconocía que había ido al colegio pues para aprender a leer, escribir, sumar, restar y multiplicar apenas.

Sin embargo, sí tuvo una vena muy directa a los negocios y consiguió hacer negocios importantes

¿Y el amor cómo lo trató?

A nivel de amores, tuvo algunos altibajos. Era una persona leal y de grandes amores y duraderos.

¿Cuántos grandes amores tuvo Rupert?

Yo creo que tuvo uno, un gran amor. Luego, con el tiempo, hubo amores que duraron, ¿no? Pero su gran amor yo creo que fue Guillermo Blanco, que le conoció con veintitantos años y fue el culpable de que emigrara a Argentina. Tuvo una carrera en Argentina de 7 años, impresionante.

¿Por qué se volvió a España?

Él allí consiguió ser el rey de la peluquería en un momento que Argentina estaba boyante económicamente.

Era el centro cultural de América Latina. Él tenía allí su peluquería y se convirtió en una estrella de la televisión. Luego ya volvió aquí y ya se convirtió en la estrella que fue aquí.

Se vino para acá porque la madre de Rocío Jurado le dijo: 'Ruphert, aquí no corren buenos tiempos, lárgate para España'. Le hizo caso y se vino a España y al poco tiempo de estar aquí murió Franco. Durante ese tiempo, él tenía aquí su negocio, que lo regentaba su hermana Carmen.

Ruphert junto a Rocío Jurado.

Ruphert junto a Rocío Jurado.

Su hermana fue alguien vital para él.

Su hermana Carmen fue una pieza fundamental en su vida, su alma gemela. Esa persona que nunca le abandonó hasta su muerte.

Dice que Ruphert se arruinó en alguna ocasión. En esos difíciles momentos, ¿obtuvo ayuda de las personas conocidas, de los famosos, que conoció y trató?

No. Fíjate, yo te diría que Ruphert ayudó a muchísima gente, pero a muchísima gente, porque tenía un corazón muy generoso. Sin embargo, a él yo creo que pocas personas le ayudaron o le echaron mano.

¿Esos famosos eran amigos de verdad?

Él con los famosos tenía como una contraprestación. 'Yo te peino gratis y tú hablas de mí'. Era como un ten con ten, un trueque. Sí.

¿Cómo fue la relación de Ruphert con Bibiana Fernández?

El caso de Bibi Andersen fue maravilloso. La creó, a Bibi la creó Ruphert. Quien descubrió a Bibi fue Juanito Navarro. Él era el rey de la revista, entonces quiso montar una revista y conoció a Bibi en Barcelona.

Bibi, en aquel momento, era Bibi Andersen. Entonces, se la trajo a Madrid para contratarla para un espectáculo.

Se la llevó a Ruphert, y le dijo: 'Mira, aquí te la dejo, conviértela en una vedette para mi próximo espectáculo'. Y ahí es donde Bibi empezó a resaltar como la estrella que es a día de hoy, ¿no? Pero fue necesario un poco la intervención de Ruphert con Manuel Piña.

Manuel Piña era un diseñador de la época maravilloso que se nos fue muy pronto. Ahí nació Bibi. Se convirtió en Bibi, fue un mito en aquella época.

Ruphert en una fotografía de sus redes sociales.

Ruphert en una fotografía de sus redes sociales.

Ruphert valió más por lo que callaba que por lo que contaba. Guardó muchos secretos. ¿Cómo era el hombre tras la estrella?

Él estaba marcado más por su vida personal. Las muertes de sus seres queridos le marcaron muchísimo. Y la parte esotérica. Ruphert tenía una parte espiritual, era santero y tenía una parte espiritual increíble. Quizás por eso era tan buena persona. Hubo una cosa que le marcó mucho: la enfermedad de su padre.

Un día su padre se cayó y ahí le descubrieron que tenía un problema de epilepsia y en aquellos momentos no estaba la medicina tan adelantada. Vio como su padre se iba yendo... Las pérdidas de su madre, de su hermana Ángela con 6 meses, y de su padre fue lo que más lo marcó.

Hablemos de sus últimos años. ¿Fueron plácidos, serenos? ¿Él se fue satisfecho y feliz?

A ver, él estaba contento. Él estaba contento porque realmente había hecho en su vida todo lo que había querido, respetando siempre a los demás. Sí.

Había conseguido ser rico, había conseguido tener una familia. Una familia que, además, él me decía: 'Quiero que con estas memorias ellos se sientan orgullosos de mí'. Yo creo que se sienten orgullosos de él.

Retomando la línea del amor, vivió una ruptura, en su último tramo de vida, muy dolorosa. Un hombre con el que Ruphert estuvo muchos años.

Pues es curioso porque fue una pareja de 30 años, que se dice muy fácil. Y después de 30 años, pues hubo una ruptura. En estas memorias a mí Ruphert me pidió que no quería citar a su pareja. No quería nombrarlo.

De hecho, solamente se cita a su última pareja en dos ocasiones, porque yo le decía: 'Ruphert, es que Osvaldo tiene un protagonismo. Es casi tu vida, querido mío'.

Le tuve que rogar porque había que justificar la presencia de esta persona en su vida. Osvaldo, por ejemplo, le salvó la vida cuando tuvo el infarto. Él fue el que se preocupó de llamar al hospital, de llevarlo al hospital y le salvó la vida.

Elena Dopazo, Israel García-Juez, María José Lorenzo y Óscar Cerezo.

Elena Dopazo, Israel García-Juez, María José Lorenzo y Óscar Cerezo.

Luego ya él no quería contar cómo había sido su historia ni por qué ni por qué no. Yo creo que él es dueño de su vida y cita a quien quiere y al que no quiere, pues a lo mejor es porque no fue importante o porque no le apetece, simplemente.

En el caso de Osvaldo, yo creo que él pensó que no se lo merecía. Mira, hay una frase que a mí me dejó muy marcada. Un día me dijo: 'Querida, este año ha sido muy duro'. Él no quería hablar de sus tristezas. Yo dije: 'Ostras, está sufriendo mucho'. Y al poco tiempo falleció.

¿Cuál fue la causa de la muerte?

Él murió de muerte natural. Estaba pasando unos días en Valencia. La tenía súper decorada, bonita, a su gusto. Le gustaba mucho, desde el último piso, contemplar aquella panorámica de Valencia. Y de vez en cuando se cogía el AVE porque además estaba muy cerca de Madrid.

Se cogía el AVE y se iba para allá. Y coincidió de que en una de estas escapadas que hizo a Valencia vino a visitarle la muerte.

El peluquero junto a Carmen Sevilla.

El peluquero junto a Carmen Sevilla.

Sobre las memorias, un día me dijo: 'Tú no te preocupes, porque si yo me muriese, no pasa nada. Tú lo publicas igual. Y, además, te vas a hacer rica porque va a ser un éxito'.

¿Diría que su final estuvo marcado por la tristeza del desamor?

Yo creo que más que desamor fue una traición. Él se sintió traicionado, claro. Después de 30 años tú confías plenamente en tu pareja y la pareja tiene que tener lealtad y fidelidad hacia ti.

Y yo creo que a lo mejor no fue leal. Yo creo que esta pareja no fue leal con él. No fue leal, y él fue leal hasta el último momento. Tenía que haber fallecido teniendo a esa pareja de 30 años a su lado.

A lo mejor pues le tocó morir solo. Pero, bueno, yo estoy segura que él está muy feliz allá donde esté porque le estamos haciendo un homenaje precioso.