Jesús Gil y Los Ángeles de San Rafael en un montaje de JALEOS.

Jesús Gil y Los Ángeles de San Rafael en un montaje de JALEOS.

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El pueblo donde desconectaba Jesús Gil en los años 60: 1.500 habitantes, con playa artificial y a 45 minutos de Madrid

Se trata de Los Ángeles de San Rafael, lugar donde la figura del expolítico marcó un antes y un después en la localidad española.

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A apenas 45 minutos de Madrid, cruzando el túnel de Guadarrama y ascendiendo hacia la Sierra de Segovia, se esconde un enclave que nació con vocación de paraíso y que terminó marcado por la ambición de una época.

Los Ángeles de San Rafael, a día de hoy una urbanización tranquila con unos 1.500 habitantes censados -que en verano se multiplican-, fue en los años 60 el gran proyecto personal de un joven promotor llamado Jesús Gil y Gil, mucho antes de convertirse en figura política y mediática.

En aquel tiempo, Gil soñó con levantar una especie de "Marbella de la Sierra", una ciudad de vacaciones de lujo destinada a la nueva clase media alta madrileña que buscaba escapar del calor de la capital.

El lugar elegido no podía ser más estratégico: el municipio de El Espinar, en plena Sierra de Guadarrama, donde el aire fresco y el paisaje de montaña ofrecían un contraste radical con el Madrid urbano de la época.

Los Ángeles de San Rafael.

Los Ángeles de San Rafael.

El gran golpe de efecto fue el llamado lago de Los Ángeles de San Rafael, un embalse artificial construido sobre el río Moros que transformó un entorno de secano en una postal de veraneo imposible.

Allí se practicaba esquí acuático y motonáutica cuando apenas eran deportes conocidos en España. Incluso se importó arena para crear una playa artificial que simulaba la costa.

A su alrededor, Gil impulsó una urbanización de chalets modernos, amplias avenidas, hoteles y zonas deportivas con campos de golf, hípica y tenis, todo bajo una estética inspirada en el American way of life que fascinaba a la España del desarrollismo.

El resultado fue un lugar que pronto se convirtió en punto de encuentro de la élite madrileña y en uno de los destinos más exclusivos de la época.

Un espacio pensado para desconectar, donde el propio Gil solía dejarse ver a caballo, paseando con su inseparable "Imperioso", reforzando esa imagen de dueño absoluto del complejo.

Restaurante en Los Ángeles de San Rafael.

Restaurante en Los Ángeles de San Rafael.

Un trágico accidente marcó su historia

Sin embargo, la historia de Los Ángeles de San Rafael no puede entenderse sin su capítulo más trágico. El 15 de junio de 1969, durante una convención de la cadena de supermercados SPAR, el techo de un restaurante recién inaugurado se desplomó sobre unos 500 comensales.

El balance fue devastador: 58 muertos y más de 100 heridos. La investigación posterior reveló graves irregularidades en la construcción, levantada con prisas, sin permisos adecuados y con el cemento sin fraguar correctamente.

Jesús Gil fue condenado a cinco años de prisión por imprudencia temeraria, aunque solo cumplió 18 meses tras ser indultado por el régimen de Francisco Franco, previo pago de indemnizaciones millonarias. Lejos de hundir su figura, aquel episodio marcó el inicio de su leyenda pública.

A día de hoy, Los Ángeles de San Rafael vive entre la calma residencial y la nostalgia de su pasado. Sus calles tranquilas conviven con actividades de turismo activo como el cable-ski o el puenting, recordando que este rincón de la sierra fue, durante un tiempo, el sueño ambicioso y contradictorio de una España en transformación.