Cayetana de Alba y Jesús Aguirre en una fotografía de archivo.

Cayetana de Alba y Jesús Aguirre en una fotografía de archivo. Getty Images

Famosos CENTENARIO DE LA DUQUESA

El amargo recuerdo de los Alba sobre Jesús Aguirre: "Era una persona culta y preparada, pero humanamente discapacitada"

El exjesuita fue el segundo marido de la duquesa de Alba. Para ella fue el amor de su vida, mientras que para sus hijos lo "peor que les pasó en la vida".

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Tras la muerte de su primer marido, Luis Martínez de Irujo, en 1972, Cayetana de Alba pasó varios años viuda hasta que a finales de los 70 conoció al exjesuita e intelectual Jesús Aguirre, entonces figura destacada del mundo de la cultura en Madrid.

Se enamoró perdidamente de él. Aguirre era un hombre enormemente culto, muy preparado, que imponía. Quizás por eso su noviazgo fue tan corto.

"Yo me enteré que mi madre se casaba en un concurso de hípica en Valencia porque la gente me felicitaba. Y yo decía: ¿Por qué me felicitan si no he ganado? Y es que ya se había hecho pública la noticia. Lo sabían todos mis hermanos menos yo", revela Cayetano Martínez de Irujo (63) en la serie documental en honor a la duquesa por su centenario.

La duquesa de Alba junto a Jesús Aguirre el día de su boda, el 16 de marzo de 1978, en la capilla privada del Palacio de Liria.

La duquesa de Alba junto a Jesús Aguirre el día de su boda, el 16 de marzo de 1978, en la capilla privada del Palacio de Liria. Getty Images

Desde un principio, el jinete reconoce que Aguirre no le gustó. "Se notaba que no había tratado con una familia en su vida".

Aguirre era hijo de madre soltera, ex sacerdote, de izquierdas y ocho años más joven que la duquesa, detalles que chocaban frontalmente con el entorno aristocrático y conservador de la Casa de Alba en la España de finales de los 70.

Aún teniendo todo en su contra, incluidos sus seis hijos, Cayetana decidió casarse. Ella, cómo no, fiel a su estilo rebelde ignoró todo y a todos. La boda se celebró en el Palacio de Liria el 16 de marzo de 1978. No fue una boda multitudinaria; unos 120 invitados. Uno de los testigos del novio fue el ministro Pío Cabanillas.

En declaraciones al programa Directamente Encarna, de la cadena Cope, la duquesa de Alba aseguró estar pletórica. "Estamos enamoradísimos y en perfecta armonía con todos mis hijos. La Casa de Alba otra vez está feliz en todos los sentidos".

El entonces matrimonio, en una fotografía de archivo.

El entonces matrimonio, en una fotografía de archivo. Getty Images

Para ella, según algunas de sus amigas más cercanas, fue el gran amor de su vida, una afirmación que el duque de Alba actual asegura no ser cierta porque como pareja, dice, no se llevaron bien. Para sus hijos, Jesús Aguirre fue lo peor que les pudo haber pasado.

"Sí, era una persona muy culta, muy preparada, pero humanamente muy discapacitada. Ser duque de Alba para él fue el mayor delirio de su vida. Era un profesor de universidad, pero de la gestión de la Casa de Alba, que era muy y muy compleja, no tenía ni idea", afirma contundente Cayetano Martínez de Irujo.

"El trato con nosotros fue lo peor que nos pudo haber pasado. Fernando, yo y Eugenia, que éramos los pequeños... fue muy duro", prosigue.

El matrimonio duró 23 años. Todo se empieza a desmoronar cuando la pareja se traslada a vivir a Sevilla. Él no se adaptó y decidió regresar a Madrid.

"Los primeros años de la pareja fueron de mucha connivencia y en los últimos años eso se había deteriorado", dice Luis María Ansón, amigo de la duquesa, que también aparece en la serie documental Cayetana, la duquesa de todos.

"Más duque que la duquesa"

Cayetana de Alba junto a Jesús Aguirre y su hijo mayor, Carlos, hoy duque de Alba.

Cayetana de Alba junto a Jesús Aguirre y su hijo mayor, Carlos, hoy duque de Alba. Gtres

"Jesús cayó depresivo a principios de los 90 y ahí ya se retiró un poco de la vida hasta su fallecimiento en 2001", cuenta Fernando Martínez de Irujo, cuarto hijo de la aristócrata.

Su muerte fue inesperada. Estaba enfermo desde hacía un tiempo, pero su triste desenlace cogió por sorpresa a todos. "La duquesa de Alba estaba en Las Dueñas, comiendo con unas amigas, cuando recibe una llamada para comunicarle lo que había ocurrido. Se quedó en shock", desvela la periodista Marina Bernal.

Cuando falleció la relación entre el matrimonio no estaba en el mejor momento, aún así su muerte fue un auténtico mazazo. La duquesa dijo entonces que se había ido el hombre de su vida.

Genoveva Casanova, que en aquellos tiempos vivía en Liria, recuerda las noches en vela de su suegra llorando y hablando con sus amigas.

Según el comunicado oficial, enviado por la Casa de Alba, Jesús Aguirre murió de una embolia pulmonar a los 66 años en su residencia madrileña.

Cayetana de Alba, mirando, enamorada, a Jesús Aguirre.

Cayetana de Alba, mirando, enamorada, a Jesús Aguirre. Gtres

Sus restos mortales descansan en el panteón familiar de los Alba en Loeches, donde también se encuentran enterrados los XVI y XVII duques de Alba con sus respectivas parejas o el Conde duque de Olivares.

Es curioso que la duquesa prefirió que sus cenizas reposaran en la iglesia del Cristo de los Gitanos en Sevilla, Hermandad y ciudad con las que siempre se sintió identificada.

La pareja, en una fotografía de archivo.

La pareja, en una fotografía de archivo. Gtres

Parece verdad, aquello que cuentan sus íntimos, de que Aguirre "se sintió más duque que la propia duquesa".

Sea como fuere, la realidad es que tras la muerte de su segundo marido, a la noble le costó dejar a un lado la tristeza. Y después... después llegó Alfonso Díez (75) y con él de nuevo la alegría y la ilusión.

Alfonso le dio a la duquesa los mejores últimos años de su vida.