Fernando Fitz-James y Sofía Palazuelo en una imagen de archivo. Gtres
Fernando Fitz-James y Sofía Palazuelo llegan al Palacio de Las Dueñas con sus tres hijos para celebrar la Semana Santa
Este 31 de marzo, los duques de Huéscar se han instalado en la que fue la segunda residencia de la duquesa de Alba. EL ESPAÑOL ha sido testigo.
Más información: El duque de Alba prepara el terreno para que sus hijos, Fernando y Carlos, lideren el futuro del ducado'"
Los duques de Huéscar, Fernando Fitz-James Stuart (35 años) y Sofía Palazuelo (34), han llegado en el mediodía de este martes, 31 de marzo, al Palacio de Las Dueñas en Sevilla para disfrutar de la Semana Santa junto a su familia.
El Mercedes Vito plateado en el que viajaban ha entrado alrededor de las 13:15 horas de la tarde en la casa que los Alba tienen en la capital andaluza.
Al volante iba el primogénito del actual duque de Alba, mientras que a su lado, en el asiento del copiloto, se encontraba su esposa, la duquesa de Huéscar y futura duquesa de Alba.
Los duques de Huéscar. Gtres
Su entrada al palacio ha coincidido con una de las horas punta de visita a la que fuera la casa de Cayetana Fitz-James Stuart.
El Palacio de Las Dueñas está abierto al público desde el 17 de marzo de 2016, fecha en la que la Casa de Alba decidió inaugurar por primera vez el recinto como espacio visitable.
Mientras los turistas visitaban la belleza de esta casa palacio, y otros se adentraban en la exposición temporal Cayetana. Grande de España, con más de 200 piezas -vestidos, fotos, documentos y objetos personales- por el centenario de la duquesa, los duques de Huéscar han descargado el equipaje.
Según ha podido comprobar EL ESPAÑOL in situ, Sofía se ha encargado de sus tres hijos -dos niñas, Rosario y Sofía, y un niño, Fernando- a la vez que Fernando se ocupaba de las maletas.
Uno de los vestidos que está expuesto en la exposición. EL ESPAÑOL
A los pocos minutos, la familia al completo se ha dirigido a las dependencias privadas en la planta alta del palacio, alejadas del recorrido turístico que ha seguido recibiendo visitantes en los patios y salones abiertos al público.
Como es tradición, el heredero de la Casa de Alba y su esposa aprovecharán los días festivos para participar en algunos de los actos más emblemáticos de la ciudad, en los que la familia mantiene una presencia habitual.
La residencia histórica de los duques de Alba en Sevilla se convierte durante estas fechas en punto de encuentro familiar y testigo de la devoción y las tradiciones de la capital andaluza.
Se espera que, como en años anteriores, los duques asistan a diversas procesiones desde los balcones de Dueñas o recorran las calles del centro para seguir los pasos más representativos de la Semana Mayor.
La pareja mantiene un perfil discreto pero muy querido en los círculos sociales.
Las vacaciones de Semana Santa llegan justo después de que hace apenas unos días se conociera que Carlos, el actual duque, ha dado un paso más para preparar el terreno a las nuevas generaciones.
El aristócrata ha incorporado a sus hijos, Fernando y Carlos (34), como administradores solidarios de Ducado de Alba SL, una de las sociedades que forman parte de la Casa de Alba.
De esta manera el XIX duque de Alba está dando cada vez más protagonismo a sus descendientes. Fernando ostenta el XVII ducado de Huéscar con Grandeza de España y está llamado a ser el XX duque de Alba de Tormes.
Desde hace ocho años está casado con la diseñadora Sofía Palazuelo, a quien conoció en 2013 mientras ambos eran alumnos en The College or International Studies en Madrid. Allí él estudió Máster en Dirección de Marketing tras sus estudios de Derecho y ella terminó Marketing y Comunicación.
Fernando y Sofía se casaron el 6 de octubre de 2018 en la capilla del Palacio de Liria.
Las Dueñas
La duquesa de Alba junto a Jackie Kennedy. EL ESPAÑOL
En pleno centro histórico de Sevilla, en la calle Dueñas, se encuentra la que fuera residencia de la duquesa de Alba. La casa señorial se encuentra escondida detrás de una tapia blanca con un portón con el escudo de la Casa de Alba presidiendo.
Nada más cruzar la verja de la entrada se atraviesa un zaguán con suelo empedrado que desemboca en el gran patio principal.
Al fondo a la derecha, el camino que lleva a la parte privada de la casa que no está abierta al público. A la derecha, las estancias que se pueden visitar.
Estos días, Las Dueñas acoge la exposición en honor a Cayetana, que el pasado 28 de marzo hubiera cumplido 100 años.
El recorrido se articula en cinco bloques temáticos que abordan su biografía, su papel como mecenas y coleccionista, su faceta de embajadora cultural, su influencia en la moda y su defensa del patrimonio de la Casa de Alba.
La exposición alberga algunas de las cartas que Cayetana se intercambió con Jackie Kennedy. La primera dama de Estados Unidos y la duquesa de Alba se hicieron amigas a raíz de la visita que hizo la americana a la noble en 1966.
La primera carta, según recoge la exposición, la envió Jackie Kennedy a la duquesa en muestra de su agradecimiento por haberla acogido en Las Dueñas durante su estancia en Sevilla.
"¿No es extraño lo mucho que se puede vivir en seis días? Porque debes poder imaginar lo que fue para mí vivir en Las Dueñas en ese ambiente de siglos y belleza en la época de Feria...", escribe Jacqueline.
Otro de los grandes atractivos de la muestra son los vestidos de la duquesa, tanto los de flamenca como el vestido de su boda que ocupa un lugar especial.
Es un diseño de 1947 de la modista española Flora Villarreal, confeccionado en raso marfil con encaje de Bruselas del siglo XVIII.
Tiene hombros estrechos, manga larga, escote en V con botones forrados, cintura muy marcada y gran falda con volumen. Es, sin duda, una de las piezas más espectaculares que se pueden ver.