Cayetano Martínez de Irujo en la presentación del libro en el palacio de Liria.

Cayetano Martínez de Irujo en la presentación del libro en el palacio de Liria. Gtres

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Cayetano Martínez de Irujo: "Con Alfonso mi madre se bajó del trono y dijo: 'Quiero ser Cayetana de verdad'"

Este martes, 24 de marzo, el hijo de la duquesa de Alba ha presentado el libro en homenaje a su madre en el palacio de Liria.

Más información: Cayetano Martínez de Irujo se autoproclama "heredero moral" de la duquesa de Alba en su libro: "Yo evoco su recuerdo"

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Cayetana Fitz‑James Stuart tenía 84 años cuando la vida le regaló su último gran amor. Alfonso Díez (75 años), un funcionario de la Seguridad Social, consiguió que la aristócrata se enamorase de él como una veinteañera. En él encontró la compañía que ya no esperaba.

Su historia arrancó tiempo atrás. Aunque siempre se ha dicho que el empleado público era amigo del segundo marido de la duquesa, Jesús Aguirre, y que por eso se conocían, la realidad es otra. Su nexo de unión fue Pedro, el hermano de él, que era anticuario.

De sobra es sabido que a Cayetana le fascinaba el mundo de las antigüedades. Después, el verdadero inicio de su relación se produciría a raíz de un encuentro fortuito con Alfonso en un cine de Madrid.

Cayetano Martínez de Irujo durante la presentación de 'La última duquesa'.

Cayetano Martínez de Irujo durante la presentación de 'La última duquesa'. GTRES

"Fue un flechazo", aseguraría la aristócrata, según relata ahora su hijo Cayetano Martínez de Irujo (62 años) en el libro que acaba de presentar en homenaje a su madre.

Y es que este jueves, 24 de marzo, el Salón de la Música en el Palacio de Liria ha sido el escenario de un emotivo recuerdo a la que fuera 18 duquesa de Alba. El 28 de marzo hubiera cumplido 100 años.

Por supuesto, Alfonso Díez no ha querido faltar a esta cita. Su presencia, ha sido como siempre discreta pero muy significativa, ya que subraya hasta qué punto sigue vinculado a la memoria de la duquesa y a la propia Casa de Alba, con la que ha mantenido una relación de respeto y cercanía después de la muerte de su mujer.

Ha estado en primera fila, reservada para los hijos de la aristócrata. Han asistido todos menos Jacobo. Carlos, Fernando, Eugenia y Alfonso, quien ha preferido sentarse más atrás, han querido arropar a su hermano Cayetano en la presentación de La última duquesa (La Esfera de los Libros).

En el repaso por la vida de la que fuera una de las mujeres más influyentes y carismáticas del siglo XX, Cayetano ha destacado las etapas más felices de la vida de su madre.

"Yo creo que con mi padre fue muy feliz, es un misterio el enamoramiento de mi madre con Jesús, y con Alfonso fue también muy feliz. Él le dio los últimos mejores años de su vida. Con Alfonso se bajó del trono y me puso a mí al frente y dijo: "Quiero ser Cayetana de verdad"".

No es de extrañar, por tanto, que entre las más de 350 páginas del libro, Cayetano haya querido dedicar unos epígrafes al que fuera el tercer marido de su madre y contar cómo vivió él su historia de amor.

Alfonso Díez, Fernando Martínez de Irujo Carlos Fizt James Stuart y Eugenia Martínez de Irujo.

Alfonso Díez, Fernando Martínez de Irujo Carlos Fizt James Stuart y Eugenia Martínez de Irujo. GTRES

"Vis a vis"

""Mamá tiene novio. Se quiere casar", me dijo Carlos un día en su despacho", cuenta Cayetano en el quinto capítulo.

La aristócrata siempre había manifestado "que era imposible vivir sin amor y que el amor de pareja era el más gratificante y completo de todos los posibles, ya fuera a los veinte o a los 80".

Estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para cumplir su objetivo. Según narra el duque de Arjona, "mi madre quiso casarse con él "a la me cago en diez", como me confesó Alfonso; es decir

Parte de sus hijos mostró una fuerte oposición al casamiento, preocupados por la diferencia de edad -había 24 años entre ellos- y por el patrimonio familiar.

Como la duquesa no estaba dispuesta a ceder, la única opción que les quedó a sus hijos fue reunirse con Alfonso para conocerle y ver sus intenciones.

Alfonso Díez ha asistido al homenaje a la duquesa de Alba.

Alfonso Díez ha asistido al homenaje a la duquesa de Alba. GTRES

Ese incómodo encuentro se produjo en el Salón Verde de Liria, que es donde ocurren todas las cosas importantes del palacio. "Alfonso dice que fui con él como King Kong. No lo voy a negar. Al principio, no confiaba en él", confiesa Cayetano en el libro.

La duquesa reunió a sus hijos Cayetano y Carlos, que lideraron todo este asunto de Cayetana con su amado. La cita fue apodada por el empleado público como un "vis a vis":

Alfonso se presentó a la cita con un abogado. "Sabía que se iba a hablar cosas que requerían las observaciones de un experto en asuntos jurídicos. También estaba nuestro asesor".

Ahora, en la presentación del libro, Cayetano ha confesado abiertamente que cuando llegó Díez a la vida de su madre sintieron "pánico". "Después de lo que vivimos con Jesús, imaginad", ha revelado ante los medios de comunicación.

"Estábamos en shock porque además era una cuestión de Estado. Por eso me fui a hablar con Felipe González para que me asesorara".

Si hubiera sido por el funcionario hubiese seguido su historia de amor sin boda de por medio, pero para ella, una mujer extremadamente religiosa, era inconcebible continuar su relación sin pasar por el altar.

Además, lo que sentía por Alfonso le hacía sentir más viva que nunca. "El amor da salud, ganas de vivir, de seguir adelante", decía.

Cayetana y Alfonso Díez en un viaje a Roma en 2013.

Cayetana y Alfonso Díez en un viaje a Roma en 2013. Getty Images

La boda

Sus hijos cedieron pero con una condición: repartir en vida la herencia de la duquesa antes de su boda con Alfonso. "Era lo más sensato y prudente para asegurar el patrimonio", asegura Cayetano, quien explica que la fortuna de la Casa de Alba estaba integrada por un patrimonio de treinta y cinco mil hectáreas y veintiocho fincas.

Por su parte, Alfonso firmó su renuncia antes de la boda por capitulaciones. "Fue un auténtico caballero en todo el proceso y siempre se mantuvo al margen acatando todas las decisiones".

La duquesa se casó a la una de la tarde del 5 de octubre de 2011 en el Palacio de Dueñas. Su vestido lo diseñó el modista Tony Benítez. El chef Salvador Gallego, el mismo que se había encargado de la boda de Cayetana con Jesús Aguirre, diseñó el menú.

Desde entonces, la imagen de Cayetana bailando sevillanas tras la ceremonia se convirtió en símbolo de esa felicidad de última hora que ella defendió sin titubeos.

Tras su enlace, Alfonso se convirtió en duque de Alba consorte. Juntos vivieron apenas tres años de matrimonio, hasta la muerte de la duquesa en 2014.

La duquesa de Alba bailando sevillanas el día de su boda.

La duquesa de Alba bailando sevillanas el día de su boda. Getty Images

Aunque lo ha expresado muchas veces de manera pública, Cayetano deja ahora por escrito su agradecimiento al tercer marido de su madre. Sobre todo, por acompañarla hasta su último aliento y refrenar ese gran miedo que tenía a la soledad.

Alfonso Díez "sigue con su vida, pero no hay día que no se acuerde de ella", como ha confesado en privado a este periódico al finalizar la presentación del libro. "La adoro, es lo que te puedo decir", ha asegurado a EL ESPAÑOL.

"Como le escribí en su corona de flores el día de su funeral: "No sé si he sabido decirte lo que te he querido, te quiero y te querré"".

Ahora la vida de Cayetana Fitz‑James Stuart no solo quedará en el recuerdo de su viudo. Como ha asegurado el actual duque de Alba: "Su nombre quedará siempre en la memoria de España".