La hija del marqués, Sandra Fernández de Villavicencio, junto a su hijo y una imagen del estado actual de la casa en un fotomontaje. EL ESPAÑOL
El marqués de Larios vende su casa de La Moraleja 8 años después de desahuciar a su hija y a su nieto: todos los detalles
Fue en 2018 cuando el marqués echó a su hija del domicilio, lo derribó y, desde entonces, no se ha construido nada. EL ESPAÑOL tiene los detalles.
Más información: Así vive la hija del marqués de Larios 7 años después de que su padre la desahuciara en balde: solar baldío y sin rastro de casa
El 17 de abril de 2018, tras algunas resistencias, Sandra Fernández de Villavicencio (37 años), hija de José Carlos Fernández de Villavicencio y Eleta, IV marqués de Larios, junto a su hijo Kenzo (13), fue desahuciada de la casa donde vivía, en La Moraleja.
EL ESPAÑOL estuvo presente y fue testigo del momento en que los agentes echaron la puerta abajo. Después de varios litigios -tras el divorcio de sus padres, Sandra pudo disfrutar del usufructo de la casa-, y de una primera intentona de lanzamiento judicial, Sandra tuvo que irse.
Su padre la echó. Arguyó entonces el marqués de Larios, siempre según la versión de su propia hija, ser un simple trabajador sin lugar donde vivir. Es decir, dicho de otro modo, quería echar a la calle a su hija y a su nieto para, así, él poder vivir en la residencia.
José Carlos dejó en la calle a su hija, con todo el escándalo mediático que ello conllevó. Tras aquel trance, la hija y el nieto del marqués tuvieron que empezar de cero. Y la casa, con el tiempo, fue derruida. Convertida en escombros primero; y en terreno baldío, después.
Dos imágenes del estado que presentaba el solar en el que estaba edificada la casa de Sandra Fernández de Villavicencio, en 2025. EL ESPAÑOL
José Carlos nunca se construyó ninguna casa en esa parcela, como pudo comprobar EL ESPAÑOL por última vez en septiembre de 2025. El terreno ha estado y sigue abandonado, lleno de vegetación descontrolada y sin cuidar. ¿Qué pasa con él?
Ahora, este periódico ha podido conocer en exclusiva que la casa ya no es de la propiedad del IV marqués de Larios. No figura a su nombre. Según el documento al que ha tenido acceso este medio, la casa pertenece a dos personas ajenas a los Fernández de Villavicencio y Eleta.
La compra quedó formalizada en escritura en febrero de 2023. Eso sí, pese a esta compra, lo que es un hecho comprobado es que nada se ha construido en ese terreno: sigue vacío. Conviene puntualizar que se trata de la parcela con una superficie de 2.622,52 m².
Entonces, sobre el terreno se construyó una vivienda de una sola planta de 200 m², en la zona norte de la finca, distribuida en salón‑comedor, tres dormitorios y servicios, además de una edificación auxiliar independiente de 40 m² destinada a garaje y servicios
EL ESPAÑOL pudo conocer que "desde que la echaron abajo -la casa-, nadie más ha pasado por aquí". Este medio, a través de una buena fuente, corroboró que, en realidad, lejos de lo que hizo constar su hija Sandra entonces, "José Carlos nunca quiso vivir ahí".
Imagen que captó EL ESPAÑOL en septiembre de 2025. EL ESPAÑOL
El marqués, por tanto, tan sólo puso fin a una situación que creía injusta. Hace un año y medio, una vecina de la elitista urbanización deslizó lo que sigue: la mansión quedó en escombros "hace bastante, no sé decirte si dos años o así".
También informó esta mujer que la casa, antes de ser destruida, estuvo puesta a la venta en el portal inmobiliario Idealista. "Pedían por ella cerca de 1.800.000 euros", apunta.
En lo que respecta a la actual vida de Sandra Fernández de Villavicencio y su hijo, Kenzo, EL ESPAÑOL maneja pocos pero certeros datos. Sandra y su vástago, de acuerdo a lo que se confía a este medio, viven en Madrid.
La hija del marqués tomó hace un tiempo la decisión de alejarse de los medios de comunicación y tiene "otra vida". No quiere volver a aquella exposición que tanto le hizo sufrir. Tiene un trabajo -en este tiempo, su situación laboral ha sido renqueante-.
La relación con su padre, José Carlos Fernández de Villavicencio y Eleta, sigue siendo nula. A raíz de aquel lanzamiento, el hijo de Sandra sufrió sobremanera. Ella misma lo contó en EL ESPAÑOL.
"A raíz de todo, ha tenido un par de problemas; tiene un tic nervioso en los ojos y un problema en el corazón. Se queja de dolores en el corazón. Hemos estado de médico en médico. Me han dicho que debe ser por el estrés que ha pasado", sostuvo la hija del marqués en 2018.
La hija del marqués de Larios, posando junto a su hijo, que en ese momento tenía siete años.
La familia Larios ha sido una de las más influyentes de Málaga. El abuelo paterno de Sandra, José Fernández de Villavicencio y Osorio, marqués de Vallecerrato, se volcó en negocios hoteleros, llegando a ser propietario del hotel Villamagna y artífice de La Zagaleta.
José Carlos se empeñó en casarse con Eva Frommer, una alemana de origen judío, lo que disgustó al padre, quien no asistió a su boda que se celebró en el Villamagna. Poco después de nacer Sandra comenzaron los conflictos en la pareja, que se divorció en 1998.
La vida del marqués y sus empresas
José Carlos Fernández de Villavicencio y Eleta es el VI marqués de Larios, heredero de uno de los linajes empresariales y aristocráticos más conocidos ligados a Málaga y a la histórica marca de ginebra y licores que lleva su apellido.
Nacido en el seno de una familia de grandes fortunas, recibió el título en 1999, tras la muerte de su padre, el V marqués de Larios, y desde entonces ha mantenido un perfil muy discreto en lo personal, sin presencia mediática propia y prácticamente sin declaraciones públicas.
El padre de Sandra. Imagen facilitada.
Su actividad profesional se ha centrado en el mundo de la empresa, especialmente en negocios de comercio internacional de productos agroalimentarios y bebidas, así como en la gestión patrimonial.
Figura en sociedades como Promotora Euroamérica S.A. y, sobre todo, Coral Venture S.L., creada por su familia tras la venta de Larios S.A. a Pernod Ricard, con la que han canalizado operaciones de importación y exportación de vinos a granel y embotellados, otras bebidas alcohólicas.
En Coral Venture comparte la administración con su esposa, María de los Ángeles Martínez del Castillo, lo que refuerza el carácter familiar del negocio.
EL ESPAÑOL vivió el desahucio
Abril de 2018. Tras una semana en que el lanzamiento no se pudo ejecutar por la inesperada presencia de dos pastores alemanes que imposibilitaron la entrada, la marquesa y su pequeño tuvieron que decir adiós a su hogar, y EL ESPAÑOL fue testigo desde dentro de ese difícil momento.
Entonces, Sandra, ayudada por su madre Eva Frommer, pudo llevarse consigo las pertenencias más imprescindibles. Sin embargo, la mayoría de las mismas las dejó al cobijo de la caseta que se encuentra en el jardín del casoplón.
Antes de montarse en el coche, Sandra, entre lágrimas, atendió a los medios: "He pedido cinco días para poder recoger mis pertenencias que las tengo en un cobertizo y la abogada de mi padre lo ha denegado".
"No puedo coger lo que me pertenece y no sé dónde ir y vivir. Mi padre se ha portado como un cabrón, ojalá que saquen sus cuentas en Panamá y todas sus empresas, que va de pobre y es millonario".
El desahucio de la hija y el nieto del marqués de Larios desde dentro, minuto a minuto
Ese aciago día este medio pudo conocer todas las estancias de la casa, que estaba descuidada en algunas zonas, desprovista de todo mueble o acondicionamiento y bien cerrada desde dentro.
A cal y canto; ventanas y puertas con acceso al jardín y la piscina: "No se lo voy a poner fácil, las ventanas tienen contraventa y la puerta principal es muy buena".
La hija del marqués tenía claro que ella no iba a facilitar las cosas. "Si quieren entrar, que tiren la puerta a la fuerza", aseguraba agarrando fuertemente la mano de su hijo y reclamando sin parar a uno de sus perros para que estuviera a su lado, protegiéndola.
Sin embargo, nada -ni siquiera los varios animales que tenía a su cuidado en la casa- impidieron el desalojo final. Hoy, esa casa, su casa, ya no existe y el terreno ha sido vendido.