Carmen Martínez-Bordiú junto a su hija, Cynthia Rossi, y el esposo de ésta, el médico Benjamin Roguet. Gtres
Cynthia Rossi, la hija de Carmen Martínez-Bordiú que siempre huyó de la fama: su actual vida y el día que salvó a su madre
Tras conocerse que los Franco deberán devolver el Pazo de Meirás al Estado, EL ESPAÑA analiza el día a día de la hija de Jean-Marie Rossi en Burdeos.
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Siempre viene a decir Carmen Martínez-Bordiú (75 años) en sus contadísimas apariciones públicas en Madrid, cuando es interceptada por una cámara y un micrófono avezados, que ella no quiere ser ya un personaje famoso ni perseguido. Que no quiere soportar esa etiqueta.
Hubo un tiempo en que sí, en que acudía a actos, concedía entrevistas en el papel couché y se sentaba en platós de televisión, previo pago de su importe. No escondía que era su forma de vivir y de sobrevivir: que la prensa del corazón era su fuente de ingresos.
Pero un día eso cambió. Carmen hizo las maletas y se instaló en Portugal. Dijo basta y así se ha mantenido: lejos de luces y taquígrafos. No es la única de su familia que se mantiene en un perfil bajo: casi invisible. Su hija Cynthia Rossi (41) tampoco se prodiga en el papel couché.
Ahora que se ha conocido que la familia Franco deberá devolver al Estado el Pazo de Meirás, EL ESPAÑOL pone el foco en la tranquila vida que protagoniza Cynthia en Burdeos, donde se instaló hace años y en el lugar donde ha construido una sólida y bonita familia.
Carmen Martínez-Bordiú y Cynthia dando un paseo con el pequeño de la casa. Gtres
Cuando nació Cynthia Rossi, el 28 de abril de 1985, se convirtió en un auténtico bálsamo para sus padres, Jean‑Marie Rossi y Carmen Martínez‑Bordiú. Ambos tenían muy reciente la tragedia de haber perdido, él a una hija y ella a un hijo, en matrimonios anteriores.
Una dolorosísima tragedia que tuvieron muy presente al elegir el nombre completo de la niña que llegó a sus vidas como una luz, un soplo de alegría y, sobre todo, de vida: María Cynthia Francisca Mathilda Rossi. Tras tanto dolor, la vida le daba un respiro al matrimonio.
Cynthia es la única hija del matrimonio formado por Carmen y el anticuario francés Jean Marie Rossi, con quien la nieta de Franco se casó en diciembre de 1984.
La unión duró hasta 1995, cuando ambos firmaron un divorcio de mutuo acuerdo. Cynthia creció en París, rodeada de arte, antigüedades y un ambiente cultural privilegiado.
Su padre, Jean Marie Rossi, fue uno de los fundadores de la histórica galería Aveline, situada en la Rue du Faubourg Saint-Honoré, frente al palacio del Elíseo. La galería, especializada en muebles y objetos de los siglos XVII al XIX, era un punto de referencia para coleccionistas y expertos.
Cynthia Rossi junto a su esposo en una fotografía de archivo. Gtres
Ese entorno marcó a Cynthia desde la infancia. Su educación transcurrió en colegios religiosos y exclusivos, todos femeninos. Cuando llegó el momento de elegir carrera universitaria, optó por Derecho y Criminología, una decisión que parecía alejarla del mundo artístico en el que había crecido.
Sin embargo, el arte terminó imponiéndose. Cynthia no solo pintaba desde niña, sino que llegó a impartir clases de pintura en el Louvre, un dato que refleja el nivel de exigencia y formación que recibió.
Su padre, fallecido en 2021, siempre apoyó esa inclinación artística. Aunque su especialidad profesional estaba en las antigüedades clásicas, veía en su hija una sensibilidad distinta, más contemporánea, más urbana.
Y no se equivocaba: cuando Cynthia comenzó a exponer su obra, lo hizo con un estilo que ella misma definió como una mezcla de arte urbano y pop art, muy colorista y alejado del clasicismo que caracterizó la trayectoria de su padre.
En 2014 presentó una exposición en Madrid. Fue una de las pocas ocasiones en las que se dejó ver públicamente. Su obra llamó la atención por su energía y por la distancia estética respecto a la tradición familiar. Era una declaración silenciosa: Cynthia tenía voz propia.
Un matrimonio estable
La vida adulta de Cynthia siguió el mismo patrón de discreción. En diciembre de 2015 se casó con Benjamin Rouge, un médico francés. La ceremonia civil tuvo lugar en París y, dos meses después, en febrero de 2016, la pareja celebró una boda religiosa en los Alpes.
En diciembre de ese mismo año nació su primer hijo, Joseph. Desde entonces, Cynthia vive en Burdeos, donde ha construido una vida familiar estable y alejada de cualquier exposición mediática.
Rossi, feliz, tras contraer matrimonio, Gtres
Su día a día transcurre entre su familia, su actividad artística y un entorno social reducido. Nada que ver con la vida de su madre, que durante décadas fue una de las mujeres más fotografiadas y comentadas de España.
Carmen y Jean-Marie: el flechazo
Para entender la vida de Cynthia es necesario mirar atrás, a la historia de sus padres y al contexto en el que nació. Carmen y Jean se conocieron en un crucero por Italia.
Ambos estaban casados: él con Barbara Hottinger, madre de sus tres hijos mayores -Marella, Frederic y Mathilda-; ella con Alfonso de Borbón, duque de Cádiz y descendiente directo de Alfonso XIII. El flechazo fue inmediato y el escándalo, inevitable.
La relación se formalizó el 11 de diciembre de 1984 en Rueil-Malmaison, en la región de los Altos del Sena. La boda fue polémica por varios motivos. Rossi era 22 años mayor que Carmen.
Ambos acababan de perder a un hijo en circunstancias trágicas: Fran, el hijo de Carmen, murió en febrero de 1984; Mathilda, hija de Rossi, falleció en un accidente náutico ocho meses después.
Y, además, el enlace frustraba las expectativas de la familia Franco, que siempre había visto en Alfonso de Borbón la posibilidad -remota pero simbólicamente poderosa- de que Carmen se convirtiera algún día en reina de España.
Carmen junto a Jean Marie y su hija en común. Gtres
Ese sueño se había desvanecido años antes, cuando el padre de Alfonso, Jaime de Borbón y Battemberg, renunció a sus derechos sucesorios y Franco designó a Juan Carlos como su heredero.
Aun así, el matrimonio entre Carmen y Alfonso mantenía un aura dinástica que la familia consideraba valiosa. La ruptura con el duque de Cádiz y el posterior matrimonio con Rossi fueron interpretados como una traición a ese proyecto familiar.
Presión mediática
Tras separarse de Alfonso de Borbón en 1979, Carmen se trasladó a París con Rossi. Sus dos hijos, Fran y Luis Alfonso, quedaron al cuidado del padre.
Aquella decisión desató una oleada de críticas hacia ella. Se la acusó de haber abandonado a sus hijos y de priorizar su vida sentimental. La presión mediática fue intensa y duradera.
La muerte de Fran en 1984 agravó la situación emocional de Carmen. A la pérdida de su hijo se sumó, meses después, la muerte de Mathilda, la hija de Rossi. Dos tragedias consecutivas que golpearon a la pareja y que marcaron el inicio de su matrimonio.
En ese contexto nació Cynthia, convertida desde el primer día en un bálsamo para una familia que venía de atravesar un periodo devastador. Se ha venido a aseverar que, de algún modo, la hija salvó a la madre: su llegada ayudó a Carmen a seguir, a ver que la vida, pese a todo, merecía la pena.
Ser bisnieta de Franco, hija de una de las mujeres más mediáticas de España y descendiente de una familia marcada por tragedias y polémicas podría haber convertido a Cynthia en un personaje público por inercia. Pero ella eligió lo contrario.
Su historia demuestra que, incluso dentro de familias acostumbradas al foco, hay quienes optan por la sombra.