Leo Harlem, en 'Leo Talks'.

Leo Harlem, en 'Leo Talks'. Movistar +

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Leo Harlem (63): "Antes jugaba muy bien al fútbol. Si ahora entrenara una hora al día dejaba a Brad Pitt como una lagartija"

El humorista admite que su actividad física se limita a cuestiones médicas: "Por razones de rehabilitación, hago algunos estiramientos y ejercicios muy básicos".

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A sus 63 años y con el acelerador ya fuera del pedal laboral, Leo Harlem mira el culto al cuerpo con esa retranca inconfundible que convierte la rutina física en algo bastante parecido a materia de sainete.

Tras anunciar a finales de 2025 en El Hormiguero que se bajaba definitivamente de los escenarios —cerrando un ciclo extenuante de monólogos, rodajes de cine y platós de televisión que amenazaba su salud—, el cómico leonés ha encontrado en el sosiego y el descanso una nueva forma de habitar el tiempo.

Sin embargo, su fina ironía respecto al bienestar sigue intacta, como ha demostrado en un encuentro conjunto con Ernesto Sevilla para la revista Men's Health.

"Hago estiramientos y ejercicios básicos"

Distante de la fiebre por el fitness que contagia al sector del entretenimiento, Harlem tira de memoria y sarcasmo para explicar cómo su relación con la actividad física ha cambiado radicalmente con el paso de los años.

"Yo hice bastante deporte de joven. De hecho, jugaba al fútbol bien, y llevaba en la maleta una zapatilla de deporte y un pantalón. Digo: "Pues en el hotel salgo a correr si tiene gimnasio". Y ya luego empecé a decir: "Si el hotel tiene gimnasio coge otro hotel", porque te encontrabas con gente sudada por los pasillos y todo eso", ha recordado en la citada revista.

En la actualidad ya se encuentra lejos del ritmo frenético que precipitó su retirada para priorizar su calidad de vida. Por eso, dice, sus metas atléticas se limitan al rigor médico y funcional. Nada de transformaciones físicas milagrosas ni obsesión por la estética.

"Ahora hago, por razones de rehabilitación, algunos estiramientos y ejercicios muy básicos. Incluso en silla, sentado en una silla, para el core hago cuatro cosas que me vienen bien, pero más que nada por mantenimiento y funcionalidad, no por querer estar mejor", ha destacado.

Leo Harlem.

Leo Harlem. Diego Ramames.

Pese a este enfoque minimalista, el humorista no duda en compartir chanzas sobre lo que ocurriría si decidiera volcar en el gimnasio las horas libres de las que ahora dispone.

"Sé que si entrenara todos los días una horita, horita y media diaria (que tampoco me costaría ahora que tengo más tiempo), el Reto Men's Health y me ponía... Que eso es para verlo", ha reconocido.

Incluso ha bromeado con los posibles resultados que obtendría si se metiera de lleno en una rutina deportiva más disciplinada: "O sea, yo ahora mismo te hacen Troya 2 y cojo a Brad Pitt y le engancho y... como una lagartija lo dejo. Pero no hago nada especial".

A su lado, Ernesto Sevilla redondeó la escena con una confesión tan cómplice como desganada: "Yo, por ejemplo, hoy he tenido tiempo de ir al gimnasio, pero no he ido", a lo que añadió como alternativa para una hipotética portada: "Nos podemos pintar los abdominales como en 300".

Harlem, rematando el diálogo entre risas, propuso un truco más casero y, quizás, igual de eficaz: "No, me apoyo en una valla así metálica, pongo la barriga ahí...".

Instalado en una jubilación escénica bien meditada donde prima la salud, Leo Harlem demuestra que no necesita abdominales esculpidos ni rivalizar con Hollywood para mantener intacto el activo que mejor domina: la capacidad para sacar punta, y de la manera más afilada, a la realidad.