Dos portadas de la revista 'Pronto' en un fotomontaje de EL ESPAÑOL.
'Pronto' cierra su web: la historia detrás de los Nadal Gañán, una de las familias más herméticas de la prensa del corazón
El semanario lanzó su primera versión digital en el año 2000, coincidiendo con la expansión digital de los principales medios españoles.
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La prensa del corazón se ha quedado un poco más huérfana. La versión web de una de las revistas más conocidas y vendidas de España, Pronto, ha cerrado. La desaparición de la web de esta emblemática revista marca el fin de una etapa de uno de los grandes bastiones del papel couché.
Desde hace unos días, al entrar en su página sólo aparece un escueto mensaje: "Nuestra web ya no se actualiza, pero nuestra historia continúa. Encuentra todos tus temas favoritos en tu revista Pronto, cada lunes en tu quiosco".
Un aviso breve que confirma el cierre de la edición digital, pero reivindica, al mismo tiempo, la vigencia del semanario en papel, todavía uno de los más vendidos del país.
Detrás de Pronto está una de las dinastías editoriales más influyentes y herméticas de la prensa: la familia Nadal Gañán. Al frente del grupo se encuentra hoy Mariano Nadal Gañán, editor y heredero de un apellido que lleva décadas ligado a las revistas populares.
Imagen del mensaje en el que se informa del cierre de la web de 'Pronto'.
Hijo del editor Mariano Nadal Rodó y de la empresaria María Fernanda Gañán, Mariano Jr. creció en el ecosistema de cabeceras que definieron el consumo de entretenimiento de varias generaciones: Garbo, Fotogramas, publicaciones de televisión como Clan TV.
Su padre, Mariano Nadal Rodó, fue director y alma de Fotogramas, referencia absoluta del cine en España, mientras que su madre, María Fernanda Gañán, figura clave de la edición del siglo XX, fue fundadora de Garbo y cofundadora de Fotogramas.
Además, Gañán fue impulsora de diversas publicaciones femeninas y de sociedad. En ese entorno se forjó la vocación de un editor que ha preferido siempre el despacho al foco mediático.
Pronto nació en los años setenta como un semanario de información general con fuerte peso en televisión y crónica social y, con el tiempo, se consolidó como la revista del corazón más vendida de España, gracias a una fórmula reconocible.
Esto es: precio ajustado, maquetación clara, grandes titulares y un equilibrio entre famosos, televisión, salud, consumo e historias humanas.
Marta Fernández, en un kiosko de prensa, en 2012. Gtres
Bajo el impulso de la familia Nadal Gañán, la cabecera fue afinando el tono hacia un tipo de prensa rosa menos agresiva que algunos competidores, fiel a una línea de historias cercanas y un punto más amable.
Ese sello editorial, heredado de la tradición de Garbo y Fotogramas, se convirtió en una seña de identidad frente a otros títulos del kiosco. El semanario lanzó su primera versión digital en el año 2000, coincidiendo con la expansión digital de los principales medios españoles.
Aunque la revista existe desde 1972, su salto a internet llegó varias décadas después, como parte de la modernización del grupo editorial.
El cierre de la web no significa, de momento, el final del proyecto, pero sí una renuncia al terreno donde hoy se juegan buena parte de las batallas informativas.
En pleno desplazamiento de audiencias al entorno digital y con la prensa del corazón reconvertida en un flujo constante de contenidos en redes y plataformas, Pronto opta por concentrar recursos en su edición en papel y abandonar la actualización diaria en internet.
Los Nadal Gañán forman una de las familias más discretas de la prensa del corazón. "Curiosamente, Nadal nunca ha sido amante de la vida pública ni se prodiga en actos sociales. Es tal su bajo perfil periodístico que apenas existen fotografías suyas", informa Metrópoli.
El origen de esa discreción está en la propia trayectoria de sus fundadores. María Fernanda Gañán, fallecida en 2012, fue una pionera que supo leer el apetito de la España de posguerra y desarrollismo por revistas que combinaran glamour y evasión.
Todo ello sin renunciar del todo a un cierto buen gusto formal. Garbo, creada en 1943, ofreció durante décadas un escaparate de estrellas de Hollywood, Casas Reales y sociedad, y Fotogramas, nacida en 1946, se convirtió en la biblia del cine.
Mariano Nadal Rodó aportó el pulso periodístico y el olfato para detectar temas y tendencias, mientras que su hijo, Mariano Nadal Gañán, asumió con los años la tarea de adaptar ese legado a un mercado cada vez más competitivo y fragmentado.
Una de las portadas de la edición de papel de 'Pronto'.
El cierre de la web de Pronto acontece también en un momento clave del consumo de información: la reconfiguración del ecosistema de prensa rosa en España.
En ese escenario, la decisión de los Nadal Gañán apunta a una estrategia de resistencia: concentrarse en lo que mejor saben hacer -una revista semanal barata, popular y de gran tirada-, y reducir frentes en un mercado hipercompetitivo.
El apagón de su web no borra ese legado, pero sí marca un punto de inflexión. En plena revolución digital, apuestan por seguir contándolo todo a la vieja usanza, en papel, cada lunes en el quiosco.
Pronto: edición de papel
La edición en papel de Pronto vive una realidad muy distinta a la de su web: el semanario sigue siendo líder indiscutible de la prensa del corazón, con unos 650.000 ejemplares vendidos y alrededor de 1,6 millones de lectores cada semana.
Esa fuerza en el quiosco explica que la cabecera continúe apostando por el formato físico como su gran columna vertebral, respaldada por un público fiel que acude cada lunes a por su ejemplar y mantiene a la revista en la franja alta de las audiencias impresas.
El corazón de ese producto se confecciona en Barcelona, donde un equipo de 48 profesionales -entre redactores, maquetadores, fotógrafos, diseñadores y personal de producción- da forma a cada número.
Las oficinas del semanario se encuentran en la Gran Via de Carles III, en la zona alta de la ciudad, un enclave estratégico y bien comunicado desde el que se coordina tanto el cierre semanal como la relación con imprentas, distribuidores y colaboradores.