Carme Chaparro posando en una imagen de promoción de 'Venganza'.

Carme Chaparro posando en una imagen de promoción de 'Venganza'. Hugo G. Pecellín

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Carme Chaparro, tras más de un año de baja: "El conflicto más difícil ha sido aceptar que el cuerpo tiene sus propias leyes"

La periodista sigue sin desvelar su enfermedad pero ha hablado sobre el proceso mental que está atravesando.

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"Un año y casi tres meses". Así comienza Carme Chaparro (52 años) el texto con el que ha decidido romper, al menos en parte, el silencio que ha marcado su ausencia de la vida pública y profesional.

Un periodo largo y duro que no solo ha supuesto una baja laboral, sino una auténtica reconstrucción personal.

La periodista y escritora ha compartido en sus redes sociales un mensaje íntimo y medido, en el que no hay diagnósticos ni explicaciones médicas, pero sí una reflexión profunda sobre la necesidad de detenerse.

Chaparro recuerda con precisión el momento en el que todo se paró: aquel último Matinal en informativos. Desde entonces, su vida profesional "se puso en pausa" mientras su vida personal "entró en boxes". Una metáfora clara y contundente que ayuda a entender el punto vital en el que se encuentra actualmente.

La periodista deja claro que atraviesa uno de los momentos más complicados de su vida. Aun así, reivindica el derecho a ir despacio, a marcar sus propias etapas y a permitir que sea el tiempo quien recoloque cada pieza.

"No he contado por qué aún, porque las palabras necesitan madurar, igual que las cicatrices", ha escrito, fijando así los límites de un relato que todavía no está preparado para ser contado.

En las imágenes que acompañan al post, la escritora profundiza en una idea que atraviesa todo su mensaje: la presión de una sociedad que mide el trabajo personal en función de la productividad de cada uno.

"El mundo te enseña que tu valor es igual a tu productividad. Si no estás en la tele, si no sacas libro, si no posteas… ¿existes?", se pregunta Chaparro, confesando además que el primer mes de silencio le produjo auténtico pánico, algo comprensible para alguien acostumbrada durante años a vivir bajo el foco.

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La presentadora desmonta también uno de los grandes mitos en torno a las bajas laborales. "Estar de baja no son vacaciones. Es un duelo", escribe. Un duelo que le obligó a enfrentarse a la persona que creía ser.

En ese proceso, ha aprendido que la identidad no reside en un contrato ni en un currículum, sino en lo que queda cuando el ruido se apaga y los focos se apagan.

Desde una perspectiva muy personal, Chaparro reconoce que siempre ha buscado el conflicto en sus personajes, sin imaginar que el más complejo acabaría siendo el suyo propio.

Aceptar que el cuerpo tiene sus propias leyes y que "poder con todo" es una de las mentiras más peligrosas. "No sabía que el conflicto más difícil sería el mío: aceptar que el cuerpo tiene sus propias leyes", ha confesado.

Carme Chaparro

Carme Chaparro

Lejos de dar lecciones, la periodista lanza un mensaje de acompañamiento a quienes atraviesan situaciones similares. "Si estás pasando por un túnel y no ves la salida, recuerda: el silencio no es vacío, es espacio para reconstruir", escribe, apelando directamente a quienes también han tenido que parar sin haberlo elegido.

El texto concluye con una afirmación tan honesta como contundente: "Aún no es el momento de contar". Chaparro agradece a quienes han seguido ahí pese a su ausencia y cierra con una pregunta abierta al lector: "¿Alguna vez el cuerpo te ha gritado que pararas y no le hiciste caso?".

Carme Chaparro no regresa todavía a la conversación pública como antes, pero deja claro que empieza a estar preparada para retomarla, esta vez desde un lugar más honesto, más frágil y más real, tras muchos meses alejada del ruido mediático.