La concordia llama a la puerta de la Casa de Alba. Desde que en septiembre del pasado año Cayetano Martínez de Irujo (57 años) sacara a la venta su libro de memorias, De Cayetana a Cayetano, en el que desvelaba algunos de los secretos más íntimos de su familia, en especial de la relación que mantuvo con su madre, los hijos de la duquesa se desvincularon por completo del conde de Salvatierra. 

A expeción de Fernando (61), cuarto hijo de la aristócrata, todos los hermanos cortaron el contacto con el jinete. Una situación que llamó la atención de la prensa y que ha acaparado un gran número de titulares. Siempre generoso a la hora de hablar, Cayetano ha revelado que el distanciamiento que existe entre los componentes de su ilustre familia está en trámites de acortarse. Buena noticia para los Alba, que en el mes de septiembre confirmó la continuación de su noble linaje con el nacimiento de Rosario, primera hija de FernandoFitz James Stuart (29), primogénito del actual duque de Alba, Carlos (72).

Cayetano Martínez de Irujo en la presentación de sus memorias, 'De Cayetana a Cayetano'. Gtres

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Ha sido la pequeña el motivo por el que los hijos de Cayetana de Alba volverán a verse las caras después de un año alejados, y es que el jinete ha confesado que acudirá al bautizo de la niña que está destinada a ser duquesa. "Sí, por supuesto que voy a acudir. Me llamó mi hermano", ha dicho el aristócrata en los Premios de Pintura BMW, celebrados en el Teatro Real de Madrid este jueves. Una declaración que evidencia que entre los dos hermanos existe intención de mejorar su relación. 

El semblante de Cayetano Martínez de Irujo refleja que se encuentra mejor anímicamente en lo referente a su situación familiar, y es que dicha celebración, que estaba destinada a realizarse el pasado 11 de octubre en Sevilla y que tuvo que ser pospuesta a consecuencia de la pandemia, será el momento en el que todos los Alba podrán reencontrarse para dar la bienvenida oficial a su última integrante. 

Por el momento se desconoce la fecha exacta en la que tendrá lugar el bautizo de la hija de los duques de Huéscar. Unos padres orgullosos que disfrutan de los primeros meses de vida de la pequeña Rosario, a la que Cayetano aún no conoce. "No, pero hablamos por mensajes", declara el conde de Salvatierra cuando le preguntan por su sobrino.

Cayetano junto a su hermano Carlos, duque de Alba. Gtres

Solo en su peor momento

En febrero de este año, Cayetano Martínez de Irujo tuvo que ser intervenido con carácter de urgencia a consecuencia de unos graves problemas intestinales que padecía. La salud del hijo de la duquesa de Alba se resintió en medio de un momento difícil con su familia, dado que coincidió con la publicación de las memorias, lo que hizo que sus hermanos no estuvieran a su lado. 

Entre las muchas declaraciones que el aristócrata vertió sobre sus hermanos, destacaron las dirigidas a Eugenia Martínez de Irujo (51), con quien siempre ha mantenido una vinculación muy estrecha. "Cuando me operaron de una obstrucción intestinal ni siquiera me mandó un mensaje ni vino a verme; los otros tampoco, pero de ella me duele especialmente, siempre ha sido la niña querida por todos", aseguró el jinete durante la presentación de su libro en Asturias tras ser dado de alta.

El jinete se ha mostrado muy dolido con el comportamiento de sus hermanos. Gtres

Desprovisto de cualquier tipo de pudor, Cayetano también señaló en aquel momento al heredero del título que da nombre a su familia, Carlos. "Cuando murió mi madre todo cambió para mí, esperaba más generosidad por parte de mi hermano Carlos, el actual duque de Alba; pero no se produjo y tuve que irme del palacio de Liria, que había sido mi casa durante cincuenta años", explicó. Un malestar que ha hecho público y que ha molestado a todos los descendientes de la duquesa.

[Más información: Cayetano y Carlos, separados también en sus empresas: el último giro del duque de Alba]

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