Kiko Hernández (43 años) ha puesto a la venta uno de los impresionantes inmuebles que posee en Madrid. Según ha podido saber JALEOS en exclusiva, el colaborador de televisión ha decidido deshacerse de una de sus propiedades y ha colgado el cartel de 'Se vende' por 795.000 euros. Hace casi dos años que se trasladó junto a sus dos hijas, Jimena y Abril, a un chalet a las afueras de la capital, por eso la casa que ha sacado al mercado está actualmente vacía. 

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Situada en el corazón del barrio de Trafalgar, una de las zonas más cotizadas de Chamberí, la vivienda cuenta con 151 metros cuadrados repartidos en una sola planta. Como reza el anuncio de Gilmar, la inmobiliaria encargada de gestionar la venta de la casa del tertuliano, el piso cuenta con tres grandes dormitorios, dos baños, un gran salón con balcones y cocina independiente. Se vende totalmente vacío.

Otra de sus características es la finca donde se encuentra, "un bonito edificio clásico en esquinazo con chaflán y portal representativo". Además, los vecinos cuentan con portero físico. Su excelente ubicación, en un barrio con mucha historia y rodeado de todo tipo de servicios, la convierte en una oportunidad magnífica para los compradores.

A través de las imágenes del anuncio del piso, Kiko Hernández ha dejado patente el estilo que le gusta para su hogar. Espacios amplios, con enormes ventanales por donde penetre la luz, son algunos de los requisitos del madrileño a la hora de escoger un lugar para vivir. A pesar de que el piso se encuentre vacío, por el color de las paredes y de los muebles, se presupone un gusto por la decoración moderna. Techos blancos con acabados de moldura en escayola, pintura gris para el resto de las paredes, muebles blancos y suelos de madera es el patrón que se sigue en todas las estancias de la casa.

Sus otras propiedades

Su trabajo en televisión unido a su carácter ahorrativo han hecho que Kiko Hernández haya podido permitirse tener varias casas a su nombre a día de hoy. Además del piso que ha puesto en venta en el barrio de Trafalgar, el ex gran hermano tiene en propiedad un chalet en una urbanización a las afueras de Madrid. Es aquí donde vive actualmente junto a sus mellizas. Se trata de un chalet de cuatro plantas de 500 metros cuadrados dentro de una parcela de más de 2.000 metros. Dispone de un salón con capacidad para 16 personas, de un gimnasio, de una sala de juegos con billar y de una piscina con cenador. 

Kiko Hernández en la boda de Belén Esteban. Gtres

Después del robo en 'Villa Chatín' (una de sus primeras casas) y de la filtración de su número de teléfono móvil en televisión, una de las obsesiones de Kiko ha sido su seguridad y la de sus hijas. Hasta el punto de mudarse fuera de Madrid y de mandar un comunicado a los medios para que se respete su privacidad:

"Mediante la presente misiva les comunico que es intención de mi representado, D. Francisco Hernández Ruiz, conocido como Kiko Hernández, quien firma conmigo, proteger a sus dos hijas menores de edad frente a cualquier intromisión en sus derechos fundamentales, a su imagen personal y familiar y a su honor.

Las dos hijas, menores de edad, tienen el mismo grado de protección que cualquier otro menor, independientemente de que su padre sea una persona conocida en los medios por su trayectoria profesional. D. Kiko Hernández no va a permitir ningún tipo de seguimiento ni acoso, ni persecución de reporteros o fotógrafos cuando esté acompañado de sus hijas".

El chalet donde reside ahora le permite mantenerse alejado de las miradas indiscretas y le proporciona la tranquilidad que necesita. A él llegó después de vender otros dos chalets en la zona de la sierra: 'Villa Chatín', la que fue durante muchos años la casa de sus sueños y donde sufrió el robo de infinidad de objetos de valor y unas grabaciones por lo que decidió mudarse; y otro chalet en la misma calle. 

Imagen de 'Villa Chatín', el chalet en el que vivió muchos años el colaborador de televisión hasta que sufrió el robo. Gtres

[Más información: Kiko Hernández, más obsesionado que nunca por su privacidad: su última exigencia]