Pablo Iglesias, junto a Pablo Motos en 'El Hormiguero'

Pablo Iglesias, junto a Pablo Motos en 'El Hormiguero'

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Pablo Iglesias: "Mis hijos no han salido a mí afortunadamente"

El líder de Unidos Podemos fue el encargado de abrir la ronda de visitas de políticos al 'talk show' de Antena 3.

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Las elecciones generales del 28 de abril están a la vuelta de la esquina y algunos políticos van dejándose ver con más frecuencia si cabe. Quizás a esa estrategia responda el dúo de invitados que visitan esta semana El Hormiguero: Pablo Iglesias (40 años) y Albert Rivera (39).

Fue el propio Pablo Motos (53) el encargado de argumentarlo: "Este programa no suele dedicarse a la política, salvo que haya algo relevante. Con unas elecciones tan cercanas, hemos pensado en que los líderes de los principales pasen por un horario de máxima audiencia para que nos cuenten qué piensan hacer, porque creemos que es algo que nos importa a todos", explicó nada más iniciarse el talk show de este martes.

Antes de dar la bienvenida a Pablo Iglesias, Motos quiso explayarse sobre un asunto: la negativa de Vox y PSOE a que sus líderes también estén en El Hormiguero. "Vox nos dijo que Santiago Abascal (42) vendría si nos tomábamos un café. No quería dar más importancia a unos que a otros, pero como me argumentaron que ya conocía a los demás candidatos, accedí. Luego dijo que no, que ya nos lo tomaríamos después de las elecciones".

Mucho más contundente fue con el actual presidente del Gobierno: "Sobre Pedro Sánchez (47) nos han dicho que no, porque ahora es presidente y esto no está en su agenda. Rajoy (64) también era presidente y vino, quizás no haya sitio para que aterrice el Falcon. A cambio, nos ofrecieron la presencia del ministro Ábalos. Nos pareció una falta de respeto, es como si pides audiencia con el Rey y te mandan a Froilán".

Tras esas puntualizaciones por fin llegó el momento de que el líder de Unidos Podemos entrara en el plató, quien, en los últimos meses, no ha sido noticia solamente por su desempeño como político, sino por su reciente paternidad. "Los hijos están muy bien, muy guapos, afortunadamente no han salido a mí", bromeó el político antes de responder a la pregunta de Motos sobre si la niña que ahora esperan él e Irene Montero (31) era buscada: "Ahora viene otra, que era buscada, pero acabó siendo una sorpresa maravillosa". 

El feminismo

Uno de los primeros temas que abordó Pablo Iglesias es el feminismo: "Creo que va a ocurrir en mi partido y en los otros, también en las empresas, quizás tarde o temprano haya una presentadora en El Hormiguero. La femenización de los espacios es imparable".

Nada más volver del corte publicitario, Motos intentó rebajar de nuevo la tensión antes de volver a la carga, preguntándole por su look: "De momento no me voy a cortar la coleta. Hubo rumores, pero soy esclavo de esta coleta, soy como Sansón", destacó Iglesias.

Tras ese impasse, llegó el momento de abordar cuestiones más peliagudas. La primera el famoso cartel de su regreso: "Aquello fue una cagada cósmica. Lo vi después, pero no es excusa, porque soy el jefe del partido y tengo que asumir la responsabilidad. Esta polémica demuestra que el feminismo ha llegado para quedarse. Te dan una colleja, rectificas y sigues adelante", razonó.

Sobre la relación que mantiene con Íñigo Errejón (35) y su marcha de la formación morada, Iglesias reconoció que "fue un tema desagradable, duro, pero creo que tenemos que hacernos mayorcitos. Él tiene ahora otro partido con el que tenemos muchas cosas en común. Nuestro enemigo es otro, el trío de Colón, el trifachito. Es un apelativo que me encanta".

Pablo Iglesias, a su llegada a 'El Hormiguero'.

Pablo Iglesias, a su llegada a 'El Hormiguero'.

Siguiendo con esto, lamentó que a Unidas Podemos "nos ha pasado buena parte de las desgracias que le pueden pasar a un partido. Es muy jodido que gente que ha trabajado contigo se vaya. Pero hay que dar la cara, que estamos más cerca que nunca de gobernar, que es algo increíble. Estamos muy cerca, se pueden cambiar muchas cosas". 

Incertidumbre y posibles acuerdos

Sobre la gran división del voto, el líder de Unidos Podemos valoró que "está todo muy abierto, pocos miles de votos pueden cambiar los resultados. La gente tiene mucho donde elegir y creo que no va a volver a haber sólo dos partidos donde elegir, igual que no va a haber un solo partido gobernando". 

Hablando de pactos, Iglesias apuesta por "ser presidente, salgo a ganar. Creo que nadie va a tener mayoría absoluta y a partir de ahí nos tendremos que poner de acuerdo. El otro día dijo Ábalos que su partido prefería gobernar con Ciudadanos. Se lo agradezco porque ha mandado un mensaje muy claro al votante de izquierdas. No me fío de nadie en política, el que lo haga es idiota. Si Pedro Sánchez puede elegir pactará con Ciudadanos, sino lo hará con nosotros". 

Hablando del todavía presidente reconoce que su relación "es mejor, cordial, pero los dos somos muy francos. Hay buen rollo, pero esto va del número de diputados que tiene cada uno. Todo el mundo ha visto que cuando el PSOE está solo o con Ciudadanos no actúa así"

Quizás donde más cómodo se sintió Iglesias es cuando Motos le preguntó por esa tendencia del votante indignado de ir de un extremo al otro y pasar de Unidos Podemos a Vox: "La gente no es imbécil; Vox y Podemos no son iguales en nada. Vox es una escisión del PP, es el PP desatado, dicen cosas que en ese partido no se han atrevido a decir".

Y con el tema Vox sobre la mesa, cómo no, Iglesias fue preguntado por su posición sobre la propuesta de llevar armas y un vídeo que apareció en Internet donde él no se mostraba, a priori, tan lejano a Santiago Abascal. "Lo de EEUU, que yo explicaba en plan político pedante en ese vídeo, es por la segunda enmienda, que tiene mucho recorrido histórico. De esa explicación un poco friki de 2012 sacar que la gente debe llevar pistola cuando salga de casa es exagerado"

Sin demasiado margen para el respiro, la entrevista siguió su curso, con el papel de los medios de comunicación y los lobbys de poder. "He hablado de los dueños de los medios de comunicación, que son los que más difícil se lo ponen a los periodistas”, expuso Iglesias antes de defenderse de la acusación de Pablo Motos de que todo eso era una cortina de humo. "Es la puñetera verdad. La prueba es que ha ofendido mucho, eso y lo de cumplir los artículos de la Constitución sobre la vivienda o un trabajo digno".

Tuvo que enfrentarse a las preguntas pícaras de las hormigas.

Tuvo que enfrentarse a las preguntas pícaras de las hormigas.

En relación a esto, el líder de Unidas Podemos aseveró que haber aprendido "en estos cinco años que tengo la obligación de decir a la gente la verdad: hay personas que nunca se presentan a las elecciones y tienen más poder que los políticos. Si nosotros tuviéramos poder, prohibiríamos que los bancos puedan financiar medios de comunicación o partidos políticos. Nosotros no le debemos nada a los bancos, y por eso vamos más ligeritos, no llevamos esa mochila. Somos los únicos que pedimos que los bancos devuelvan el dinero del rescate". Ante esta exposición, Motos se mostró muy de acuerdo: "No tengo nada más que decir".

De Cataluña a Galapagar

La siguiente parada fue el conflicto con Cataluña, algo que, a juicio de Pablo Iglesias ha hecho que su partido se lleve palos de un lado y del otro, antes de apostar por el diálogo y la reconciliación. "Si el 80% de los catalanes quisieran irse de España no lo pararía nadie. Si lo trabajamos con sentido común va a haber muchos catalanes que se van a querer quedar. Pero eso no se soluciona con banderas o haciendo el bruto. Le propuse a Pedro Sánchez hacer una mesa en Cataluña para buscar un acuerdo".

La entrevista terminó con la polémica compra del archicoconocido chalé de Galapagar. Preguntado sobre si pudiera viajar si cambiaría algo, Iglesias fue tajante: 2Lo volvería a hacer. Me he hipotecado a 30 años con mi pareja. Mi vida ha cambiado mucho, me encantaba vivir en Vallecas, pero ahora quiero vivir una vida distinta y si tengo que pagar un peaje por que mis hijos se críen en el campo, lo haré. Eso no es casta. Si todo lo que tienen para meterse con nosotros es esto, es que lo hemos hecho bastante bien".

Tras esta gran batería de preguntas, hubo muchísimo menos espacio del habitual para el humor. Sólo unas pocas preguntas traviesas de Trancas y Barrancas sobre si llamaba en casa a Irene Montero con algún mote cariñoso y sobre si había engordado (a ambas respondió con un 2pasapalabra"), y un pequeño mitin mientras cambiaba el pañal a dos muñecos, tiempo que Iglesias aprovechó para agradecer la labor de la sanidad pública durante el tiempo que estuvieron hospitalizados sus hijos.

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