Isabel Pantoja quiere hacer borrón y cuenta nueva en su casa.

Isabel Pantoja quiere hacer borrón y cuenta nueva en su casa. Gtres

Famosos "ESTÁ HUNDIDA"

La drástica decisión de Isabel Pantoja que en Cantora nadie se espera

Isabel Pantoja (62 años) no puede más. En los últimos tiempos su vida ha superado a la mejor de las ficciones y tantas traiciones de su entorno la tienen "completamente hundida y sin ganas de nada", tal como ha podido conocer JALEOS. Su estado anímico ha tocado fondo, no es para menos; hace poco sufrió un masivo robo en su finca de Cantora, se vio en la obligación de despedir a un trabajador, se enteró de que alguien de su entorno la había traicionado y, por si fuera poco, la relación con su hija Isa Pantoja (23) ha conocido tiempos mejores. Sin duda, un rosario de infortunios que han provocado que la cantante "no tenga ánimo para nada"

En concreto, la artista de Marinero de luces se enfrenta a "su peor Navidad". Según deslizan a este medio, "estos días de fiesta han sido siempre una fecha muy especial para ella, que vivía muy intensamente". Sin embargo, este año "no tiene ganas de nada, su ánimo está por los suelos, siente mucha ansiedad y desea pasar estos días en la más estricta intimidad, sin grandes ruidos, con su madre, sus hijos y su hermano". Las traiciones por parte de su personal de servicio en Cantora han sido la peor de las puntillas y la han "hundido" sin retorno.

La cantante.

La cantante. Gtres

Además, esta delicada situación habría provocado, incluso, que tenga que recurrir a ayuda para reflotar su autoestima, ya que lleva tiempo que "no se fía de nadie". Le duelen las puñaladas y, en ocasiones, "piensa en hacer borrón y cuenta nueva en cuanto al personal y empezar el año con plantilla nueva en Cantora". Un deseo que, según llega a JALEOS, no sería tan descabellado: de entrada, la intérprete no lo descartaría, y lo que sí está haciendo desde hace unas semanas es someter a sus trabajadores a "exhaustivos interrogatorios" acerca del último robo que ha asolado su casa. "No parará hasta que descubra quién ha sido el responsable de ese hurto, se han llevado cosas que Isabel guardaba con recelo", se apostilla.

En otro orden de cosas, la artista no termina de emprender el vuelo con su carrera musical. Después de desmentir que su vínculo laboral con la discográfica Universal Music hubiera terminado, bien es cierto que su ansiada vuelta a los escenarios se retrasa. Una tardanza que mermaría más, si cabe, su estado anímico: "Tiene ganas de volver a los escenarios, pero tendrá que ser después de Navidad". Así y todo, todo indica que quiere empezar el año como lo terminará: "Encerrada a cal y canto en Cantora". 

Isabel Pantoja, una mujer sin el amor de un hombre

Imagen de la finca Cantora.

Imagen de la finca Cantora. Gtres

Fue a mediados de noviembre cuando un hombre llamado Eduardo AguilarEl Tato fue relacionado sentimentalmente con la cantante. Rápidamente ambas partes lo desmintieron. Sin embargo, la cosa empeoró cuando salieron a la luz pública los supuestos antecedentes penales de Eduardo y un pasado un tanto conflictivo. En esas, la Pantoja lo habría echado de la finca sin miramientos, un despido -improcedente según El Tato- por el que el hombre, según conoció JALEOS, llegó a querer negociar con un programa de televisión para contar su historia. 

Aunque de momento esa entrevista no ha llegado, parece que, efectivamente, la Pantoja continúa sin pareja alguna desde que finiquitara su romance con Julián Muñoz (70). Lo cierto es que la cantante no tiene demasiado tiempo para el amor, de tantos escándalos como la rodean. Tras la aparición de Eduardo en los medios de comunicación, se habló de un masivo robo en Cantora. Al parecer, una persona se habría personado en un anticuario, justo en la misma provincia donde está Cantora, para intentar vender objetos de la familia que tenían hasta la firma de Isabel Pantoja o Paquirri. Desde figuras de elefantes -una gran estatua- a mantelerías, y cosas pertenecientes tanto al torero como a la tonadillera, candelabros, sábanas, colcha y el Premio Protagonistas.

Al ver el botín, uno de los anticuarios se echó atrás, según el propio Kiko Hernández (42), y todo acabó pasando por hasta otras tres casas más de antigüedades. Anabel Pantoja (32), en el plató, se mostraba seria y estupefacta, ya que las descripciones cuadraban perfectamente con los artículos que estaban en Cantora. Lo sorprendente de todo este tinglado es que, al parecer, el coche que portaba los objetos era el del exempleado de la cantante y supuesta pareja sentimental. La resolución del robo todavía está en el aire después de que Agustín, el hermano de Isabel, interpusiera una denuncia.

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